jueves, 26 de marzo de 2009

Blogcasitas de cristal con blogvecinos

Este blog es en cierto modo mi otro pequeño barrio, o quizás, sólo mi pequeña casa. Aún no lo decido del todo. Sólo se que en él habito y deshabito según mi parecer. Pasan largos días en que ni escribo, ni leo, ni pasa nada. Tampoco he decidido, si debería afirmar que en los momentos de cero palabras es porque me encuentro encerrada o alejada. No es lo mismo. Lo cierto es que eso mismo me pasa con los otros blogs que he creado (como "Vi-viendo" en el que además de vez en cuando hago vivienda con una amiga de vida que vive en Alemania).
En otros momentos en cambio me ocupo de habitar mi blog con el ejercicio de mis palabras, como es el caso de hoy que en cierto modo quiero jugar con él y en él.
Si pienso este blog como casa entonces el tipo de escritura es personal. Escribo para mi aunque de vez en cuando puedan entrar algunos amigos y uno que otro desconocido. No veo el blog como una casa cerrada y con ventanas de cortinas oscuras. Lo veo casi como aquella casa de cristal diseñada por el arquitecto norteamericano, PHilip Jonson en 1949. Todo puede verse y sin embargo en medio de la visibilidad el vidrio me provee cierta intimidad.
En cambio, si pienso en el blog como barrio creo que la escritura se vuelve más de colectivos, más de otros que miran al otro, unos con rostros y otros sin él.
Ahora pienso que mi blog no sólo es casa sino también barrio; es un lugar desde el que me miro y desde el que veo mirar. Y por eso tengo calles, parques, edificios...
Lo que llamo "mi lista de blog" son las calles por las que circulo como cualquier transeúnte. Voy y vengo a pie, sin hacer mucho ruido, y en ese ir y venir... aprendo, disfruto, descreo y me recreo, en fin, circulo... Allí me encuentro muchos blogjuiciosos corriendo de un lado para otro para "ver mucho" y "contar mucho". A veces me parece que no tienen ratos de sol en un "martes peregrino" aunque me encanta mirarlos y recorrerlos.
Lo que llamo "mis búsquedas" son mis parques. Lugares de recreación y esparcimiento que me vuelven a vincular con mis "pasados" casi lejanos, es decir, como en mi caso, con el psicoanálisis, el arte, la filosofía.
Anoche, caminando por una de mis calles me encontré en "Avetrueno" http://avetrueno.wordpress.com/, una hermosa referencia de Zonzorimá de la Flor que me hizo pensar sobre la escuela y el valor de la ubicuidad. Creo que me llamó la atención porque ando pensando en el concepto de "ambientes de aprendizaje".

2 comentarios:

  1. Hola, Marta: Soy Ramón Corvalán, el (i)responsable del Blog de Avetrueno, patio de recreos que me armé para pensar-compartir sobre ciertas cosas que ocupan mi apasionado interés. Lugar de mi Palabra, o de los juegos que me permite el lenguaje y por eso me inventé algunos personajes (Zonzorimá de la Flor, es uno de ellos). ¿Qué seríamos sin la ficción? ¿Sin la capacidad de soñar? Ojalá que la escuela pública sea un patio donde se aprenda a darle forma a los sueños. Un abrazo desde aquí.

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  2. Hola Ramón. Te conocí a través de Alejandro Piscitelli y me quedé con vos. El ritmico nombre de Zonzorimá de la flor me excede la ficción y hace parte de eso que Nelson Goodman llamaría: "una manera de crear mundos"
    Creo lo mismo que vos: ¿qué sería de nosotros sin el juego, sin la ficción, sin los sueños, sin la escritura, sin la palabra?
    Me gusta leerte...
    Un abrazo desde Medellín

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