viernes, 4 de diciembre de 2009

El deber de hacerse escuchar

Este comentario es algo que me debo a mi misma desde hace algún tiempo. Me encontraba en la sala de espera del aeropuerto de Bogotá cuando me encontré el periódico Alma Mater Nª 579 de la Universidad de Antioquia (agosto del 2009) y en él, un texto bastante interesante del profe Carlos Vásquez titulado ¿Qué se hizo la universidad?
El profe propone este escrito como una especie de "manifiesto ético". Hace alusión al "silencio de los profesores" y afirma: "Acaso estemos presos en la red de los proyectos, embelesados con la producción de indicadores, atraidos por el canto de sirenas de un nuevo conocimiento". Hay allí una queja por el tiempo, quizás por ese que en otro momento Mario Benedetti nombró en sus poemas como un tiempo sin tiempo.
El profe nos invitaba en cierto modo a añorar momentos pasados en que la universidad se vivía de maneras quizás más simples pero también más productivas para una construcción colectiva, más enmarcada dentro de una "ética del conocimiento" en el que éste era pertinente. Y dice: "...creemos por momentos estar inventando otra forma de universidad sin reparar de dónde venimos, lo que hemos sido hasta el presente. Hubo un tiempo en que enseñar era escribir y estudiar, dialogar y volver desde ahí a lo que importa. Hubo un tiempo en que el profesor pasaba con entera naturalidad de lo que escribía a lo que enseñaba", "En medio de la algarabía de los lugares comunes, muchos profesores no dicen casi nada, hacen y hacen cosas. Y esas cosas no tienen voz o no dejan que se oiga la de sus hacedores".
Creo que las palabras del profe deben ser escuchadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario