martes, 11 de enero de 2011

¿Educar desde el juego para cual realidad?

Por esas cosas maravillosas de la vida uno conoce gente que le ayuda a pensar en los temas que le apasionan. En este caso se trata de una mujer encantadora que tuve la oportunidad de conocer en el III Encuentro Internacional de Ludotecas y Educación que se llevó a cabo del 1 al 3 de septiembre en la biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá, y con quien compartí el gusto de hablar sobre los temas del juego y el desarrollo humano.

Hoy, al abrir mi correo encontré una entrevista sobre los videojuegos que ella, Imma Marín de Barcelona, comparte conmigo y otras dos amigas más: María Regina Ofële de Argentina y Cecilia González de el Salvador. Las cuatro (incluyéndome por Colombia), venimos acariciando desde finales del año pasado el sueño de trabajar conjuntamente el tema del juego mediado por las tecnologías de información y comunicación, y en especial buscamos acercarnos, entre otros, al tema de los videojuegos desde una perspectiva investigativa que nos de luces para pensar el lugar de éstos en la educación. La idea es reconocer algunos asuntos desde los cuatro paises mencionados.

La entrevista que Imma ha compartido se encuentra bajo el sugestivo título: "no me molestes mamá que estoy aprendiendo".

La entrevista tiene asuntos interesantes en relación con "la educación para el futuro" (aunque creo que toda educación siempre es para el futuro). De entrada uno la lee y escucha, y encuentra ideas sugestivas que generan puntos de vista interesantes sobre los nuevos retos que debe enfrentar hoy la educación. Así mismo, los planteamientos que Imma hace en este video nos muestra que los videojuegos implican diversión, reto, nuevas posibilidades, comunicación e interacción con otros, aprendizaje, retos, desarrollo de competencias, libertad, creatividad, etc.

Pero quizá lo que más me llama la atención de esta entrevista, son los comentarios hechos por los lectores pues producen un quiebre en esa ilusión primera que generan las preguntas y la presentación de Eduard Punsets y las respuestas de Marc Prensky a cada una de ellas. Los comentarios son un poco ese "cable a tierra" que aportan los lectores a la discusión que a veces da tintes de bastante optimismo frente al uso de las tecnologías en la educación.

Todo esto me hace recordar una entrevista de radio en la que participé en el programa Aulas al micrófono de la Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, en octubre del 2006. En ella le decía a mi amiga y entrevistadora Marina Quintero Quintero, que los niños y jóvenes de hoy "han cambiado" drásticamente en relación a las formas de manejar el espacio-tiempo de unas maneras como parece que no se habían desarrollado antes. Hay una capacidad enorme en los niños y jóvenes para experimentar la simultaneidad y la multiplicidad, y la diversidad está más a la vista, tal como se vive en las redes sociales.

También hay una extraña pero hermosa posibilidad de "modificar" (por ejemplo a través de los avatares), el cuerpo, el rostro, el nombre, la "identidad" personal y cultural, o de reinventar permanentemente las maneras de dar-nos a conocer, como quizás sólo el teatro y el arte lo han permitido a través de la historia, sin que se pisen los terrenos del delirio.

En este sentido, creo que ahora se ve con mayor fuerza aquello que Gadamer señalaba como una de las grandes características del juego, en las que experimentamos más nuestro "ser" en la medida en que seamos capaces de explorar nuestras múltiples posibilidades de "ser". Es como si cada uno pudiera “crear-se” a sí mismo en diferentes roles y activar estos roles en nuevas relaciones. Podemos jugar a ser “otros”, a construir una nueva realidad y a organizarla dentro de un orden propio, a crear mundos nuevos, todo esto hace parte de la esencia del juego. En el juego cada uno de nosotros encuentra potenciadas las posibilidades de ser, es decir, se puede ser bailarina y dentro de un rato ser pintor, científico, nube, pájaro o cuaderno. Se puede "ser" porque el juego permite la posibilidad de crearnos nuevas “realidades” “como si” fueran reales.

Creo que los videojuegos y los "juegos en línea" permiten y potencian una preparación para las múltiples "realidades" temporales (presentes y futuros) de niños y adolescentes, quizá un poco de manera más contundente que como lo ha permitido durante toda la vida del ser humano, el juego en solitario o el juego en los parques, en las ludotecas o en los patios de recreo de las escuelas. No se trata pues de ensalzarlos sino más bien de integralos en los procesos educativos igual que deben permanecer todas las otras formas de juego. Es claro que ha cambiado el medio o la forma o el formato, incluso el espacio de juego ha integrado la virtualidad, pero no ha cambiado ni la capacidad de imaginación humana ni su capacidad de fantasía. Esa es la verdadera realidad en la que debemos estar educando para dar lugar a la creatividad, tan necesaria para proponer soluciones a nuestros problemas reales del presente y del futuro.

Pensando en activar este tema a nivel nacional (en Colombia) estoy invitando a unos grandes amigos que trabajan en la educación pero que se relacionan profundamente con el tema de las TIC, para que nos ayuden a explorar con sus estudiantes este tema en diferentes partes del territorio nacional.

1 comentario:

  1. Qué interesantes las reflexiones que haces en este artíulo, creo que abren una puerta interesante para seguir explorando lo educativo.

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