miércoles, 9 de febrero de 2011

De la infancia a las infancias

Hace dias estoy aprendiendo a pluralizar lo que para mi siempre había estado en singular. Se trata de la infancia y "las infancias". Ahora las miradas a la infancia se pasean alborotadamente por las políticas públicas y construyen discursos en guiño con la educación. Enhorabuena que esto nos esté pasando en un pais como el nuestro donde muchos niños trabajan, son maltratados, son abandonados, son reclutados, son... y en poco tiempo pierden su mirada de niños inocentes.
Alguien me decía: Hay que derrocar esa idea sobre la infancia como mundo mágico y paraiso de ensueños e imaginación, porque en la infancia también se sufre, también hay ausencia, tambien hay enfermedades terminales, también hay miedo, también hay horror.
La verdad... no comprendo del todo esta afirmación puesto que jamás vi la infancia como ausencia de humanidad. ¡Por el contrario! Siempre comprendí la infancia como el tiempo de aprendizaje de lo humano, que implica aprendizaje de lo bueno y lo malo, de lo bello y lo feo, de lo justo y lo injusto.
Siempre comprendí que el juego da cuenta de todo lo que implica cruzar la infancia y de su particular manera de evidenciar aquello que hemos "sido" o vamos "siendo", esto que "somos" o la infinitud de cosas que podemos llegar a "ser".
Claro que me interesaré es esas nuevas miradas a la infancia, porque de algún modo me permiten comprender los giros que se están produciendo en educación.

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