miércoles, 23 de noviembre de 2011

IV semana por la memoria: Tejiendo memorias para no repetir

Desde el 18 de noviembre se viene desarrollando la cuarta semana por la memoria, llamada TEJIENDO MEMORIAS PARA NO REPETIR. Lo que está sucediendo puede leerse en el site del Museo casa de la memoria. Justamente desde hace algunos días vengo leyendo, casi estudiando, el texto de Joan-Carles Mélich titulado Ética de la compasión.. Digo estudiando porque su tesis sobre la ética intenta lograr un distanciamiento radical con la ética Kantiana y con otras posturas al respecto que articulen los "imperativos categóricos" y universales de la Ley moral, fundamentada en el ejercicio de la "razón pura" y en la normatividad y los principios. Mélich se acerca más a esas palabras de Nietzsche que aluden a lo "humano, demasiado humano" o a la noción de sujeto construida por el psicoanálisis Lacaniano (buena parte freudiano) aunque él no relacione directamente este enfoque último del psicoanálisis, más sin embargo habla del deseo y con ello, del sujeto cambiante, finito, mutable, transformable, provisional, ambivalente, histórico, dinámico, creador, transgresor, frágil, ambigüo, sufriente. Plantea que en la ética kantiana, metafísica, las respuestas éticas se dan apriori mientras que en la ética de la compasión las respuestas se dan aposteriori. Y esa es una clave importante para entender su tesis.
La ética es la relación con el otro, con su alteridad desde la que cada sujeto es interpelado. A diferencia del planteamiento que tanto conocemos en Iberoamérica de Fernando Savater cuando nos llama a "ponernos en el lugar del otro" Mélich dice que es preciso ponernos "al lado del otro" para poder dar una respuesta "compasiva" al dolor del otro. "La ética de la compasión vive de los tonos grises y ambigüos" ... y "Compasión significa acompañar y acoger, situarse al lado del que sufre"...
Mélich afirma que la "realidad humana es, efectivamente, incompleta e indigente" y que lo que nos falta se encuentra en el otro. Esto lo amplía desde su alusión al símbolo y a las representaciones simbólicas para mostrar algo que él nombra bellamente la "gramática de la amistad y de la compasión".
Me uno a esa reflexión sobre la Memoria comenzando con esto que me ha venido revolcando el alma desde las palabras de Mélich.Tal vez esta sea por una vez más, una forma de ponernos "al lado del otro" para no olvidar.

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