martes, 4 de junio de 2013

Mi blog, las casas viejas y la plaza

Amo las casas viejas que tienen muchas historias que contar, desde la construcción de sus paredes de tapias o ladrillos revocados o los colores combinados de las baldosas del hogar. Amo el contraste escandaloso que traen sus fachadas, sus puertas, ventanas y corredores; amo la diversidad de chapas y cerraduras que en cada casa sus moradores han querido inventar. Amo esas tejas que parecen hechas de un viejo y ahumado coral. Si son del campo y de los pueblos por supuesto las amo mucho más. Son más bellas... Por ellas deambulan amorosamente familiares y vecinos, que trazan con sus pies múltiples caminos, y convierten los lugares privados en públicos desde la sala hasta el solar. En esas casas parece amanecer y anochecer más temprano que en otras lados. Algunas son derribadas en nombre del progreso y la modernidad, pero otras se quedan tan lindas como están. Si mucho se re-engalanan de cuando en cuando, pero permanecen bellas, elegantes, coloridas, fiesteras, convocantes...
Alguien me preguntaba en estos días porqué he conservado mi blog con la plantilla antigua de blogger. Respondí que quería que siempre fuera mi casa vieja (una vez también dije que era mi blogcasita de cristal), con mis parques de recreación cerquita para poder salir a jugar y con mis blogvecinos serios a quienes sigo de cuando en cuando (algunos de ellos ya no los busco y ya no hacen parte de mis corredores para tomar café). Pero esa es la razón por la que no sigo el ritmo "cambiante" de la tecnología en este, mi viejo blog, que Fernando Díaz me ayudó a crear desde hace siete años.
Me resistí por más de cinco años y medio a ponerle un "contador" numérico de las visitas porque uno no cuenta las personas que entran a su casa. Puede que a ella sólo vayan los más amigos o incluso nadie pero eso no importa porque estar en ella es escuchar la caida de la lluvia sobre las tejas, o sentir el calor del sol y del hogar. Por eso mi blog es mi casa en "la red". El espacio donde escribo para más adelante volver a pensar. Y por eso no es sólo sala, ni sólo habitación, ni sólo cocina o solar. Mi casa es todo los espacios, y por eso todo los temas. Puedo dejar de entrar a la sala un mes o seis, o estar sola en la habitación sin escribir ni publicar. A veces he salido de la habitación cuando se muere un amigo(a)(Mercedes Sosa, Benedetti... ellos me acompañaron a crecer con sus poemas y canciones) y luego me vuelvo a entrar a estar conmigo en la soledad. Otras veces me voy para la plaza y disfruto ponerme a saludar, conversar, reir, reflexionar, aprender. Si el blog es "mi casa en la red", facebook es mi gran plaza (no me gustan los centros comerciales) para encontrar.

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