martes, 30 de mayo de 2017

Por culpa tuya Chucho Mejía

Más de 8 días con los recuerdos vivos y a flor de piel. ¿Qué me ha pasado?
Un sólo mensaje por redes sociales bastó para dar rienda suelta a los ríos caudalosos de mi pasado. Un pasado hermoso, lleno de maestros, cantos y cuerdas de tiples y de guitarras; de tambores, bailes y aprendizajes. Un pasado con amigos que creía desaparecidos en la profundidad de sus propias historias. Un pasado con más de treinta y cinco años de relativo silencio para mi propia historia.
La presencia de esa ausencia de tantos años me convoca hoy a nuevos encuentros.
Y del mismo modo que la muerte de Prudencio Aguilar a manos de José Arcadio Buendía, lanzó a la historía la creación de Macondo, también la muerte de nuestro maestro Chucho Mejía nos lleva hoy a viejos amigos, a actualizar nuestras vivencias de la EPA (Escuela Popular de Arte de Medellín) y con ellas, la de Canchimalos, un grupo que no ha parado de soñar y de creer por más de cuarenta años.
De esa historia muchas cosas se han ido y otras han permanecido, entre ellas, el sentimiento profundo por esa amistad que tal vez sin proponérselo construyó parte de nuestras historias personales y profesionales.
Creía haber tomado otro camino. Pero qué va... Las raíces profundas estaban en la EPA. Por culpa tuya Chucho, hoy lo sé.
Este manojo de recuerdos me obligan de nuevo a prender mi lápiz apagado, igual como me lo prendió hace algunos años el bello recuerdo de la muerte de Juan Guillermo Rua.
Por ejemplo, yo no seguí el camino de la danza, el baile o el canto. No continué persiguiendo festivales y carnavales de pueblo en pueblo. No me acerqué más a las tarimas donde hacían la cultura mis amigos. Iba si a los festivales de poesía porque a mi me atraparon las letras, los libros, las aulas. Eso si, jamás el folclor se me salió del alma. Incluso dos días antes de tu muerte estábamos abriendo en la UdeA la Cátedra Manuel Zapata Olivella en nuestra celebración del mes de la africanidad en la UdeA. Quizás esas son ahora mis danzas, mis cantos, mis tarimas.
Por eso escribí, estudié, investigué, publiqué, y llevé a las aulas de la educación básica, media y superior todos mis aprendizajes. Por eso ahora acompaño proyectos que siguen creyendo en la cultura. Como el de las Cátedras UdeADiversa que lideran otros amigos (Alex, Selnich...) que no conocieron la EPA pero que creen en los saberes ancestrales. Se parecen a vos querido Chucho, pero libran sus batallas en la academia para no dejar morir la sabiduría de nuestros antepasados.
Seguí creyendo en la fuerza del arte y la cultura para las vidas de las personas y los colectivos sociales y aún lo sigo haciendo.
Sólo hasta hoy, por culpa de tu muerte, Chucho querido y casi por mí olvidado, comprendo algo que no había pensado antes.
Muchas de esas viejas vivencias, hoy me constituyen. Me constituye el juego, el arte, la fiesta, la cultura. Eso si lo sé. Del juego hice mi tesis de psicología y del arte y la fiesta (igualmente del juego) hice mi maestría en filosofía. De las artes plásticas hice mi doctorado.
Lo que no sabía hasta hoy, es que con lo que aprendí desde tus provocadoras palabras y desde tu resistencia y rebeldía, me tracé toda una vida.
Claro que no fuiste vos sólo, no te creas tanto. También fueron la negra Yarce, Adolfo, Oscar Vahos, Luz Mercedes... y todos los amigos hoy de nuevo encontrados (Tortugo; Marta, Ana Eva, Arturo, Juan Juan, Carlos Mario, Gustavo, Cuscus, Iván, el diablo, Ludys, Jaime, Patricia, Marina, Alejandro, Laurent, Gloria...).
Por culpa de tu muerte todos somos ahora "los conseguidos". Y lo celebro. Celebro la vida y sus recuerdos que se intensifica con la muerte. Claro que lo celebro. Nos volviste a juntar sin proponértelo.
Gracias.
Ahora viajas río Cauca arriba-abajo. Quien sabe en qué piedras dejarás tu imagen. Quien sabe adónde te reconvertirás en vida. Para no perderte traigo aquí uno de los bellos homenajes que te hicieron en vida.

4 comentarios:

  1. Fueron tantas las almas tocadas Martica, fueron tantos los discursos intervenidos, que no sabremos nunca cual será el alcance de su obra material e inmaterial.... en mi caso, mi profesor de la EPA, mi asesor en Canchi, y mi evaluador para ingresar como profesor de Tiempo completo a mi amado Poli.... te extraño mi Chucho, te extraño Mi Martha Tirado...
    .....John Harvey

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    1. Mi buen amigo John Harvey. Nunca imaginé que leyeras este blog destartalado en el que a veces me confieso. Qué alegría saber de ti. Había olvidado que eras de la EPA. Ahora nos estamos escribiendo 25 de esa vieja época. No se si estás en ese chat. Creo que no. Qué alegría me da saber de ti. Un abrazote

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    2. Dime como me uno al grupo de los 25

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  2. Escríbeme a mi correo por favor: mitiradog@gmail.com

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