Este blog es en cierto modo mi otro pequeño barrio, o quizás, sólo mi pequeña casa. Aún no lo decido del todo. Sólo se que en él habito y deshabito según mi parecer. Pasan largos días en que ni escribo, ni leo, ni pasa nada. Tampoco he decidido, si debería afirmar que en los momentos de cero palabras es porque me encuentro encerrada o alejada. No es lo mismo. Lo cierto es que eso mismo me pasa con los otros blogs que he creado (como "Vi-viendo" en el que además de vez en cuando hago vivienda con una amiga de vida que vive en Alemania).
En otros momentos en cambio me ocupo de habitar mi blog con el ejercicio de mis palabras, como es el caso de hoy que en cierto modo quiero jugar con él y en él.
Si pienso este blog como casa entonces el tipo de escritura es personal. Escribo para mi aunque de vez en cuando puedan entrar algunos amigos y uno que otro desconocido. No veo el blog como una casa cerrada y con ventanas de cortinas oscuras. Lo veo casi como aquella casa de cristal diseñada por el arquitecto norteamericano, PHilip Jonson en 1949. Todo puede verse y sin embargo en medio de la visibilidad el vidrio me provee cierta intimidad.
En cambio, si pienso en el blog como barrio creo que la escritura se vuelve más de colectivos, más de otros que miran al otro, unos con rostros y otros sin él.
Ahora pienso que mi blog no sólo es casa sino también barrio; es un lugar desde el que me miro y desde el que veo mirar. Y por eso tengo calles, parques, edificios...
Lo que llamo "mi lista de blog" son las calles por las que circulo como cualquier transeúnte. Voy y vengo a pie, sin hacer mucho ruido, y en ese ir y venir... aprendo, disfruto, descreo y me recreo, en fin, circulo... Allí me encuentro muchos blogjuiciosos corriendo de un lado para otro para "ver mucho" y "contar mucho". A veces me parece que no tienen ratos de sol en un "martes peregrino" aunque me encanta mirarlos y recorrerlos.
Lo que llamo "mis búsquedas" son mis parques. Lugares de recreación y esparcimiento que me vuelven a vincular con mis "pasados" casi lejanos, es decir, como en mi caso, con el psicoanálisis, el arte, la filosofía.
Anoche, caminando por una de mis calles me encontré en "Avetrueno" http://avetrueno.wordpress.com/, una hermosa referencia de Zonzorimá de la Flor que me hizo pensar sobre la escuela y el valor de la ubicuidad. Creo que me llamó la atención porque ando pensando en el concepto de "ambientes de aprendizaje".
Espacio para opinar y reflexionar sobre la vida, la educación, los tiempos actuales... Marta Inés Tirado Gallego: mitiradog@gmail.com
jueves, 26 de marzo de 2009
sábado, 21 de marzo de 2009
Inventario de aprendizajes en EAFIT
Hoy, 21 de marzo, cumplo tres años de aprendizaje con el grupo de investigación de la Línea I+D en informática educativa de la Universidad EAFIT y me dispongo a hacer un pequeño inventario de mis gratos aprendizajes como un acto simbólico en honor a todo lo que he vivido y conocido.
Al lado de Claudia Zea , he aprendido a tener una visión de país en el ámbito de la educación que antes no podía tener por más que me lo imaginara desde una Facultad de Educación o desde la lectura en mis escritorios. Con ella aprendí y aprendo a encontrar oportunidades en medio de las adversidades y a tener más visión de futuro sobre los procesos que emprendo en la cotidianidad. Su generosidad se muestra claramente en la manera de entregar su "visión y responsabilidad de país". En estos tres últimos años, Claudia me brindó la oportunidad de conocer y trabajar con muchas personas en el Ministerio de Educación Nacional y algunas del Ministerio de Comunicaciones, permitiéndome desempeñar el rol de coordinadora de formación en TIC, primero para Medellín y luego para todo el país. Claro está, también me brindó la oportunidad de conocer por dentro y vivir intensamente, la misma Universidad EAFIT.
Cada una de las personas con las que me encontré en este corto lapso de tiempo, me enseñó a ver una realidad más completa y rica en diversidad de la que imaginaba y comprendí día tras día que la noción de país que uno se forma no se acerca casi en nada a lo que es la realidad. Tampoco la noción de educación, pues son múltiples los sueños que pesan sobre ella y múltiples las complejidades de su conceptualización y su operación. Algunas de las personas que me generaron muchas preguntas para aprender y que incidieron bellamente en mi comprensión de lo que es la vida cotidiana en un Ministerio son por ejemplo Mónica López, Claudia Pedraza, James Valderrama, Ángela Nocua, Yolanda Lemus, Rocío Durán.
He tejido amistades con unos, colegajes con otros, y ahora tengo tres años de vida marcados por nombres que también me han afectado (me refiero al afecto que he recibido de ellos) en lo personal y lo profesional. Hablo por ejemplo de los aprendizajes que he tenido con mis colegas de la Línea de investigación en la Universidad EAFIT. María del Rosario Atuesta se configuró en mi como una maravillosa amiga que se destaca por enseñar cotidianamente el valor de la lealtad, la organización y la rigurosidad; es cálida, visionaria y maestra en lo que hace. John Trujillo es un compañero juguetón y amable, de quien se aprende mucho en medio de la alegría. Diego Leal, Ingrid Lugo, Fernando Díaz del Castillo, son para mi tres grandes personajes de aprendizaje y del afecto, con los que tuve la oportunidad de discutir, construir y escribir una ruta de apropiación de TIC que ya lleva dos años haciendo camino en el país. De los tres aprendí y aprendo de su rigor y su pasión.
También con Patricia Toro, Fabián Hernández, Beatriz Nicholls, John y Roberto construimos, destruimos y volvimos a construir, una y otra vez, una propuesta nacional de Formación en TIC para Directivos docentes (TemáTICas para directivos) que por fortuna ha sido muy bien recibida y evaluada por los rectores y coordinadores de buena parte de las Escuelas Normales Superiores.
Y en este corto inventario, también están Olga, Angelita, Diego, Juan Carlos, Roger, Diana, Francisco, Sharoon, Oscar, Marcela, Johana, Juanita, Betty, Cata, Ramiro, Daniel, Gerardo, y muchos más a los que no nombro pero les debo también un caudal de aprendizajes cotidianos.
Han sido muchos los viajes, las reuniones, las discusiones, las palabras escritas, los silencios, los disfrutes, las posibilidades y oportunidades. De aquí en adelante espero disponer de toda mi creatividad y mi capacidad de sueño y de aprendizaje para seguir creciendo en mi desarrollo profesional como lo he hecho hasta ahora y seguir aportando al desarrollo de la línea de investigación.
Gracias Claudia, gracias EAFIT, gracias mis amigos por este hermoso tiempo de mi vida, que también he podido vivir al lado de mi gran amigo, compañero y esposo, Francisco Correa.
Al lado de Claudia Zea , he aprendido a tener una visión de país en el ámbito de la educación que antes no podía tener por más que me lo imaginara desde una Facultad de Educación o desde la lectura en mis escritorios. Con ella aprendí y aprendo a encontrar oportunidades en medio de las adversidades y a tener más visión de futuro sobre los procesos que emprendo en la cotidianidad. Su generosidad se muestra claramente en la manera de entregar su "visión y responsabilidad de país". En estos tres últimos años, Claudia me brindó la oportunidad de conocer y trabajar con muchas personas en el Ministerio de Educación Nacional y algunas del Ministerio de Comunicaciones, permitiéndome desempeñar el rol de coordinadora de formación en TIC, primero para Medellín y luego para todo el país. Claro está, también me brindó la oportunidad de conocer por dentro y vivir intensamente, la misma Universidad EAFIT.
Cada una de las personas con las que me encontré en este corto lapso de tiempo, me enseñó a ver una realidad más completa y rica en diversidad de la que imaginaba y comprendí día tras día que la noción de país que uno se forma no se acerca casi en nada a lo que es la realidad. Tampoco la noción de educación, pues son múltiples los sueños que pesan sobre ella y múltiples las complejidades de su conceptualización y su operación. Algunas de las personas que me generaron muchas preguntas para aprender y que incidieron bellamente en mi comprensión de lo que es la vida cotidiana en un Ministerio son por ejemplo Mónica López, Claudia Pedraza, James Valderrama, Ángela Nocua, Yolanda Lemus, Rocío Durán.
He tejido amistades con unos, colegajes con otros, y ahora tengo tres años de vida marcados por nombres que también me han afectado (me refiero al afecto que he recibido de ellos) en lo personal y lo profesional. Hablo por ejemplo de los aprendizajes que he tenido con mis colegas de la Línea de investigación en la Universidad EAFIT. María del Rosario Atuesta se configuró en mi como una maravillosa amiga que se destaca por enseñar cotidianamente el valor de la lealtad, la organización y la rigurosidad; es cálida, visionaria y maestra en lo que hace. John Trujillo es un compañero juguetón y amable, de quien se aprende mucho en medio de la alegría. Diego Leal, Ingrid Lugo, Fernando Díaz del Castillo, son para mi tres grandes personajes de aprendizaje y del afecto, con los que tuve la oportunidad de discutir, construir y escribir una ruta de apropiación de TIC que ya lleva dos años haciendo camino en el país. De los tres aprendí y aprendo de su rigor y su pasión.
También con Patricia Toro, Fabián Hernández, Beatriz Nicholls, John y Roberto construimos, destruimos y volvimos a construir, una y otra vez, una propuesta nacional de Formación en TIC para Directivos docentes (TemáTICas para directivos) que por fortuna ha sido muy bien recibida y evaluada por los rectores y coordinadores de buena parte de las Escuelas Normales Superiores.
Y en este corto inventario, también están Olga, Angelita, Diego, Juan Carlos, Roger, Diana, Francisco, Sharoon, Oscar, Marcela, Johana, Juanita, Betty, Cata, Ramiro, Daniel, Gerardo, y muchos más a los que no nombro pero les debo también un caudal de aprendizajes cotidianos.
Han sido muchos los viajes, las reuniones, las discusiones, las palabras escritas, los silencios, los disfrutes, las posibilidades y oportunidades. De aquí en adelante espero disponer de toda mi creatividad y mi capacidad de sueño y de aprendizaje para seguir creciendo en mi desarrollo profesional como lo he hecho hasta ahora y seguir aportando al desarrollo de la línea de investigación.
Gracias Claudia, gracias EAFIT, gracias mis amigos por este hermoso tiempo de mi vida, que también he podido vivir al lado de mi gran amigo, compañero y esposo, Francisco Correa.
martes, 10 de marzo de 2009
La fiesta de las palabras en el I Congreso virtual Colombia aprende
Cuatro días después de finalizado el I Congreso virtual que se realizó a través del Portal Educativo Colombia Aprende (http://www.colombiaaprende.edu.co/) aún continúan entrando personas interesadas en saber qué pasó en este espacio.
A la hora del cierre y luego de 15 días de intenso trabajo, casi 8.500 personas habían habitado en cierto modo este evento, yendo y viniendo por cada rincón, aprendiendo en los talleres sin importar el nivel educativo (habían docentes y estudiantes de Educación Superior y de Preescolar, Básica y Media).
Durante las jornadas continuas del evento sucedió algo muy parecido a la descripción que hace Octavio Paz referido a la fiesta.Todos miran, todos leen, muchos aportan, unos se quedan, otros se van, y pareciera que por un momento todos "saltamos el muro de soledad" que nos incomunica.
Lo bello de este Congreso fue la voluntad general de activación de la palabra y la comunicación. Pero esta "palabra" no fue de sólo reconocimiento social, sino y ante todo, de reconocimiento y diálogo académico. Por eso fue muy valiosa la experiencia vista desde el afuera, es decir, desde el punto de vista de los participantes.
Pero vista desde adentro, es decir, desde los creadores y organizadores, desde los que se soñaron e imaginaron este escenario de participación, fue realmente una palabra para el aprendizaje. Todos los días y todas las noches había que inventar de nuevo las palabras. Había que garantizarlas y para ello era necesario que muchas personas en la parte técnica dieran soporte y garantizaran que lo soñado por los comunicadores y diseñadores pedagógicos, se convirtiera en realidad.
Hoy al despuntar la mañana, han entrado más de 150 personas más a sabiendas de que ya no tendrán más posibilidad que "mirar" como otra forma de participar.
A la hora del cierre y luego de 15 días de intenso trabajo, casi 8.500 personas habían habitado en cierto modo este evento, yendo y viniendo por cada rincón, aprendiendo en los talleres sin importar el nivel educativo (habían docentes y estudiantes de Educación Superior y de Preescolar, Básica y Media).
Durante las jornadas continuas del evento sucedió algo muy parecido a la descripción que hace Octavio Paz referido a la fiesta.Todos miran, todos leen, muchos aportan, unos se quedan, otros se van, y pareciera que por un momento todos "saltamos el muro de soledad" que nos incomunica.
Lo bello de este Congreso fue la voluntad general de activación de la palabra y la comunicación. Pero esta "palabra" no fue de sólo reconocimiento social, sino y ante todo, de reconocimiento y diálogo académico. Por eso fue muy valiosa la experiencia vista desde el afuera, es decir, desde el punto de vista de los participantes.
Pero vista desde adentro, es decir, desde los creadores y organizadores, desde los que se soñaron e imaginaron este escenario de participación, fue realmente una palabra para el aprendizaje. Todos los días y todas las noches había que inventar de nuevo las palabras. Había que garantizarlas y para ello era necesario que muchas personas en la parte técnica dieran soporte y garantizaran que lo soñado por los comunicadores y diseñadores pedagógicos, se convirtiera en realidad.
Hoy al despuntar la mañana, han entrado más de 150 personas más a sabiendas de que ya no tendrán más posibilidad que "mirar" como otra forma de participar.
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