Di-versiones en mis aprendizajes

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Beatriz González en el MAMM

Excelente exposición de la obra de la artista colombiana Beatriz González en el MAMM: "Beatriz González. La comedia y la tragedia. Retrospectiva 1948-2010".
En mi tesis doctoral escribí que esta artista colombiana, investigadora, curadora y crítica de arte hizo un tránsito bastante interesante desde la pregunta por "el gusto" hasta la pregunta por el "malestar" y el dolor social.
Es a lo latente y no a lo manifiesto a lo que ella atiende en su obra. Ella sintetiza un gusto popular y da a ver la peculiaridad de un medio cultural que se refleja a sí mismo, como en un cuarto de espejos infinitos, en el marasmo de noticias confusas de la prensa escrita o las noticias locales o nacionales. Y es "jugando" con este marasmo de palabras e imagenes, de sonidos y de silencios, que vira hacia la decisión personal y profesional de dar visibilidad a la realidad desgarrada del país enfatizando en detalles de tal finura que alcanzan a compartir mucho el territorio del lapsus o el mecanismo mismo del sueñoo y hasta de las pesadillas; la artista detiene su mirada en los gestos del dolor para mostrar que hay "algo" en el otro que no se puede pasar de largo. Ese algo toca con lo ético, con las respuestas de las que habla Mélich y que metaforizan el duelo colectivo. Ese algo es el sufrimiento que atraviesa esta sociedad y que ella decide poner en obra en sus pinturas de gran o de pequeño formato.

jueves, 24 de noviembre de 2011

MDE11

Con curiosidad y entusiasmo me fui a ver la exposición del Museo de Antioquia en el marco del MDE11 por una motivación que me generó un amigo. Sólo puedo decir que me encantó encontrarme con algunas de las obras que a mi modo de ver son bastante especiales. Pensando, como diría un colega "en clave de Facultad de Educación" me encontré dos obras en especial que creo que bien podrían ser consideradas por los "maestros en formación" y por supuesto por aquellos que los "forman".
Una de las obras se titula LA CLASE de la tailandesa ARAYA RASDJARMREARNSOOK (1957). Se trata de una clase magistral, amena entre otras cosas por el tema que trata y la manera como la profesora (artista) va llevando el hilo de su discurso, dirigida a seis cadáveres estrictamente bien dispuestos en un espacio blanco "impecable" y desprovisto de cualquier color "vívido". Los cadáveres alumnos parecen listos para "escuchar" atentamente las sabias palabras de su maestra. Ella imparte su clase independientemente de si sus "alumnos" o "discípulos" están vivos o muertos. Parece un acto universal que señala un mismo gesto de ser maestro, con un modo de pararse frente al negro tablero limpio que lentamente va llenandose de letras-tiza. Por un momento no supe si ella era tailandesa, española, chilena o colombiana. Daba igual... su forma de hacer docencia se parece demasiado entre unos y otros. Insisto en que era agradable seguir el hilo del discurso y el entramado general de la obra.
Sin embargo asumí la obra como una crítica bastante especial hacia el acto educativo. La maestra vestía una batola larga y negra como su tablero (pizarra). Siempre estuvo de frente a sus alumnos lista para responder incluso las preguntas que sus inermes alumnos no habían formulado. Como en un eterno monólogo la maestra se pregunta y se responde a sí misma sin buscar otra alteridad que su propio pausado discurso. No sucede lo mismo con la otra video intalación en la que la misma maestra (artista) ya no imparte una "clase" sino un "seminario". La disposición de los alumnos tiene un poco más de movimiento. Hay cercanía de ellos al tablero y distancia de ella respecto a su rigidez y compostura corporal. El sólo nombre ha modificado su posición frente a los alumnos y al espacio. También el discurso tiene más de si, más subjetividad. Su vestido es blanco, igual al espacio forrado de tela blanca y a las sábanas que cubren a sus muertos. También el seminario es sobre la muerte. pero algo cambia entre clase y seminario. El cuerpo de la profesora se involucra. En fin... excelente trabajo el de esta artista justo en una convocatoria como la del MDE11 que es para "aprender y enseñar".

Este puede ser vinculado a la maravillosa propuesta del artista colombiano Paulo Licona, de Tunja, con su obra LA ESCUELITA DEL MAL (TIZÓDROMO) 2011. Aquí el tablero se convierte en juego, en cancha, en patio de recreo, en Tizódromo, en una especie de grafiti, en posibilidad de insulto. Y la tiza es paso, golosa y cuadro a la vez, piscina, tan anuncio como composición para un insulto al "profesor hijueputa". Hay que pasar por la tiza para ver los tableros pisos, tableros paredes, tableros casi techos, tableros juegos. Y hay que des-sacralizarla, desmaterializarla, volverla a su esencia del "polvo eres", es decir, hay que tomar la decisión de pisarla o saltarla y esto pone al espectador ante una especie de dilema frente a la vieja tiza de polvo interminable e invasor que logra calar hasta la mirada del ser maestro. Tal vez por eso aún se escucha que se le nota la tiza a los maestros. Hay tres piscinas de tizas que separan los dos salones que componen la exposición. De un lado hay un piso-tablero y del otro... sólo hay baldosa de granito con fondo blanco. Es relativamente fácil el paso del piso-tablero a la baldosa clara. No sucede lo mismo cuando el cuerpo, acompañado de la percepción engañosa, intenta devolverse cruzando las piscinas de tizas hacia el fondo verde profundo del piso-tablero. La percepción juega un juego extraño pues genera un poco de inseguridad para el cuerpo al tener que hundirse en esta extraña "profundidad". ¿Tendrá algo que ver con la sacralidad de un espacio tantos años dedicado a la "enseñanza" de los conocimientos?

Creo que hay que ver esta exposición en clave de "Facultad de Educación".

miércoles, 23 de noviembre de 2011

IV semana por la memoria: Tejiendo memorias para no repetir

Desde el 18 de noviembre se viene desarrollando la cuarta semana por la memoria, llamada TEJIENDO MEMORIAS PARA NO REPETIR. Lo que está sucediendo puede leerse en el site del Museo casa de la memoria. Justamente desde hace algunos días vengo leyendo, casi estudiando, el texto de Joan-Carles Mélich titulado Ética de la compasión.. Digo estudiando porque su tesis sobre la ética intenta lograr un distanciamiento radical con la ética Kantiana y con otras posturas al respecto que articulen los "imperativos categóricos" y universales de la Ley moral, fundamentada en el ejercicio de la "razón pura" y en la normatividad y los principios. Mélich se acerca más a esas palabras de Nietzsche que aluden a lo "humano, demasiado humano" o a la noción de sujeto construida por el psicoanálisis Lacaniano (buena parte freudiano) aunque él no relacione directamente este enfoque último del psicoanálisis, más sin embargo habla del deseo y con ello, del sujeto cambiante, finito, mutable, transformable, provisional, ambivalente, histórico, dinámico, creador, transgresor, frágil, ambigüo, sufriente. Plantea que en la ética kantiana, metafísica, las respuestas éticas se dan apriori mientras que en la ética de la compasión las respuestas se dan aposteriori. Y esa es una clave importante para entender su tesis.
La ética es la relación con el otro, con su alteridad desde la que cada sujeto es interpelado. A diferencia del planteamiento que tanto conocemos en Iberoamérica de Fernando Savater cuando nos llama a "ponernos en el lugar del otro" Mélich dice que es preciso ponernos "al lado del otro" para poder dar una respuesta "compasiva" al dolor del otro. "La ética de la compasión vive de los tonos grises y ambigüos" ... y "Compasión significa acompañar y acoger, situarse al lado del que sufre"...
Mélich afirma que la "realidad humana es, efectivamente, incompleta e indigente" y que lo que nos falta se encuentra en el otro. Esto lo amplía desde su alusión al símbolo y a las representaciones simbólicas para mostrar algo que él nombra bellamente la "gramática de la amistad y de la compasión".
Me uno a esa reflexión sobre la Memoria comenzando con esto que me ha venido revolcando el alma desde las palabras de Mélich.Tal vez esta sea por una vez más, una forma de ponernos "al lado del otro" para no olvidar.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Terturranda

Marina Quintero es una mujer maravillosa capaz de hacer nacer en sus próximos, deseos de saber sobre... muchas cosas, en especial sobre educación, psicoanálisis o vallenatos... Es una delicia escucharla cuando canta-cuenta historias de amores y desamores de otros, o de geografías conocidas y por conocer, o cuando narra sus pequeñas travesías de juglar por las vidas de los personajes que admira y ama. Con ella queremos iniciar una serie de Terturrandas, es decir, Tertulias con sabor a parrandas que nos ayuden a encontrarnos en el diálogo, en la escucha, en la risa, en el canto y en la poética de la música vallenata.

Feliz cumpleaños Doris G., mi buena amiga

A Doris Gutierrez, mi buena amiga del alma, un abrazo desde este blog. Feliz cumpleaños desde aquí porque no te encuentro en ningún otro lugar. Dale saludos a Sergio