Espacio para opinar y reflexionar sobre la vida, la educación, los tiempos actuales... Marta Inés Tirado Gallego: mitiradog@gmail.com
lunes, 24 de febrero de 2014
Sobre "El libro negro de los colores"
Quiero recordar un bello libro: "El libro negro de los colores"
Más sobre Creación
De nuevo un escrito interesante (y no tan demoledor) de Avelina Lésper titulado CREACIÓN Y DEGENERACIÓN.
Ese hermoso "YO escucho" de Skliar
Me gusta mucho deambular por la lectura de esos otros que me enriquecen y constituyen. Hoy encontré bellas palabras dichas por Carlos Skliar, que yo misma hubiera querido decir tan bellamente. Seria tonto repetirlas. Sòlo se trata de escucharlas....
jueves, 13 de febrero de 2014
Más que herencias.... cicatrices
Siguiendo con otro texto sugerido por Elena Castro, titulado "14 herencias que cambiaron el mundo", publicado por el País internacional, en enero 16 de 2014, me resulta complejo entender la relación tecnología-innovación-violencia. Tal vez, creo que algunos de estos ejemplos, más que herencias son cicatrices de la civilización.
Hace mucho tiempo yo escribía respecto a la creatividad que debemos crear para que la vida sea digna de ser vivida. Lo mismo pienso de la innovación. Y me pregunto en el contexto Latinoamericano: ¿Son entonces innovadores los sicarios o narcotraficantes que se “ingenian” miles de formas de matar? ¿Son innovadoras nuestras inútiles y estériles formas de violencia política que en Colombia lleva más de 60 años? ¿Qué tan innovadora puede llegar a ser una sociedad que se ve a sí misma derrumbarse entre desplazamientos forzados, pobreza extrema, exclusión, analfabetismo, discapacidad, corrupción de sus mandatarios...?
Creo que vista desde Europa o en todo caso desde el Norte, es más fácil hablar de innovación y también es más fácil asociarla al “producto”, al “servicio”, al mercado y la comercialización, o a la organización, que a lo social. ¿De qué va la innovación social? ¿En qué consiste la innovación educativa?
Ciertamente, como señala el filósofo Daniel Innerarity, hablar de innovación social es ya una redundancia pues toda innovación se produce “en sociedad” ya que "depende del espacio intersubjetivo de aprobación y reconocimiento”; además, porque una “innovación no es imputable a un actor solitario sino que es debida a la integración de las diversas prácticas.”
¿Qué diría Primo Levi leyendo este artículo? ¿Volvería a escribir... "Si esto es un hombre"?
Creo que la innovación social, y porqué no, también la educativa, tiene mucho más que ver con conceptos como hospitalidad, solidaridad, compasión, inclusión, humanidad... que con un simple distanciamiento conceptual de la "innovación tecnológica". Y pienso que hay innovaciones tecnológicas que terminan siendo a vez una innovación social.
Un ejercicio-tarea relativa a la innovación
Para ilustrar el ejercicio respecto a las formas de innovación, que nos sugiere el seminario, he seleccionado como ejemplo a Empresas Públicas de Medellín (una empresa dedicada a la prestación de servicios públicos domiciliarios para la ciudad, de manera integral -acueducto, alcantarillado, gas, energía y hasta hace poco telecomunicaciones-) que en los últimos años ha desarrollado importantes proyectos, algunos de ellos con el apoyo de investigadores y consultores adscritos a la Universidad de Antioquia, en Medellín, con los cuales he participado desde dos Facultades diferentes: Facultad de Ingeniería y Facultad de Educación.
La empresa es líder en el país por la calidad de sus innovaciones de productos y la prestación de sus servicios con alta calidad para los usuarios finales.
A mi parecer las grandes innovaciones de esta empresa, que la han llevado a una prestación de servicio útil y exitoso, se han gestado muchos de ellos en proyectos de implantación de nuevas plataformas tecnológicas que por supuesto han impactado los procesos tecnológicos propiamente dichos, así como la cultura organizacional, la introducción de nuevos mercados y la satisfacción de los usuarios finales.
¿Dónde comienza y termina una forma de innovación y dónde la otra? (Me refiero a las fronteras entre la innovación de producto, de servicio, de proceso, de organización, de comercialización…) ¿Cuál es además más significativa para evaluar la capacidad innovadora de una empresa?
Pienso que cuando una organización trabaja, no por funciones, sino por procesos, es muy común encontrar que una innovación lleva a la otra pues lo que se produce en un departamento impacta a los demás de manera significativa y a veces radical. De ahí que la innovación de producto implique, para este caso, la aplicación de las nuevas plataformas tecnológicas, las cuales a su vez, jalonan desarrollos propios por la adaptación de las tecnologías a los contextos particulares de la empresa, pero también por la adecuación que debe hacer cada proyecto para ser efectivo en las zonas de influencia y en sus impactos en el mercado.
Proyectos como SIGMA (Sistema de Información Geográfico para Medellín y alrededores), Continuidad de TI, SCM (Sottware Configuration Managment), NSF (Nueva Solución de Facturación), AVANTI… etc., fueron proyectos que contaron con un componente adicional dentro del proceso de consultoría y fue el apoyo a la organización en la gestión, administración y liderazgo del cambio en la cultura organizacional que sin los componentes educativo y comunicacional, hubiera sido bastante complejo lograr la apropiación de los cambios, por la complejidad misma de la organización.
Nombro esto porque creo que las innovaciones que se presentan de manera integrada deben contar con procesos de capacitación desde donde puedan leerse todos los factores e impactos del cambio y la innovación y se apoye a las personas a enfrentar, en su vida diaria, las nuevas prácticas empresariales, los nuevos métodos de organización y las nuevas formas de relación interna (entre personas y dependencias, o entre empleados y directivos) y externa (con usuarios y clientes finales) para una buena prestación de servicios y una ampliación efectiva en la comercialización.
Creo también que este tipo de procesos son innovaciones en doble vía cuando se presenta de manera cooperativa con universidades y grupos de investigación y consultoría.
martes, 11 de febrero de 2014
De una lectura sobre innovación
A propósito de la lectura del texto: El significado de innovar, escrito por Elena Castro Martínez, de INGENIO (CSIC-UPV), se me ocurren varias observaciones.
Quizás lo primero a destacar es la amplia bibliografía a la que remite la autora, entre ella, los estudios del investigador Benoit Godin, en su proyecto "la historia intelectual de la innovación".
La autora señala que el concepto en cuanto tal, no siempre ha tenido históricamente, un sentido positivo, sino más bien todo lo contrario, pues en cierto modo, innovar significó a lo largo de la historia modificar el orden establecido, alterar las costumbres, perturbar en cierto modo la fe y las creencias o revolucionar repentina y a veces violentamente, lo que está estandarizado y fijo en la sociedad.
Sólo hasta el siglo XX, a la altura de su tercera década, Joseph Alois Schumpeter le asignó connotaciones "positivas" asociándola al desarrollo económico. Según la autora, Schumpeter introdujo desde entonces el concepto de "emprendedores innovadores" (que en nuestro medio cobra tanta relevancia, más aun cuando nuestro gobierno pone como bandera el tema de la "prosperidad") e introduce la relación de la innovación con conceptos como los de "progreso", "competencia" e incluso "destrucción creadora". "Producto" y "mercado", creación, transformación, modificación, mejoramiento... introducción de una nueva mercancía, un nuevo método de producción, un nuevo mercado, una nueva fuente de materia prima, una nueva forma de organización industrial, son conceptos claramente asociados a la innovación en la perspectiva de este autor hacia 1934.
De la noción de producto se avanza hasta incluir también la noción de servicio y de ahí, a la de uso, utilidad o aplicación con éxito", para dar soluciones a los problemas y satisfacer las necesidades del individuo y la sociedad, tal como lo promulgó la UE en 1995. En ese trasegar la innovación no sólo está en los terrenos de la industria y la tecnología o de la economía, sino también de la sociedad en su conjunto y de la cultura.
De ahí que la innovación entonces se asocie también con la conducta, la actitud del sujeto y las prácticas humanas. Interesan las actividades, los procesos, los resultados (productos y servicios), los riesgos, el tiempo invertido, la comercialización, las formas de organización y de aplicación, las relaciones, el éxito.
Y una vez que la innovación se convierte en objetivo político de las naciones y el Manual de OSLO se ofrece como "guía para la realización de mediciones y estudios de actividades científicas y tecnológicas que define conceptos y clarifica las actividades consideradas como innovadoras", cobra mayor sentido la inclusión de los grupos de investigación de las universidades para apoyar los procesos de fundamentación de la innovación tanto tecnológica (productos y servicios más procesos)como social (comercialización y organización).
El "papel de la universidad" también se transforma en tanto, entra "una tercera misión" adicional a las actividades de enseñanza e investigación, "orientada a contribuir de forma directa al desarrollo socioeconómico y cultural de su entorno" segùn el profesor Henry Etzkowitz. Esta función que es llamada en nuestro medio "Extensión universitaria" tiene por objeto ocuparse entre otras, de la transferencia de conocimiento, apoyar parques científicos o tecnológicos, incubadora de empresas, pero antes que nada tiene la función de servir de puente entre las otras misiones institucionales y la respuesta a las necesidades de la sociedad. Y quizás uno de los mayores retos de la universidad hoy es lograr consolidar procesos de innovaciòn social que aporte al desarrollo y mejoramiento de la vida en comùn de los ciudadanos.
lunes, 3 de febrero de 2014
Iniciando un nuevo Seminario sobre Innovación
Hoy inicié un Seminario del Centro de Altos Estudios Universitarios de la OEI llamado: El Significado de Innovar. Espero aprender muchísimo sobre este concepto.
Del proceso creativo
El martes 28 de enero de este año la crítica de arte mexicana Avelina Lesper, escribió un bello texto llamado Habitar el Vacío. Creo que esta reflexión es aplicable a todos los procesos de creación.
Viajando por el tiempo "libre"
A veces siento que no tengo tiempo para hacer todo lo que quiero hacer. Me levanto temprano a viajar por las "almas" de mis amigos y de otras personas que no conozco, pero que habitan las redes sociales. Son muchas las personas que de algún modo han pensado que es valioso existir en estas redes y de cuando en cuando se arriesgan a contar "públicamente" sus logros, hablan de sus tristezas, comparten mensajes tontos, o fragmentos de poemas y frases sugerentes; otras veces denuncian con noticias el abuso al que pueden estar sometidos como individuos o como país y por eso buscan aliados para criticar y burlarse de la política local y nacional; le muestran a "los otros", sean amigos o desconocidos, las fotos de sus familias y algunos de sus momentos de historia, como esperando una respuesta cálida, cariñosa, un "me gusta" o una oferta generosa de palabras en nombre del cariño y la amistad que florece con muchos que han aprendido otra forma de estar "en-red-@-dos" en la vida diaria.
Eso me gusta hacerlo en las mañanas. Hace poco por ejemplo, se me ocurrió poner en mi perfil una foto de la infancia y saltaron a borbotones palabras desde muchos lugares donde viven los amigos sólo hablando de esa foto compartida. Eso es una delicia en medio de la soledad.
También ocupo mi tiempo "libre" y descongestionado de premuras, buscando y revoloteando por algunos temas de mi interés: Psicoanálisis, Arte, Creatividad, Innovación, Juego... Tecnologías... Literatura... Voy por los corredores de los museos y leo las notas de algunos críticos de arte que a veces me resultan demasiado espinosos para mi gusto. ¿Cuánto logro disfrutar y/o estudiar sobre estos temas? La verdad siento que mucho. Las editoriales ofrecen un amplio horizonte para mirar.
Me he acercado más que nunca a esa relación entre Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) que en en otros momentos trabajé, asociada a conceptos como creatividad e innovación (en ingeniería informática del PCJIC); o a los de liderazgo y administración del cambio en la cultura organizacional y la implantación de nuevas plataformas tecnológicas, más creatividad y tecnología, en las consultorías con Empresas Públicas de Medellín (desde las Facultades de Ingeniería y de Educación de la UdeA); o asociada a los conceptos educación y tecnología, e "impacto socioeducativo de las TIC" (en EAFIT). Hoy profundizo en esta relación con otros ojos y me gusta indagarla de nuevo.
También mis horas "libres" me llevan a disfrutar de nuevo y plenamente de la riqueza de la literatura. Hace casi un año mi amiga María Elena me regaló el libro Los Amores Negados de Ángela Becerra. Quería disfrutármelo sosegadamente, página por página, sin prisas, sin agobios. Sólo leerlo lentamente, como cuando leí y releí mil veces las Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar. Lo he terminado y me costó un poco despedirme de sus personajes creados. Vi a Fiamma crear sus esculturas; vi a Martín cargar con sus recuerdos. Disfruté de principio a fin las narraciones de todos los amores negados.
Aliento mi sueño de consolidar el proyecto Seis Alas con mis buenas amigas Regina e Imma y vuelvo insistentemente sobre mis viejas e insistentes preguntas por la creación humana. Es así como voy viajando por el tiempo, tejiendo el pasado, el presente y el futuro en una especie de AÚN que me hace vivir con intensidad este vaivén de los días entre los fragmentos de historias que me constituyen.
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