Di-versiones en mis aprendizajes

jueves, 8 de noviembre de 2007

Los Blogs como experiencia de aprendizaje

En mi interés por transformar la experiencia de una clase tradicional me he arriesgado y dedicado a la vez a realizar un ejercicio bien interesante a partir de los blogs, bajo la pregunta de "si pueden estos convertirse en una estrategia de aprendizaje".

La experiencia se llevó a cabo con un grupo de investigadores de la Especialización en Tecnologías de Información para la Educación correspondiente a la Lìnea de Informática Educativa de la Universidad EAFIT, en un lapso de un poco màs de un mes.

Casi todos los alumnos investigadores asumieron el compromiso pactado de iniciar escritura sobre las inquietudes surgidas en el curso, tanto desde su blog particular como en el de sus colegas y profesora. El tiempo de trabajo realmente fue corto comparado con un curso regular de un semestre de universidad o de un año lectivo de estudiantes de la educación básica. A pesar de que el tiempo fue mínimo los resultados fueron impresionantes respecto a la producción. Por supuesto cada uno en su propia medida. Sin embargo, desde el panorama propuesto (que además servía como escenario para la evaluación) hoy se pueden hacer múltiples observaciones desde una lectura juiciosa y responsable. Por ejemplo: ¿ qué tan productivo es el esfuerzo y el compromiso de generar escritura y hacerla visible para todo un grupo de estudiantes de modo que colaborativamente se pueda aprender de las lecturas, apreciaciones, encuentros y desencuentros de cada uno de los que se han comprometido con la experiencia? ¿Qué tanto podemos aprender o podemos ver en ese va y ven entre un blog y otro?

Emergen autores discutidos en clase, otros autores sólo referenciados, conferencias, citas, experiencias personales , pelìculas, en fin, una serie de recursos que finalmente confeccionan un horizonte generado por el grupo de aprendizaje. También emergen los temas desde los cuales cada uno parte, y desde ellos, quedan como flotando o quizás como anticipándose múltiples ideas asociadas, reflexiones o nuevos hilos de discusión que más tarde podrán ser de nuevo objeto de la escritura.
Si en tan corto tiempo hemos podido descubrir tanto entonces... ¿Qué podrá pasar en una experiencia de mayor consolidación? A los estudiantes investigadores les he enviado el mapa completo de la producción colectiva. ¿Cómo se verán a sí mismos desde este ejercicio y cómo verán sus prácticas como docentes?
Esperaré pacientemente sus generosos comentarios...
Seguiré aprendiendo...
Seguiré disfrutando....

domingo, 28 de octubre de 2007

La idea de progreso y la educación

He estado recordando un texto muy hermoso que me encontré el año pasado y que me impactó mucho. Se llama "Breve historia del saber. La cultura al alcance de todos" de Charles Van Doren, Editorial Planeta. En breves narrativas uno puede estudiar horizontes de la historia de manera corta y amena. Pero traigo a cuento este texto por una cita que está al iniciar el libro (por lo cual además lo compré). Dice: "Ya no podemos aceptar inocentemente la idea de progreso, por mucho que en algún momento creyéramos en ella". Mi inquietud de hoy tiene que ver de nuevo con las TIC y la formación de maestros. ¿Cómo podemos comprender esa noción de progreso? Creo que todo progreso lo es sólo en relación a la responsabilidad que todos tenemos de crear un mundo mejor. El progreso debe ser básicamente en calidad de vida, en disfrute, en innovación... En relación a las TIC el progreso no puede estar demarcado por el acceso a infraestructura, ni siquiera por el acceso a la información. Tampoco está en el conocimiento de muchas herramientas, en tener cinco o diez cuentas diferentes, emplear la web.20, participar de varios proyectos simultáneamente o estar en foros de discusión. Creo que es un asunto que va más allá. Sin embargo, tampoco lo se... Sólo se que lo estoy pensando.

domingo, 21 de octubre de 2007

Formación desde la web 2.0

En un blog de EAFIT que llevo con los estudiantes de la especialización, escribí a propósito de la conferencia de Fernando Díaz del Castillo (desarrollada en el marco de la Cátedra e-learning que conmemora los 20 años de la Línea de Informática Educativa de EAFIT) para resaltar su insistencia en que con las nuevas herramientas de la web 2,0 "la voz vale en internet". A la par de cada una de las herramientas que iba mostrando reiteraba que la voz de todos "vale"; insistía en que ahora podemos hacer las cosas "juntos". Que es importante reconocer los cambios en la forma de acceder al conocimiento y los cambios en la forma de crearlo. El asunto de la voz es curioso sobre todo en el contexto educativo. Pensar en que se puede romper esa relación dual que en la presencialidad se marca tan fuertemente entre docente-alumno, para dinamizar esa relación en un contexto muchísimo más amplio y dónde valga la voz del otro, o por lo menos se escuche en muchos escenarios a través de los blogs, los wikis, los foros, nos obliga a movernos del paradigma de enseñanza que tenemos actualmente. Saber que podemos además compartir documentos, cambiarlos y editarlos "juntos" sin que sea tan determinante si son propios o ajenos, eso también obliga a un cambio mental interesante y complejo.

Otro asunto que me causó mucha inquietud a partir de la conferencia tiene que ver con la concepción de la identidad en la virtualidad. Si bien uno se juega en la vida muchos roles es abrumador ver que en el tránsito de quizás 12 o 15 herramientas diferentes que vimos en esa hora y media, para cada una Fernando había asignado un nombre de usuario diferente y posiblemente una clave también diferente. En parte es algo así como un estallido de la identidad.

Hoy, dos días después he pensado en el asombro que causó para muchos el reconocimiento del mundo que “allá afuera” nos está esperando. De ahí que me cuestiono mucho si sigue siendo pertinente continuar formando a los docentes en las herramientas de productividad básicas como cursos aparte o jalonamos de una vez modelos de formación que incluyan construcciones a partir de la voz del otro como una voz que vale y tiene mucho que decir. Los psicólogos comprendemos este proceso de tener voz como un proceso de inclusión en el que cada uno se reconoce y se hace reconocer. Quizá los procesos de inclusión son más fáciles con la web 2.0. Tal vez sólo por eso debemos formarnos y conocer las herramientas que están a disposición nuestra.

Seguiré pensando....

lunes, 15 de octubre de 2007

Técnica, cultura y formación

Las últimas dos semanas he estado trabajando de nuevo (y desde hace unos cinco años atrás) un excelente texto sobre técnica y cultura escrito por Miguel Ángel Quintanilla. Me parece excelente porque me permite reflexionar sobre el lugar desde el cual debemos abordar el concepto de tecnología. Quintanilla señala tres enfoques diferentes: el enfoque instrumental, el enfoque cognitivo y el enfoque sistémico.

Sería ideal que las políticas educativas y los programas de formación realmente contemplaran una visión sistémica de la tecnología en la cual realmente podamos aproximarnos al logos de la Técnica y con ella a una concepción de la cultura. En relación con las tecnologías de Información y Comunicación -TIC- es preciso contemplar y prever qué tipo de impactos desencadenan estas sobre las vidas de los seres humanos y sobre las dinámicas mismas de la cultura. Tendemos a olvidar que la cultura está compuesta de prácticas, creencias y conocimientos que también son modificados y alterados dependiendo del punto de partida de nuestra concepción teórica y nuetra visión de la tecnología a la hora de plantear un proyecto de formación, investigación, ect... Bien lo dice Quintanilla. "Las consecuencias que se derivan de adoptar uno u otro enfoque en el análisis de la técnica no carecen de importancia".

Desafortunadamente nos encontramos aún que el común de las personas tiene una mirada demasiado instrumental de la tecnología y por eso es asociada recurrentemente con acceso y dotación. Los programas de formación y de preparación para el uso pedagógico de las TIC no contemplan tampoco una reflexión sobre el hilo conductor que hay entre tres nociones (muy poco diferenciadas en la percepción común y en la literatura existente) tales como acceso, uso y apropiación de tecnologías.


El texto referido de Quintanilla se encuentra en la siguiente dirección: http://sammelpunkt.philo.at:8080/archive/00001275/01/QUINTANILLA.pdf

jueves, 11 de octubre de 2007

Jugarse el aprendizaje de las TIC

He estado recorriendo algunas poblaciones donde se ha iniciado con docentes adultos -algunos de ellos muy mayores- un proceso de formación en TIC. Y he regresado de este recorrido pensando cómo tenemos que crear otros modelos de enseñanza y aprendizaje que nos permitan acercarnos a la realidad vivida de nuestras regiones apartadas. Son muchos los factores que impiden en cierto modo lograr efectivos procesos de aprendizaje. Ejemplos: 12 computadores para 35 docentes, un aula de informática triste y oscura, sin ventanas, llena de sillas y cajas amontonadas; un calor extremo matizado por un frío también extremo del aire "acondicionado"... y temor... mucho temor a no ser capaces, a no tener después dónde practicar lo poco aprendido, a que el profe no reconozca los pequeños logros y los alumnos en cambio se den cuenta de tantas dificultades personales. Es claro que la alfabetización digital no está propiamente en recibir clases sobre prender y apagar el computador. Menos está en sentarse cuatro docentes alrededor de un PC y que alguien vaya contando cómo se hace o se roten por un breve lapso de tiempo el derecho a intentarlo por experiencia propia. Un aprendizaje tan complejo como el de las TIC para un adulto mayor es algo que hay que vivir de un modo diferente a la "teoría" o a la clase acartonada con pequeñas prácticas rotatorias hechas en pequeños equipos de trabajo.

Todos sabemos por experiencia propia que el juego para cada uno fue y sigue siendo en muchos de los casos su gran segundo maestro (después del amor por supuesto que es el maestro por excelencia). Jamás olvidamos lo que jugamos. Y no lo olvidamos porque es un aprendizaje asociado al disfrute, al como si..., a la posibilidad de emergencia de nuevos escenarios y nuevos roles. Sabemos que en el juego somos todo o nada si queremos. Y por eso no nos resultan amenazantes los aprendizajes de allí derivados.

Lo curioso es que casi todos esos docentes contaban con un teléfono móvil que sí habían ya aprendido a manejar. ¿Qué los llevó a este cambio? Una necesidad clara de comunicación en lo personal y en lo social. Nadie ahí se pregunta si esa "tecnología" les causa impacto o no, si hace parte de la alfabetización o no... sólo usan su teléfono con absoluta naturalidad. Posiblemente no con todas las funcionalidades que el aparato telefónico les brinda, así como cada uno de nosotros no usamos ni la mitad de las posibilidades que nos permite ejecutar un televisor moderno. ¿Qué necesitamos para los docentes se aproximen a lograr un uso básico con los computadores como lo hicieron con la teléfonía móvil? Ya será otro problema pensar cómo dar el salto desde el uso básico hasta el uso pedagógico. ¿Qué necesitamos para que se lo disfruten? ¿Qué es lo que tenemos que cambiar en nuestras propuestas de enseñanza de las TIC para docentes adultos?

Lo único claro es que el aprendizaje vivido es más duradero en el tiempo y más estimulante, porque permite una activación de lo sensorial y de lo estético. Me arriesgo a decir que se aprende mejor cuando se involucra el cuerpo, el movimiento, los sentidos. Se aprende jugando porque en el juego se logran construcciones deshinibidas y propias. resto.

Invito a los lectores a acercarse a un artículo mio sobre el juego y la lúdica como alternativas de desarrollo social: http://ayura.udea.edu.co/medios/documentos/Cuaderno% 2026.pdf página 43

domingo, 7 de octubre de 2007

Impacto socioeducativo de las TIC

Uno de los retos más fuertes que tenemos hoy en el contexto educativo es reflexionar sobre el impacto que las TIC desencadenan sobre las personas y las culturas para determinar qué tanto los distintos cambios que éstas jalonan, aportan realmente a la calidad de vida y al mejoramiento de la sociedad.

Los impactos se miden sobre la base de indicadores cuantitativos o cualitativos, y éstos deben ser capaces de reflejar la repercusión que las TIC ejercen sobre las vidas de las personas y la sociedad. Su resultado debe a su vez abir la posibilidad de tomar decisiones que reorientan las acciones y que por supuesto, introducen exigencias de modificaciones en asuntos tales como la educación.

Educar desde la Inclusión

Desde hace más de un año vengo trabajando el concepto de inclusión asociado al tema de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Si bien, tiempo atrás he hecho un rastreo teórico del concepto en relación con la educación desde la psicología y las teorías de grupos de encuentro, o desde las problemáticas de la inclusión social y los planteamientos que la UNESCO ha hecho respecto a la "educación inclusiva", me preocupa el tema de la inclusión- exclusión que puede experimentarse si se está o no inmerso o no en el mundo de las TIC. Creo firmemente que los profesionales de las ciencias sociales nos estamos quedando demasiado silenciosos, por no decir que ausentes, frente a los impactos que se están generando en las personas con el uso y con el no uso de las TIC.

Lo que comúnmente se maneja en la literatura existente alrededor de las TIC proviene del discurso técnico-cientifista y da cuenta del concepto de inclusión más como un asunto de acceso a las herramientas informáticas y a la conectividad, que a la inclusión social en la cual se estrechan lazos afectivos, se generan filiaciones y se construye lo común.

Sabemos que en el contexto educativo son muchas las variables que deben tenerse en cuenta para hablar de inclusión pues es preciso considerar en igual medida los aspectos afectivos tanto como los aspectos técnicos y procedimentales.

Cada vez es más amplia la distancia generacional en las instituciones educativas (entre directivas y docentes con relación a los estudiantes) y más corto el tiempo para su asimilación, debido a los cambios permanentes y acelerados que las tecnologías jalonan sobre el lenguaje, la comunicación, las relaciones, la identidad y la cultura. Los niños y los jóvenes ingresan más rápidamente a las lógicas de las tecnologías mientras que los adultos avanzan en temor y resistencia, debido en gran parte a una pérdida de seguridad de sí respecto a los modos de conocimiento del mundo. Así mismo, la simultaneidad de experiencias de tiempo-espacio que hoy se experimenta entre lo sincrónico y lo asincrónico, y entre lo presencial y lo virtual, modifica los modos de aprendizaje exigiendo con ello también modificaciones sustanciales en los métodos de enseñanza.

lunes, 4 de junio de 2007

El clima del aprendizaje

¿Qué es un clima de aprendizaje? Cuando hablamos de clima de aprendizaje también hablamos de ambiente grupal. Lograr un productivo y cálido ambiente grupal, es algo que no surge de la nada, ni se hace sólo, ni se decreta. Se construye en la cotidianidad a base de compañías, respeto a la diferencia, reconocimiento del otro, búsquedas conjuntas, sueños, miedos, rabias, decepciones y aprendizajes compartidos. Se hace haciendo camino al andar, hasta que se logra que lo extraño se torne familiar. Todo clima de grupo necesariamente .involucra tensiones y distensiones, cercanías y lejanías, afectos y desafectos por la simple razón de que los grupos humanos están tejidos con hilos de relaciones frágiles, cambiantes y profundamente humanas, lo que por fortuna no nos deja extraviarnos en falsas ilusiones de paraísos.

El clima es bien importante para el aprendizaje; no sólo se construye en el aula sino también en las llamadas telefónicas, en las citas informales, en la cafetería, en la risa, en la palabra, en el silencio, en la realización conjunta de tareas. Está en los aciertos y desaciertos del aula, en el corazón de cada estudiante que depone sus intereses personales para vincularlos con otros que son sus semejantes en la condición misma de estudiantes. Clima y ambiente le pertenecen a la cotidianidad.

Las manifestaciones espontáneas y colectivas de sorpresa, asombro, confianza, gusto, o reflexión van dando lugar a la generación del clima adecuado para un el incremental gusto por el aprendizaje.

sábado, 19 de mayo de 2007

El complejo rol del Formador-Gestor

En compañía de un excelente equipo de trabajo y aprendizaje finalizamos ayer un proceso de formación nacional sobre el empoderamiento de un rol bastante interesante y complejo que llamamos: Formador Gestor. En la clausura de este evento, que tuvo una duración de tres días, se recalcó aún más la necesidad de comprender esa doble responsabilidad que acarrea a cada persona asumir dicho rol. Si bien para todos los responsables del taller realizado eran claras las "responsabilidades" que en las diferentes regiones del país deben tener los Formadores Gestores para apoyar un programa de formación nacional en uso de TICs, no obstante la clausura me reactivó viejas preguntas y me configuró unas nuevas, todas dirigidas a la pregunta por MI responsabilidad pasada, presente y futura con este proceso. Me pregunto de nuevo:
  1. ¿Qué y quién es un Formador? ¿Qué y quién autoriza a alguien para serlo? ¿En qué y cómo debe formar un Formador?
  2. ¿Qué acciones le demanda a una persona ser un Formador Gestor?
  3. ¿En qué radica la diferencia de Formador Gestor y Gestor Formador?
  4. ¿Qué responsabilidades hemos asumido para hacer acompañamientos significativos a los que hemos elevado al rol de Formador Gestor?

Creo en el compromiso de cargar permanentemente de sentido las palabras para tener acciones responsables capaces de transformar.

jueves, 22 de marzo de 2007

Apropiación e innovación educativa con tecnologías

Continuando mis reflexiones de ayer sobre los conceptos creatividad e innovación volví a tener la inquietud de leer el excelente texto escrito por Antanas Mockus en 1988, para el Encuentro Nacional del Pensamiento Creativo (en Medellìn- Colombia) titulado: La tensión entre ortodoxia y heterodoxia en la creación científica (códigos y paradigmas).

Recuerdo que en esa época lo leí muchas veces para lograr comprenderlo hasta que, al igual que pasa con los amigos, me fui encariñando de él y llegué, no sólo a comprenderlo sino a disfrutar enormemente de su delicioso contenido. El texto afirma que la creación científica es posible gracias a la confluencia entre apropiación de una tradición e innovación respecto a esta tradición. También plantea (apoyado en las teorías de Tomas S. Kuhn) que el trabajo en las comunidades científicas se prioriza de acuerdo a: épocas pre-paradigmáticas (en la que cada investigador se siente iniciando casi desde cero), épocas de ciencia normal (en la que se desarrolla una aceptación acrítica del paradigma vigente) y épocas de revolución científica ("caracterizada por una crisis del paradigma vigente, seguida de la proliferación de posibles paradigmas y finalmente la sustitución del viejo paradigma por uno nuevo que abre la posibilidad de una nueva etapa de "ciencia normal""). Por supuesto el texto es rico en alusiones a la teoría de Khun, y en derivaciones para pensar en qué momentos se producen en las comunidades científicas grandes innovaciones (Mockus las sitúa principalmente en la ciencia normal resultante no sólo de las "laboriosas tareas" que en esta época se desarrollan sino también de las "anomalías" que emergen y que dan pie a las revoluciones científicas).

Pero lo que a mi me interesa resaltar hoy y que tuve el placer de comentarlo con mis pares (María del Rosario y Beatriz) en el trabajo, es que este texto nos permite pensar nuevos asuntos para fundamentar la innovación educativa con tecnología.

En primer lugar si la creación es una tensión entre apropiación e innovación esto nos alerta respecto al concepto "apropiación" tan recurrente en el discurso de las Nuevas Tecnologías. No olvidemos que Mockus lo sitúa del lado de la tradición, y más aún, del lado de la fidelidad a la tradición. La pregunta es: ¿hablamos de lo mismo cuando hacemos referencia al concepto apropiación? Creo que la literatura existente trata de modo indistinto conceptos como acceso, uso y apropiación.

También me llama la atención el concepto de "revolución" científica pues me permite pensar en la "revolución" educativa que en este momento lidera el país. Yo no he estudiado mucho el asunto (ya me pondré a hacerlo porque es una responsabilidad) pero qué importante es tomar contexto para comprender qué nos ha llevado a plantear esta postura y qué lugar tiene la innovación en esta "revolución".

miércoles, 21 de marzo de 2007

Creatividad e innovación educativa con tecnologías

Hace algunos años estuve trabajando el concepto de creatividad en educación. Como resultado de todo lo que indagué y me pregunté, escribí varios textos pequeños de los que conservo un tierno recuerdo.

El primero fue en 1993 y se titulaba: La creatividad: un más allá del paraiso. Creo que hay que desear y salir de la "quietud" para poder poder crear.
El segundo, escrito en 1995 se titulaba: La creatividad: un modo de ser entre la ética y la estética. En este consideraba que el acto creador tiene mucho que ver con la responsabilidad de aportar (para si y para el otro) y justo en esto se encuentra el disfrute del acto creador y su producto innovador.
El tercero fue escrito en 1997 y se titulaba: La creatividad entre el asombro y la comprensión en el cual partía de una convicción: "sólo el hombre que juega puede crear". El proceso creador tiene que ver con el disfrute y la capacidad de juego.

Fueron años muy fecundos en los que hablaba con los teóricos del tema en Colombia y otras latitudes. Había leído mucho de lo que se había producido y era una buena interlocutora de los grupos de investigación en el tema en varias universidades. Trabajé temas muy específicos como Ética y creatividad, creatividad y tecnología, creatividad y formación.

Luego dejé de pensar en el asunto. La noción de juego me había lanzado a otros mundos como el de la pregunta por la estética . La creatividad del artista me llamaba profundamente la atención y su relación con lo social. Más adelante volví a rondar la pregunta de la creatividad desde la inquietud por la manera como se construyen las estrategias didácticas en el quehacer cotidiano de un docente. Finalmente hoy, de nuevo reaparece el tema bajo el concepto de "innovación educativa con tecnologías". ¿Cómo podemos entender hoy este concepto? De algún modo me había acostumbrado mucho más a hablar de creatividad en relación a la educación que de innovación. En cierto modo la creatividad la he pensado más en el orden actitudinal y formativa y la innovación del orden de la acción y la transformación. Ambas se necesitan mutuamente.

El empleo del término innovación parecía pertenecerle más al terreno de la tecnología (innovación tecnológica) o al de la ciencia ("revolución científica") pues se evidenciaba usualmente más en términos de acciones y como producto. Incluso en el discurso organizacional el concepto tomó cuerpo para referirse a las transformaciones necesarias en las prácticas de la organización.

Pero en el terreno de la educación creo que es muy reciente el concepto de innovación educativa máxime si se está planteando una "innovación educativa con tecnologías". ¿No será que necesitamos hablar conjuntamente de "creatividad e innovación educativa con tecnologías"?