Escuchando la conversación de unos queridos profes sobre pedagogía y formación, se afirmaba respecto a la infancia lo siguiente: "Hoy aparecen nuevos niños (...) pues llegan con situaciones conflictivas que no estaban antes". Este comentario surge a propósito del uso de las TIC y en el diálogo uno de los profes continuaba afirmando: "antes los niños vivían con el peso de unos secretos que hoy quedan al descubierto" y justamente por eso "no podemos pensar al niño de manera clásica". Estoy de acuerdo con esto último más sin embargo me pregunto...¿será que si? ¿Será que hay unos "secretos" de la cultura que se han "develado" con el uso de las TIC?
El hecho de que los niños y las niñas tengan acceso a más información (buena y mala) devela o elimina los imaginarios inherentes a toda la historia de la humanidad y que construyen diferentes posturas subjetivas frente a la sexualidad, a la ley o norma que socializa, a las relaciones interhumanas, en fin... ¿será que podemos afirmar que la información construye "nuevas subjetividades"? No lo creo. La subjetividad se juega en otros lados.
Espacio para opinar y reflexionar sobre la vida, la educación, los tiempos actuales... Marta Inés Tirado Gallego: mitiradog@gmail.com
martes, 31 de mayo de 2011
Para la construcción de una mirada advertida sobre la infancia
A propósito de la Cátedra abierta que se realiza en la Facultad de Educación para compartir saberes y prácticas, tuvimos ayer 30 de mayo la sesión de las miradas sobre la infancia que emanan desde los proyectos de Extensión. Este fue el pequeño texto que construí para introducir la sesión:
El Departamento de Extensión de la Facultad de Educación busca ganar una mirada advertida sobre la infancia y la educación que se ejerce sobre ella, dado que desde los proyectos se está teniendo injerencia importante en el medio y como Facultad de Educación es nuestro deber ocuparnos de estas problemáticas para generar lineamientos de políticas públicas que aporten en la formación de los niños y las niñas en nuestra ciudad.
¿A qué nos referimos hoy con la educación de la infancia? ¿Debemos aprender a pluralizar lo que siempre estuvo en singular? ¿Debemos hablar ahora de "las infancias" para referirnos con ello a los contextos y las realidades sociales y culturales que determinan maneras de comprender y de actuar sobre la educación de los niños y las niñas?
Es cierto que en países como el nuestro es difícil sostener “una idea clásica y romántica sobre la infancia” ya que muchos niños trabajan, son maltratados, abandonados, reclutados, abusados, y en virtud de nuestra gran diversidad social y cultural, nos vemos llamados a construir otros modos de abordajes educativos que sean capaces de ir más allá de aquellos que aún evocan imágenes de niños y niñas con miradas inocentes.
Alguien decía: Hay que derrocar la idea de una infancia como mundo mágico y paraíso de ensueños e imaginación, porque en la infancia también se sufre, también hay ausencia, también hay enfermedades terminales, también hay miedo, también hay horror. Creo que la infancia no puede ser vista como ausencia de humanidad. ¡Por el contrario! Es el tiempo de aprendizaje de lo humano, que implica aprendizaje de lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto, es decir, implica constitución de la subjetividad en el marco del ingreso a lo social mediado por las relaciones interhumanas y la sujeción a la ley que nos crea el referente de la cultura.
Desde los proyectos de Extensión nos hemos preguntado, en el marco de las políticas públicas y las normativas, por asuntos tales como el Plan de Atención Integral a la Infancia, que nos permite interrogar ese concepto de “atención integral” que circula en los grandes proyectos de carácter local, regional y nacional. ¿Qué implica esa integralidad? ¿Qué tan consistentes son las políticas públicas y a partir de qué se configuran? ¿La atención es prestada bajo un enfoque de servicio o bajo un enfoque de derechos?
También nos hemos preguntado por la inclusión educativa y los problemas que se generan en torno a la escolarización “en sectores con alta vulnerabilidad social y escolar, reconociendo que los procesos escolares de inclusión por sí solos no garantizan la restitución de los derechos de los niños y las niñas, si no van de la mano de políticas institucionales adecuadas y pertinentes que identifiquen los factores que perturban las trayectorias escolares de los niños, niñas y adolescentes” y evidencian múltiples posturas subjetivas frente a la vida y a la muerte, frente al desarrollo social y cultural. ¿Qué hace que los niños permanezcan en la escuela y la vean como un espacio para su desarrollo afectivo y su aprendizaje? “¿Qué visión tienen ellos de su proceso de escolarización?” y “¿qué percepciones tienen los maestros y maestras de las políticas de inclusión que se construyen en las instituciones donde ejercen su práctica?”
Sabemos también de la importancia de “dar la palabra a las voces de los niños y niñas” para hacer un énfasis en el sujeto que educamos tanto como en los saberes que lo introducen en la cultura. ¿Cómo abordan los proyectos los conceptos de infancia en medio de la diversidad cultural?
Finalmente, sabemos también que la calidad de la educación no se decreta sino que se construye en el aula “implementando modelos pedagógicos y didácticos que promuevan el desarrollo del pensamiento” de los niños y las niñas y los acercan a otros modos de aprender y por qué no… de ser.
Es responsabilidad de la universidad lograr que las palabras no dichas o silenciadas, como las que tienen que ver con los derechos, operen en el medio aunque se espere de nosotros una labor de veedores y verificadores en la prestación del servicio. Nuestra responsabilidad es poder llevar al debate académico lo que nos estamos encontrando para seguir aportando en la consolidación de las políticas públicas, la recuperación de las palabras, los discursos y las reflexiones que retornan a las aulas.
martes, 17 de mayo de 2011
De una conferencia sobre Educación Superior...
Ayer estuve en una conferencia sobre la Educación Superior, desarrollada por el dr. César Augusto Hernández, a propósito de la celebración del día del maestro en la Facultad de Educación de la UdeA, y quisiera acopiar algunas de las cosas que allí se dijeron. El conferencista habló de esa evolución en la idea de universidad que ha transitado desde la universidad francesa napoleónica en la que se hablaba de las profesiones de cara al "servicio social", a la universidad alemana centrada en profesiones y disciplinas (donde las primeras aplican el conocimiento y las segundas lo producen). En esta las comunidades disciplinares se acercan cada vez más a las profesiones para aplicar su saber en lo social.
Cita un texto de Claudio Rama sobre la Reforma de la Universidad Latinoamericana, para hacer alusión a tres tipos de reformas en los que lista conceptos como "autonomía, gratuidad, libertad, hegemonía; desregulación, pluralidad de ofertas y de niveles de calidad, educación diversificada, mercantilización de la educación, ampliación de cobertura...; mayor inversión privada en la Educación Superior, diversificación de institutos y programas, ciclos cortos, colegios universitarios, educación virtual, tutorías remotas, certificación de saberes prácticos, competencias, flexibilización curricular, internacionalización, nuevas áreas de conocimiento interdisciplinario, evaluación, acreditación, sistemas de aseguramiento de la calidad, alianzas estratégicas, nuevas fuentes de financiamiento de las IES, créditos académicos, nuevas leyes de Educación Superior ...;"
Vistos estos conceptos en secuencia lineal de alguna manera parecen marcar una especie de ruta que permite hacer un seguimiento de los cambios en la Educación Superior Latinoamericana pero que también permiten pensar para dónde van las discusiones y las normativas.
De todo esto me quedaron varias inquietudes. Por ejemplo.... quiero saber en qué momento la universidad propone una articulación entre docencia, investigación y extensión; si esa articulación sucede en el concepto genérico de universidad o sólo pasa en algunas universidades. De qué manera se mantiene o no esa idea de "servicio" social y cuál es el concepto actual de "servicio" porque eso tiene mucho que ver con el eje misional de Extensión. En qué momento histórico surge de hecho este concepto.
En fin... la conferencia me permitió reflexionar sobre algunas cosas que no había tenido en cuenta y adicionalmente me dejó dos afirmaciones dadas por el conferencista que me dejan mucho qué pensar. La primera de ellas cuando afirma: "Hemos resuelto los problemas de cobertura, pero ayudados por la estadística". Vale. La segunda de ellas tiene que ver con su punto de vista sobre el tema de las competencias y dice así: "Pasamos de la formación a las competencias. Ya no hay ese compromiso de formar un universitario como líder social sino como trabajador especializado. La formación integral se cambia por una formación para lo específico" ¿Será que si? Quiero resistirme a pensar el tema bajo esa perspectiva.
Cita un texto de Claudio Rama sobre la Reforma de la Universidad Latinoamericana, para hacer alusión a tres tipos de reformas en los que lista conceptos como "autonomía, gratuidad, libertad, hegemonía; desregulación, pluralidad de ofertas y de niveles de calidad, educación diversificada, mercantilización de la educación, ampliación de cobertura...; mayor inversión privada en la Educación Superior, diversificación de institutos y programas, ciclos cortos, colegios universitarios, educación virtual, tutorías remotas, certificación de saberes prácticos, competencias, flexibilización curricular, internacionalización, nuevas áreas de conocimiento interdisciplinario, evaluación, acreditación, sistemas de aseguramiento de la calidad, alianzas estratégicas, nuevas fuentes de financiamiento de las IES, créditos académicos, nuevas leyes de Educación Superior ...;"
Vistos estos conceptos en secuencia lineal de alguna manera parecen marcar una especie de ruta que permite hacer un seguimiento de los cambios en la Educación Superior Latinoamericana pero que también permiten pensar para dónde van las discusiones y las normativas.
De todo esto me quedaron varias inquietudes. Por ejemplo.... quiero saber en qué momento la universidad propone una articulación entre docencia, investigación y extensión; si esa articulación sucede en el concepto genérico de universidad o sólo pasa en algunas universidades. De qué manera se mantiene o no esa idea de "servicio" social y cuál es el concepto actual de "servicio" porque eso tiene mucho que ver con el eje misional de Extensión. En qué momento histórico surge de hecho este concepto.
En fin... la conferencia me permitió reflexionar sobre algunas cosas que no había tenido en cuenta y adicionalmente me dejó dos afirmaciones dadas por el conferencista que me dejan mucho qué pensar. La primera de ellas cuando afirma: "Hemos resuelto los problemas de cobertura, pero ayudados por la estadística". Vale. La segunda de ellas tiene que ver con su punto de vista sobre el tema de las competencias y dice así: "Pasamos de la formación a las competencias. Ya no hay ese compromiso de formar un universitario como líder social sino como trabajador especializado. La formación integral se cambia por una formación para lo específico" ¿Será que si? Quiero resistirme a pensar el tema bajo esa perspectiva.
viernes, 13 de mayo de 2011
Feliz día maestos y maestras
Este escrito le he compartido en otros momentos a propósito de la celebración del día de los maestros y las maestras que creen y trabajan con dignidad y ética por ejercer su deber y derecho a la educación de si y de otros. Hoy quiero volverlo a compartir con imágenes y afectos por amigos que conocí en casi todo el país y en mi propia región, y que se pasean por nombres como Pacho, Luisa, Carmen Alexandra, Ernesto, Luz Marina, Edwin, Beatriz, Fabián, Lucero, Diana, Claudia, Fernando, Olga... en fin buenas gentes que vibran al frente de sus alumnos porque respetan sus vidas y su crecimiento intelectual y social.
Para celebrar el día del educador, propongo reflexionar sobre lo que cada uno tiene que ver con el acto de educar, y por supuesto, con el acto de educar-se. Educar y educarse para la vida, es cultivar (se) para habitar el mundo que a cada instante surge y se reinventa con los otros.
El mundo humano tiene la fortuna de poder ser imaginado, soñado, idealizado porque está constituido por símbolos que amplían horizontes para la sensibilidad y la comprensión humana. El mundo es mundo, no tanto por lo que ya está dado, sino por lo que está por darse. El mundo es una posibilidad inagotable de cambio y creación para el hombre. De hecho, el mundo que presenció Platón no es el mismo que habitó Galileo, ni el que reflexionó Freud, el que ideó García Márquez o el que pintó Botero. Ni siquiera el mundo de la infancia es el mismo que se conserva en la adultez.
Todo cambia… y la realidad humana está marcada por transformaciones provenientes de desarrollos científicos, tecnológicos, culturales... El mundo “actual” ofrece al campo educativo una enorme cantidad de retos y oportunidades para la enseñanza y el aprendizaje, que implica desarrollar nuevas competencias para desempeñarse innovadora y competitivamente en el siglo XXI. El gran reto de la educación actual está en ser capaz de ir con el mundo y habitar dignamente en él; ser capaz de actualizarse, asomarse a lo nuevo, construir y proponer; ver el cambio sin miedos pero con asombro, con gusto, como una oportunidad más para crecer.
La facilidad para acceder a la información y las múltiples dinámicas de intercambio y comunicación con los que cuenta hoy la sociedad, interrogan al maestro de hoy por su capacidad de innovación. Le exigen reformular de nuevo, qué entiende por calidad y pertinencia de sus procesos educativos y le plantean exigencias para generar diálogos fecundos que lo acerquen al complejo mundo de sus estudiantes. Le demandan reflexiones sobre los efectos -subjetivos y objetivos- que se desencadenan con los desarrollos e innovaciones tecnológicas, en particular con las tecnologías de información y comunicación, para construir desde el aula, nuevas formas de acompañar a niños y jóvenes de maneras más lúdicas, más colaborativas, más integradoras, más plenas de sueños con posibilidad de realización.
Justamente la tarea socializadora de la educación implica preparar a los ciudadanos para los cambios venideros en los que haya muchos futuros posibles y se vivan presentes más acordes con el deseo.
De esto se trata educar para la vida y la realidad. De educar para vivir-se, pensar-se y sentir-se en el fluir constante de las acciones humanas. De asumir la responsabilidad de continuar la tarea, profundamente ética, de humanizar y socializar para habitar mundos tal como nos los soñamos, en los que sea cada vez más posible la autorrealización, la autonomía, el gusto por el saber, el amor, el arte y las experiencias de libertad. Educar para hacernos responsables de construir un mundo mejor que aporte soluciones reales de bienestar para todos.
De ahí el valor de un maestro creativo e innovador que desde su convicción personal y desde su deseo de ser maestro, ayude a sus estudiantes a reconocer el reto y la satisfacción de sentir y conocer mundos nuevos; que estimule el gusto por el aprendizaje desde su propia confianza para adquirir el hábito y la pasión por aprender. Que ayude con su imaginación y su razón a inventar caminos de mucha riqueza para el aprendizaje y a conquistar metas en compañía de muchos; que no se avergüence de su no saber sino que se enorgullezca de su capacidad permanente de aprender; que ame los procesos tanto como los resultados; que enfrente esa maravillosa responsabilidad que cada hombre tiene de aportar algo al universo humano, y de dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontró.
Que active en la relación pedagógica, la pregunta por el deseo de saber, de tal forma que sea posible aprender a vincular los proyectos, intereses e ideales individuales, con los proyectos, intereses e ideales colectivos y cooperativos en aras de construir un bien-estar común que es lo que confiere una dimensión ética al proceso creador de la educación.
Que no se embriague con la ilusión de la completud en el saber, ni crea que sus conocimientos y sus métodos de enseñanza, son fijos, inalterables, finalizados, resueltos. Por el contrario, que sea capaz de soñarse a los niños y jóvenes desde su propia infancia o juventud y escuche los cambios radicales que ellos se plantean frente a la vida, la moral, la sociedad o la ilusión, para no obligarlos a soñar una vida que ya el maestro se soñó. Que permita abrir un abanico de modos de ser, de pensar y de actuar y se niegue a aferrarse en las seguridades conocidas. Que crea seriamente que es posible sembrar las aulas de proyectos, sueños, ideales y utopías, pero que se cuide de perderse en espejismos de paraísos perdidos.
Que recupere y reconstruya una ética y una poética del vivir recobrando el derecho y el deber a la palabra para mejorar la convivencia.
El mundo actual necesita pensar una educación que prepare para enfrentar la dificultad, que recupere el derecho al error, al olvido y de nuevo haga emerger la pregunta por el ser en medio de todas las oportunidades que esta sociedad “del conocimiento” nos plantea. Una educación que incluya la humanización como su principal camino. Que ``acompañe'' en el terrible sentimiento de soledad que puede llegarse a vivir en la sociedad “global” contemporánea. Que recupere la fortuna del antagonismo, el pluralismo y la diferencia y enfrente desde la reflexión el ancestral dilema entre lo que se puede hacer teóricamente y lo que realmente puede llevar hacia la acción; que concilie el poder con el deber y comprenda que el modo de concebir hoy la realidad da como resultado un modo de estar en el mundo y un modo de comportarse éticamente en él. Una educación responsable de incidir en la construcción de la sociedad para mejorar la convivencia y dignificar la vida humana.
Para un tipo de educación como esta se requiere de un tipo de maestros preocupados por la formación humana y con mucha visión de futuro; que comprenda que el ejercicio docente lo revela a si mismo muy por fortuna suya, o muy a su pesar. En ese ir y venir de las palabras, los conceptos y los discursos, en ese devenir extraño de las lecturas, las escrituras, las discusiones, las argumentaciones y las ``evaluaciones'', en el uso que hace de las nuevas herramientas que tiene a su disposición para acercar a sus estudiantes a la realidad social, cada docente y alumno, se pone en juego y en cada juego se pone en evidencia.
A gritos habla del maestro la manera como funda su “relación” pedagógica. En su palabra hecha discurso, silencio o gesto, se desliza quién es, en qué cree, cómo piensa, cómo aprende. En ella se muestra el sentido que ha dado a su vida. Porque nadie es tanto libro abierto como el docente; él es espejo en el que otros se ven.
El educador, el maestro, el docente, el instructor, el dinamizador, el asesor, el tutor, el profe del siglo XXI..., llamémoslo como queramos, está convocado hoy más que nunca, a reconstruir su propia ética y su propia poética del vivir para que el mundo que habita y lo habita sea cada vez más una buena morada para sus estudiantes.
lunes, 9 de mayo de 2011
Talleres de creatividad para Expouniversidad 2011
Con varios profes de diferentes unidades académicas (Educación, Microbiología, Química Farmacéutica, Enfermería, Ciencias Sociales y Humanas, Derecho y Ciencias Políticas, Artes, Nutrición y Dietética) de la Universidad de Antioquia, nos estamos soñando los talleres de creatividad para compartir en Expouniversidad 2011 con participación de estudiantes de segundo semestre de las mismas unidades académicas. Sólo el tema de la convocatoria a los estudiantes me parece ya un ejercicio maravilloso porque invita a pensar en cómo mejorar la calidad de vida de los ciudadanos como eje articulador, introduciendo para la motivación, elementos que parecen no tener ninguna conexión entre sí. La riqueza de esta experiencia radica en cómo disciplinas tan diferentes podemos juntarnos a pensar el tema de la creatividad y la innovación en la realización de tres talleres básicos. Ya en 2010 se había realizado una primera experiencia y ahora la estamos potenciando entre otras unidades académicas. La verdad... es un disfrute enorme desarollar esta experiencia y acercarnos entre todos a pensar en estos asuntos. ¿Qué se podría hacer con estos siete elementos?
Portafolio de Extensión UdeA
El Portafolio de Extensión de la Universidad de Antioquia permite reconocer las ofertas de formación continua y de servicios que tienen todas las unidades académicas de la Universidad. Comparto su enlace para cualquier consulta.
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