Di-versiones en mis aprendizajes

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lunes, 9 de abril de 2012

Sin problemáTICas y sin innovación

Esta mañana muy temprano estaba dando un paseo por internet y me encontré presentaciones hermosas y bien hechas sobre el uso de las TIC en la Educación. Como es bien sabido en los ciber paseos uno toma un camino y sin saber bien de qué manera, se va "en-red-ando" en una especie de ocio desmedido, que nos lleva a ese sin rumbo fijo que todos conocemos y que en mi caso me llevó a Neruda, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Joan Manuel Serrat y Mercedes Sosa. Ahí me detuve porque ya no estaba pensando en temas educativos sino más bien en asuntos profundamente vitales que tienen que ver con el lugar diario que en nuestra vida tiene el amor, la amistad o la pasión. Entonces me llamé al "orden" y regresé sobre el camino andado.
La presentación que me hizo pensar es del 2010-2011 de una lección inaugural de un curso en una universidad española. Hablaba sobre el uso de las TIC en la educación y mostraba cómo los alumnos hacen uso natural, innovador y cotidiano de dispositivos como los iphone, iPOD, iPAD, ebooks, MP4, las ZONAS WI-FI, las memorias USB... en fin.
Claro... de inmediato me trasladé a la realidad colombiana, pero no a la realidad "privilegiada" y "bien dotada" que algunas organizaciones o instituciones suponen que existe como realidad para todos, sino a la realidad que veo a diario en instituciones educativas públicas de cualquier parte del país sean de las ciudades en la complejidad de sus comunas o en las zonas rurales y regiones apartadas de las capitales. Allí llegan episódicamente programas orientados a incentivar el uso de computadoras (básicamente de escritorio), fomentado a través de un breve curso que sirve para los indicadores de cobertura y participación, y alguna que otra invitación cortés para participar en un tipo de redes -que suelen caducar mucho antes de lo previsto, por falta de interlocutores capaces de sostener con los participantes, conversaciones de interés que desaten las pasiones como las que es capaz de desatar el juego-.
Lastimosamente a las instituciones educativas y a los alumnos se les sigue haciendo una que otra "promesa" de "innovación" asociada básicamente a los "artefactos o dispositivos tecnológicos". ¡Qué realidades tan diferentes y tan similares a la vez.! Parece que a ambos les llega "del mismo modo" el espejismo de la innovación. ¿Qué es eso de la innovación? ¿Cómo realmente se está pensando? Creo que sin una problemática asociada, sin una pasión que trabajar, los artefactos se vuelven una suerte de "costosos" juguetes para unos y aparatos viejos y caducos para otros.
Si hoy desde la perspectiva de la educación superior fuéramos a hablar de innovación educativa con uso de TIC, la institución deberá ser capaz de ser inclusiva e integradora con lo que tiene y sabe, con lo que puede y es capaz de soñar, planear y ejecutar. El reto de pensar hoy la innovación es bastante grande y comprometedor, pues toda innovación es siempre incluyente. El tipo de innovación educativa que requerimos es para mejorar nuestra sociedad y nuestra cultura. Esto dependerá obviamente de nuestras maneras de aprender y de enseñar, y porqué no, dependerá hasta de nuestras maneras de vivir y de morir.

martes, 31 de mayo de 2011

¿Acaban las TIC con los imaginarios de la cultura?

Escuchando la conversación de unos queridos profes sobre pedagogía y formación, se afirmaba respecto a la infancia lo siguiente: "Hoy aparecen nuevos niños (...) pues llegan con situaciones conflictivas que no estaban antes". Este comentario surge a propósito del uso de las TIC y en el diálogo uno de los profes continuaba afirmando: "antes los niños vivían con el peso de unos secretos que hoy quedan al descubierto" y justamente por eso "no podemos pensar al niño de manera clásica". Estoy de acuerdo con esto último más sin embargo me pregunto...¿será que si? ¿Será que hay unos "secretos" de la cultura que se han "develado" con el uso de las TIC?
El hecho de que los niños y las niñas tengan acceso a más información (buena y mala) devela o elimina los imaginarios inherentes a toda la historia de la humanidad  y que construyen diferentes posturas subjetivas frente a la sexualidad, a la ley o norma que socializa, a las relaciones interhumanas, en fin... ¿será que podemos afirmar que la información construye "nuevas subjetividades"? No lo creo. La subjetividad se juega en otros lados.

miércoles, 5 de enero de 2011

Videojuegos, juegos "sociales" y educación

Hace poco les contaba a unas amigas que me sorprendió saber que en Medellín, se han diseñado "casinos" para niños en un prestigioso centro comercial como una de las grandes atracciones del mismo. Yo creo que el tema de los videojuegos y de los juegos "en línea" son temas demasiado descuidados, por no decir que desconocidos, por el común de los educadores, y no debería ser así. ¿Qué sabemos de eso? ¿Qué indagamos hoy del tema desde la educación? ¿Hemos pensado cuál es el impacto que eso tiene en los niños y en las niñas en un futuro cercano? ¿Porqué en las aulas de clase donde se forma a los maestros no hay reflexiones serias, sistemáticas y profundas al respecto? ¿No estaremos demasiado embelesados en educar más desde los autores y desde la tradición que desde la realidad que se vive en los barrios, en las ofertas comerciales, en los juegos "en línea" y en los ahora llamados "juegos sociales"? Esta bien que nos ocupemos mucho de trabajar el desarrollo de competencias para el aprendizaje de las áreas básicas del saber humano; que hablamos de convivencia y de sexualidad; que los niños y las niñas reconozcan y respeten la diversidad... el problema es que no nos ocupamos aún de lo que pasa en varios escenarios de la realidad del niño y del joven mientras ellos sí desarrollan otras competencias y otras habilidades que trascienden lo local, que activan el asunto de la identidad personal y cultural, y dan cuenta de unas nuevas formas de comprender el mundo y lo "social".
Yo defiendo el juego como posibilidad de aprendizaje, como desarrollo de la creatividad, como libertad, como horizonte de futuro, como ética y estética, como posibilidad de múltiples relaciones interpersonales... Pero aún no comprendo cómo es posible invitar a los niños pequeños al mundo del juego para transformarlo en "vicio" bajo la oferta de un casino en el que se ganan chocolates y muñecos...
Tanto que en este pais se habla de "disminuir las brechas"... y sin embargo creo que jamás fue tan grande la distancia entre el juego del niño y lo que el adulto sabe del mundo "real" de sus juegos.
Urge que las ciencias sociales y la educación pongamos la mirada sobre lo que pasa en las ofertas de juego de nuestrsos centros comerciales y sobre la oferta de juguetes para los niños y los jóvenes de hoy.

viernes, 2 de abril de 2010

Aprendizajes que enseñan desde TemáTICas para Directivos

En este mismo espacio de reflexión y lúdica que me he construído para investigar el uso placentero de los blog, he comentado varias veces sobre el proceso que he liderado desde la Línea I+D en Informática Educativa de la Universidad EAFIT para el Ministerio de Educación Nacional, relacionado con la formación de Directivos docentes (Ver: 14 de julio del 2009 y 26 de febrero del 2009 de este mismo blog).
Hemos aprendido mucho de los aprendizajes que permanentemente nos reportan los Líderes Formadores y los Directivos Docentes de todo el país. Hemos aprendido de los logros, los errores, las omisiones, los miedos, los silencios y de la enorme cantidad de información que se genera en cada uno de los procesos de formación (presencial y virtual) en las regiones. Hemos aprendido mucho del sentido de la diferencia cultural relacionado con las formas de recibir el aprendizaje en las aulas por parte de los directivos y los modos de dinamizarlo en las Instituciones educativas.
Hemos conocido la voz de los directivos docentes en su rol de aprendices, la cual es muy diferente a la que suelen tener en calidad de funcionarios.
Hemos incidido sobre los procesos de comunicación y visibilización de los aprendizajes colectivos en las Instituciones educativas.
Hemos reconocido el valor de aprender a aprender con otros.
Ganamos en escucha, en inclusión, en acompañamientos, en la construcción de redes y comunidades. Hemos logrado que los sujetos se sientan "re-conocidos" y "valorados". Hemos comenzado a encontrar al otro, al par, al próximo...
En Colombia este proceso de formación ha tenido un alto impacto en las instituciones educativas y en algunas Secretarías de Educación, ya que ha logrado reactivar muchas relaciones entre ellas y ha generado posibilidades nuevas de diálogo interinsticional. Esto muestra que este proceso es mucho más que un aprendizaje de TIC ya que el énfasis está puesto en el uso y apropiación de estas herramientas para mejorar y dinamizar los procesos de Gestión (directiva, académica, administrativa y financiera y de comunidad)y no en las herramientas mismas. Ellas son un pre-texto importante y nada más.
Hemos aprendido el valor enorme de la reescritura permanente de un proceso de formación en la que circulan, por no decir que danzan, aprendizaje y enseñanza, individualidad y colectividad... confundiéndose en un sólo y armónico movimiento.
Tenemos muchas expectativas a futuro para imaginar escenarios de innovación con la inclusión de estos Directivos Docentes generando una fuerza crítica y reflexiva para pensar la calidad de la educación en el país.
También hemos logrado consolidar una gran red viva de Líderes Formadores pertenecientes a casi todas las regiones del país desde la cual aprendemos con afecto, nuevas didácticas para mejorar el proceso de formación e incidir en la vida diaria de las instituciones a las que ellos pertenecen.

!Qué maravillosos aprendizajes de país!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Reflexionar la bi-mundanidad

Dos mundos paralelos corren como rios en las vidas de algunas personas. El de la presencialidad y el de la "virtualidad". Eso es bueno pero hay demasiados inconvenientes cuando uno deja de diferenciar en cual de los mundos se juega los afectos, las relaciones, los conocimientos, el reconocimiento, la vida misma. Hay quienes se mueren para "el mundo de la vida" y sus "avatares" no se han dado cuenta. Quizás no tienen un otro real para decírselos y entonces van olvidando las caricias, las miradas, las palabras gentiles que se dicen en un corredor, una sala de cine, un parque, una casa vecina, un hospital o un cementario.
Viajan eso si de red en red, de comentario en comentario, de lector en lector, sin encontrar puertos seguros donde asilarse. El mundo de muchos de estos turistas virtuales se vuelve más rápido, más explosivo, quizá más esquizofrénico. Las "verdades" pululan y estallan desde cualquier "escritor" y el pensamiento suele no tener un sitio tranquilo donde descansar.
El mundo de "las redes virtuales" promte acercar por la facilidad de sus formatos y sin embargo, extrañamente hay demasiada soledad en los "enredados". Saltar de una conferencia a otra, seguir una baraja de blogs y coleccionar pequeños videos en un delirante reciclaje de las palabras, no deja mucho espacio para escuchar los latidos del corazón.
Tanto ir y venir, tanto turismo "virtual" y tan poco tiempo para sentir y pensar plácidamente. Se está más con los suyos que con "mi gente".
Particularmente creo que hay que "enredarse" la vida con la bi-mundanidad, pero también creo hay que estar alerta, bastante alerta. Esta reflexión la hago justamente porque pienso en mis amigos cibermundanos.
De nuevo cobran sentido las bellas palabras de Heidegger, cuando dice que podemos simultáneamente "dar el si" a los objetos técnicos porque es inevitable hacer un uso de ellos, pero debemos también darles un no y de esa manera evitar que su uso nos confunda, nos "invada" y por último nos devaste.
Debemos tener cuidado de no perdernos en uno solo de los mundos. Ambos hay que aprender a habitarlos con la misma ilusión de construcción de convivencia, ética y calidad de vida para todos.
El "otro mundo", el de la virtualidad, también nos exige la construcción de nuevas reglas civilizadoras. Se presta del mismo modo al amor o a la agresión, a la construcción o a la destrucción. Allí igual somos, como diría Nietzsche: "humanos, demasiado humanos", quizás incluso en la "virtualidad" se evidencia más fácilmente alguna parte confusa de nuestra humanidad porque de algún modo nos sentimos "ocultos", con posibilidad de mutar de "identidad" y eso da rienda suelta a cualquier capacidad humana de transgresión; como si nos encontráramos el anillo de Giges del que nos habla Platón.
Justamente ayer explotó el asunto de las amenazas a la vida personal a través del Facebook y con esta "explosión" se activó una interesante discusión alrededor de los "derechos" y la "libertad de expresión" en las redes sociales, la cual, está por cierto bastante "enredada".
Al margen de lo que dice la prensa, los noticieros, los grupos de discusión, creo que lo que debemos reflexionar es en torno a la ética y a las normas de convivencia que debemos replantearnos para la bimundanidad. Ya no es suficiente la ética de un solo mundo. Ahora hay que pensar en esa otra de las "redes sociales" y en cómo no perder de vista el mundo de la vida...

viernes, 27 de febrero de 2009

Hombre "instrumentado" hombre social

Anoche estuve en la Colegiatura Colombiana (Medellín) en una conferencia de Guillermo Hoyos Vásquez titulada Arte y Comunicación. Su propuesta giraba en torno al discurso explicativo de la hermenéutica. De nuevo escuché un discurso articulado alrededor de autores como Schiller, Gadamer, Habermas, Hegel, Lévinas, Tugendhat, Husserl, Hörderlin y quizá otros 2 o 3 autores más que no reconozco.

Aparte de todas las alusiones que el conferencista hizo a la estética, a la comunicación, a la hermenéutica, etc., hubo dos afirmaciones en particular que me llamaron mucho la atención.

La primera de ellas es que dice que la Modernidad termina deviniendo en modernización y progreso y que lo que fue la relación CTS, es decir, Ciencia, Tecnología y Sociedad, ha migrado a ser CTI, esto es, Ciencia, Tecnología e Innovación y otras cosas más. Lo social ha ido desapareciendo con nociones como las de progreso y competitividad.

Eso de algún modo lo condujo a otra afirmación relacionada con lo que él llama “el hombre instrumentado”. Esto lo ilustró con Heidegger a partir de su planteamiento sobre “La esencia de la Técnica” recordando la advertencia que el filósofo nos hace sobre los peligros de la técnica pero también que es justamente ese reconocimiento el que nos salva.

Eso me hizo pensar que si la educación actual tiene que vérselas con ese “hombre instrumentado” tiene también que proponer maneras de recuperar esa relación al hombre social.

lunes, 18 de agosto de 2008

Serenidad entre la siembra y la cosecha

Hace dos semanas me encontré de nuevo un buen amigo que heredé de mis gratos y productivos trabajos del año pasado en Bogotá. Con él y un delicioso grupo de profesionales, emprendimos la tarea de pensar cómo trazar una ruta de apropiación de TIC para los docentes del sector oficial del país, tanto de básica y media como de superior. Nuestro punto de partida entrañaba básicamente unas cuantas preguntas: ¿cómo evitar que los docentes deambulen por el mismo "curso de TIC" una y otra vez para que realmente trabajen en su desarrollo profesional docente? ¿cómo trazar una ruta que considere el tránsito desde el uso básico de las TIC hasta el uso pedagógico, reflexivo, crítico, innovador y trasnformador de las TIC en la educación, pero que integre tanto los saberes (es decir todo aquello que proviene de la experiencia práctica) como los conocimientos (los que provienen de la formación del docente) y los sistemas simbólicos de su cultura?


La tarea no era fácil y aún hoy, un año después, no lo sigue siendo. ¿Porqué? Porque trazar y proponer la ruta a los docentes no es suficiente para que se produzcan impactos importantes en la renovación que requiere la educación. Tampoco lo es, claro está, dotar de computadores y de conectividad a las Instituciones educativas. Como diría el poeta Mario Benedetti, "la cosa es mucho más grave". La apropiación no está dada por el número de "itinerarios" (programas, cursos) ofrecidos y realizados por el docente sino por la manera como estos se integran a su experiencia cotidiana y por supuesto a su experiencia cultural.



Para que haya modificación e impacto sobre los sujetos y sobre la cultura se precisa tiempo (un tiempo que las cifras de la cobertura y de los resultados no parecen estar dispuestos a dar). Los cambios en las personas y los cambios en la cultura exigen Serenidad, lo que implica esperar el tiempo prudente entre la siembra y la cosecha como lo enseñara M. Heidegger en su "Pregunta por la técnica". Los cambios en las personas y en la cultura no pueden ser decretados e impuestos y si eso ocurre, de poco sirven porque generan resistencias muy difíciles de enfrentar que incluso exigen mayor tiempo para su asimilación. Los cambios en la cultura se inician y se sostienen en el lenguaje pues es éste el que garantiza que las cosas "sean" y puedan seguir "siendo".


Creo que la ruta de apropiación de TIC que hemos creado es una buena ruta de siembra (coherente, escalonada y lógica), pero nos falta terminar de prever todo el cuidado necesario para que lo sembrado pueda germinar. Los procesos de formación implican mucho más que el programa, la asignatura, el itinerario... Es ahí donde cobran sentido esos esfuerzos enormes que se desarrollan desde los portales educativos en la producción de contenidos; ahí donde los proyectos colaborativos son un recurso importante para continuar la interlocución y la formación conjunta. Es ahí donde las múltiples estrategias y escenarios de uso que estamos por imaginar y crear, nos pueden ayudar a aportar a ese cambio requerido en la cultura institucional para que las comunidades educativas logren hacer un uso crítico, innovador y transformador de las prácticas que finalmente muestre el tiempo de la cosecha en el mundo de los estudiantes.


El amigo al que me refiero es Diego Leal con quien de cuando en cuando me encuentro presencialmente o en las redes virtuales para pensar cosas sobre educación, y por ahí mismo, para pensar cosas sobre nuestros aprendizajes vitales. A él le debo gratamente esta reflexión, fruto de nuestra conversación.