Espacio para opinar y reflexionar sobre la vida, la educación, los tiempos actuales... Marta Inés Tirado Gallego: mitiradog@gmail.com
lunes, 4 de junio de 2007
El clima del aprendizaje
El clima es bien importante para el aprendizaje; no sólo se construye en el aula sino también en las llamadas telefónicas, en las citas informales, en la cafetería, en la risa, en la palabra, en el silencio, en la realización conjunta de tareas. Está en los aciertos y desaciertos del aula, en el corazón de cada estudiante que depone sus intereses personales para vincularlos con otros que son sus semejantes en la condición misma de estudiantes. Clima y ambiente le pertenecen a la cotidianidad.
Las manifestaciones espontáneas y colectivas de sorpresa, asombro, confianza, gusto, o reflexión van dando lugar a la generación del clima adecuado para un el incremental gusto por el aprendizaje.
sábado, 19 de mayo de 2007
El complejo rol del Formador-Gestor
- ¿Qué y quién es un Formador? ¿Qué y quién autoriza a alguien para serlo? ¿En qué y cómo debe formar un Formador?
- ¿Qué acciones le demanda a una persona ser un Formador Gestor?
- ¿En qué radica la diferencia de Formador Gestor y Gestor Formador?
- ¿Qué responsabilidades hemos asumido para hacer acompañamientos significativos a los que hemos elevado al rol de Formador Gestor?
Creo en el compromiso de cargar permanentemente de sentido las palabras para tener acciones responsables capaces de transformar.
jueves, 22 de marzo de 2007
Apropiación e innovación educativa con tecnologías
Recuerdo que en esa época lo leí muchas veces para lograr comprenderlo hasta que, al igual que pasa con los amigos, me fui encariñando de él y llegué, no sólo a comprenderlo sino a disfrutar enormemente de su delicioso contenido. El texto afirma que la creación científica es posible gracias a la confluencia entre apropiación de una tradición e innovación respecto a esta tradición. También plantea (apoyado en las teorías de Tomas S. Kuhn) que el trabajo en las comunidades científicas se prioriza de acuerdo a: épocas pre-paradigmáticas (en la que cada investigador se siente iniciando casi desde cero), épocas de ciencia normal (en la que se desarrolla una aceptación acrítica del paradigma vigente) y épocas de revolución científica ("caracterizada por una crisis del paradigma vigente, seguida de la proliferación de posibles paradigmas y finalmente la sustitución del viejo paradigma por uno nuevo que abre la posibilidad de una nueva etapa de "ciencia normal""). Por supuesto el texto es rico en alusiones a la teoría de Khun, y en derivaciones para pensar en qué momentos se producen en las comunidades científicas grandes innovaciones (Mockus las sitúa principalmente en la ciencia normal resultante no sólo de las "laboriosas tareas" que en esta época se desarrollan sino también de las "anomalías" que emergen y que dan pie a las revoluciones científicas).
Pero lo que a mi me interesa resaltar hoy y que tuve el placer de comentarlo con mis pares (María del Rosario y Beatriz) en el trabajo, es que este texto nos permite pensar nuevos asuntos para fundamentar la innovación educativa con tecnología.
En primer lugar si la creación es una tensión entre apropiación e innovación esto nos alerta respecto al concepto "apropiación" tan recurrente en el discurso de las Nuevas Tecnologías. No olvidemos que Mockus lo sitúa del lado de la tradición, y más aún, del lado de la fidelidad a la tradición. La pregunta es: ¿hablamos de lo mismo cuando hacemos referencia al concepto apropiación? Creo que la literatura existente trata de modo indistinto conceptos como acceso, uso y apropiación.
También me llama la atención el concepto de "revolución" científica pues me permite pensar en la "revolución" educativa que en este momento lidera el país. Yo no he estudiado mucho el asunto (ya me pondré a hacerlo porque es una responsabilidad) pero qué importante es tomar contexto para comprender qué nos ha llevado a plantear esta postura y qué lugar tiene la innovación en esta "revolución".
miércoles, 21 de marzo de 2007
Creatividad e innovación educativa con tecnologías
Hace algunos años estuve trabajando el concepto de creatividad en educación. Como resultado de todo lo que indagué y me pregunté, escribí varios textos pequeños de los que conservo un tierno recuerdo.
El primero fue en 1993 y se titulaba: La creatividad: un más allá del paraiso. Creo que hay que desear y salir de la "quietud" para poder poder crear.
El segundo, escrito en 1995 se titulaba: La creatividad: un modo de ser entre la ética y la estética. En este consideraba que el acto creador tiene mucho que ver con la responsabilidad de aportar (para si y para el otro) y justo en esto se encuentra el disfrute del acto creador y su producto innovador.
El tercero fue escrito en 1997 y se titulaba: La creatividad entre el asombro y la comprensión en el cual partía de una convicción: "sólo el hombre que juega puede crear". El proceso creador tiene que ver con el disfrute y la capacidad de juego.
Fueron años muy fecundos en los que hablaba con los teóricos del tema en Colombia y otras latitudes. Había leído mucho de lo que se había producido y era una buena interlocutora de los grupos de investigación en el tema en varias universidades. Trabajé temas muy específicos como Ética y creatividad, creatividad y tecnología, creatividad y formación.
Luego dejé de pensar en el asunto. La noción de juego me había lanzado a otros mundos como el de la pregunta por la estética . La creatividad del artista me llamaba profundamente la atención y su relación con lo social. Más adelante volví a rondar la pregunta de la creatividad desde la inquietud por la manera como se construyen las estrategias didácticas en el quehacer cotidiano de un docente. Finalmente hoy, de nuevo reaparece el tema bajo el concepto de "innovación educativa con tecnologías". ¿Cómo podemos entender hoy este concepto? De algún modo me había acostumbrado mucho más a hablar de creatividad en relación a la educación que de innovación. En cierto modo la creatividad la he pensado más en el orden actitudinal y formativa y la innovación del orden de la acción y la transformación. Ambas se necesitan mutuamente.
El empleo del término innovación parecía pertenecerle más al terreno de la tecnología (innovación tecnológica) o al de la ciencia ("revolución científica") pues se evidenciaba usualmente más en términos de acciones y como producto. Incluso en el discurso organizacional el concepto tomó cuerpo para referirse a las transformaciones necesarias en las prácticas de la organización.
Pero en el terreno de la educación creo que es muy reciente el concepto de innovación educativa máxime si se está planteando una "innovación educativa con tecnologías". ¿No será que necesitamos hablar conjuntamente de "creatividad e innovación educativa con tecnologías"?