Di-versiones en mis aprendizajes

sábado, 5 de diciembre de 2009

Reflexionar la bi-mundanidad

Dos mundos paralelos corren como rios en las vidas de algunas personas. El de la presencialidad y el de la "virtualidad". Eso es bueno pero hay demasiados inconvenientes cuando uno deja de diferenciar en cual de los mundos se juega los afectos, las relaciones, los conocimientos, el reconocimiento, la vida misma. Hay quienes se mueren para "el mundo de la vida" y sus "avatares" no se han dado cuenta. Quizás no tienen un otro real para decírselos y entonces van olvidando las caricias, las miradas, las palabras gentiles que se dicen en un corredor, una sala de cine, un parque, una casa vecina, un hospital o un cementario.
Viajan eso si de red en red, de comentario en comentario, de lector en lector, sin encontrar puertos seguros donde asilarse. El mundo de muchos de estos turistas virtuales se vuelve más rápido, más explosivo, quizá más esquizofrénico. Las "verdades" pululan y estallan desde cualquier "escritor" y el pensamiento suele no tener un sitio tranquilo donde descansar.
El mundo de "las redes virtuales" promte acercar por la facilidad de sus formatos y sin embargo, extrañamente hay demasiada soledad en los "enredados". Saltar de una conferencia a otra, seguir una baraja de blogs y coleccionar pequeños videos en un delirante reciclaje de las palabras, no deja mucho espacio para escuchar los latidos del corazón.
Tanto ir y venir, tanto turismo "virtual" y tan poco tiempo para sentir y pensar plácidamente. Se está más con los suyos que con "mi gente".
Particularmente creo que hay que "enredarse" la vida con la bi-mundanidad, pero también creo hay que estar alerta, bastante alerta. Esta reflexión la hago justamente porque pienso en mis amigos cibermundanos.
De nuevo cobran sentido las bellas palabras de Heidegger, cuando dice que podemos simultáneamente "dar el si" a los objetos técnicos porque es inevitable hacer un uso de ellos, pero debemos también darles un no y de esa manera evitar que su uso nos confunda, nos "invada" y por último nos devaste.
Debemos tener cuidado de no perdernos en uno solo de los mundos. Ambos hay que aprender a habitarlos con la misma ilusión de construcción de convivencia, ética y calidad de vida para todos.
El "otro mundo", el de la virtualidad, también nos exige la construcción de nuevas reglas civilizadoras. Se presta del mismo modo al amor o a la agresión, a la construcción o a la destrucción. Allí igual somos, como diría Nietzsche: "humanos, demasiado humanos", quizás incluso en la "virtualidad" se evidencia más fácilmente alguna parte confusa de nuestra humanidad porque de algún modo nos sentimos "ocultos", con posibilidad de mutar de "identidad" y eso da rienda suelta a cualquier capacidad humana de transgresión; como si nos encontráramos el anillo de Giges del que nos habla Platón.
Justamente ayer explotó el asunto de las amenazas a la vida personal a través del Facebook y con esta "explosión" se activó una interesante discusión alrededor de los "derechos" y la "libertad de expresión" en las redes sociales, la cual, está por cierto bastante "enredada".
Al margen de lo que dice la prensa, los noticieros, los grupos de discusión, creo que lo que debemos reflexionar es en torno a la ética y a las normas de convivencia que debemos replantearnos para la bimundanidad. Ya no es suficiente la ética de un solo mundo. Ahora hay que pensar en esa otra de las "redes sociales" y en cómo no perder de vista el mundo de la vida...

viernes, 4 de diciembre de 2009

El deber de hacerse escuchar

Este comentario es algo que me debo a mi misma desde hace algún tiempo. Me encontraba en la sala de espera del aeropuerto de Bogotá cuando me encontré el periódico Alma Mater Nª 579 de la Universidad de Antioquia (agosto del 2009) y en él, un texto bastante interesante del profe Carlos Vásquez titulado ¿Qué se hizo la universidad?
El profe propone este escrito como una especie de "manifiesto ético". Hace alusión al "silencio de los profesores" y afirma: "Acaso estemos presos en la red de los proyectos, embelesados con la producción de indicadores, atraidos por el canto de sirenas de un nuevo conocimiento". Hay allí una queja por el tiempo, quizás por ese que en otro momento Mario Benedetti nombró en sus poemas como un tiempo sin tiempo.
El profe nos invitaba en cierto modo a añorar momentos pasados en que la universidad se vivía de maneras quizás más simples pero también más productivas para una construcción colectiva, más enmarcada dentro de una "ética del conocimiento" en el que éste era pertinente. Y dice: "...creemos por momentos estar inventando otra forma de universidad sin reparar de dónde venimos, lo que hemos sido hasta el presente. Hubo un tiempo en que enseñar era escribir y estudiar, dialogar y volver desde ahí a lo que importa. Hubo un tiempo en que el profesor pasaba con entera naturalidad de lo que escribía a lo que enseñaba", "En medio de la algarabía de los lugares comunes, muchos profesores no dicen casi nada, hacen y hacen cosas. Y esas cosas no tienen voz o no dejan que se oiga la de sus hacedores".
Creo que las palabras del profe deben ser escuchadas.

Un paseo por la música

Hace rato que no me siento exclusivamente a escuchar música en vivo. Estoy en San Andrés escuchando una hermosa mujer, sensual y segura de si y de su voz, que se pasea por diferentes géneros de la música como si nada. Y pasa de "Alfonsina del Mar" a "Nosotros" y de "ser mejor", al "día que me quieras", a ¨Yolanda", a "somos novios", a "contigo aprendí" o a "perfidia"... y yo no comprendo esta mezcla extraña... pero Carolina la canta cono si nada pasara, como si cada canción no arrastrara una buena porción de vida y una gran cantidad de recuerdos de risas, dolores, amigos, aprendizajes, épocas de estudios, en fin... de vida plena galopan dentro de mi. Para ella son canciones y para mi recuerdos y olor y sabor a vida.
Pareciera que Carolina no comprendiera todo lo que desata en esa "inocente selección". Su voz es hermosa. Se parece un poco a la voz de Marta Victoria cuando cantaba desde el fondo del alma llena de amor y vida.
En estos momentos Carolina Romero se va y yo me quedo sumida en el pasado que sigo amando y espero no dejar de amar jamás.

viernes, 9 de octubre de 2009

Gracias Mercedes por lo que cantó tu voz

No he vuelto a escribir de nuevo en mi blog porque he querido tener un tiempo de silencio en mi escritura pública. Sin embargo la muerte de Mercedes Sosa me hace volver a poner mi voz en honor de su voz. Ella hizo parte bastante importante de mi historia personal.
A su voz, a sus historias de vida, a su vida misma... un homenaje y mi agradecimiento por haberme dado tanto en tantos años de juventud.

domingo, 19 de julio de 2009

Pasamos “Al Tablero”

"Altablero" es el bello nombre del periódico del Ministerio de Educación Nacional de Colombia donde se dibujan con palabras algunas de las realidades que van configurando los progresos en nuestra concepción general de educación, escrita por los mismos actores de la comunidad educativa.
Supe que había salido la edición N° 50 por la emoción de Nubia Solano, una excelente profe de Sahagún, Córdoba, que nos escribió a muchos por correo electrónico, para contarnos que "salimos en Altablero".
"Salimos" significa que salió la voz de la Ministra de Educación insistiendo en conceptos como revolución educativa, calidad, mejoramiento,innovación y competitividad; significa que salió la voz de las instituciones educativas haciendo visibles sus esfuerzos colectivos y contando sus pequeñas o grandes transformaciones conjuntas; salió la voz orgullosa de los docentes de cada ricón del país, contando lo bueno que hacen con sus alumnos en la cotidianidad (como los tutores virtuales y los que trabajan día a día en proyectos colaborativos) y narrando línea por línea cómo crecen, cómo sueñan y cómo construyen lentamente otra nueva realidad con apoyo de nuevas herramientas para la educación.

En este mismo periódico escribí un breve artículo titulado repensar el acto educativo con apoyo de las TIC (http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-195864.html). Al final del mismo afirmo que falta mucho aún para hablar de una apropiación de las TIC en la educación, que nos permita mejorar cada vez más los procesos de enseñanza y de aprendizaje, pero también afirmo que hemos avanzado mucho en estos pocos años.

Cada vez somos muchos más los que pasamos "Al tablero" a contar lo bueno que nos pasa en nuestro quehacer cotidiano y esta versión N° 50 es una buena muestra de ello.

Hoy pensaba que nos falta contar lo que estamos haciendo en TemáTICas que es el proceso de formación en TIC para Directivos Docentes (http://www.colombiaaprende.edu.co/html/docentes/1596/article-193557.html), desde el cual venimos aprendiendo con una emoción descomunal porque es un aprendizaje de país para el país. Falta contar lo que estamos haciendo en la consolidación de una gran red nacional de formadores de formadores en la que estamos CREANDO colaborativamente con la diferencia y juntando muchos aportes de saberes y didácticas locales para generar aprendizajes que tengan en cuenta la intimidad de la realidad nacional.
Falta contar que hay muchas voces válidas que estamos escuchando, que vivimos la ciudadanía desde el proceso de enseñanza y de aprendizaje, y que estamos construyendo nuevas formas de convivencia, compartiendo sueños, temores, logros y experiencias que nos acercan en una dimensión profundamente humana: el reconocimiento del otro y de lo otro.
Falta contar que también nos hemos juntado en la risa y en los abrazos, en lo lúdico y en otros asuntos igual de serios; nos hemos acercado fraternalmente en las fotografías, en los foros, en los chat, en la mensajería instantánea, en los blog, en las búsquedas conjuntas; falta contar que nos miramos y que compartimos descansos y anécdotas, en medio del sabor de un refrigerio o de un almuerzo. Falta contar que día tras día estamos aprendiendo nuevas formas de habitar juntos con responsabilidad en comunidades (presenciales y virtuales).
Queremos entre todos volver a pasar "Al Tablero" para poder contar estas experiencias.

martes, 14 de julio de 2009

Creando una "canción con todos"...

Aprender a borbotones en medio de la lúdica y del placer de conocer; conocer la intimidad de las aulas a través de la voz de los maestros o de los directivos, escuchar sus ríos de pasión por la educación, reconocer sus intereres y necesidades, ver sus búsquedas erradas o afortunadas, acercarse a sus juegos y a sus saberes. Reconocer por dentro de qué se compone la expresión "acto educativo", "innovación" o "investigación", todo eso hace parte del reto y el disfrute que experimento en este recorrido maravilloso por el país, aprendiendo a conocer más allá de un escritorio o una teoría pedagógica, cómo se vive la educación en Colombia.
Con el proceso de formación de directivos docentes que soñamos y creamos en la Universidad EAFIT para el Ministerio de Educación Nacional (TemáTICas para Directivos), he tenido la oportunidad de ir a muchos lugares y escuchar prácticamente un sin número de expectativas, temores, retos y oportunidades expresadas por los equipos directivos sobre el aprendizaje de las TIC, que luego puedo, en el silencio de mis reflexiones, anudar a los sueños y necesidades de algunos de los mejores docentes del pais en formación de formadores para la apropiación de TIC.
¡Qué oportunidad esta que me está dando la vida de aprender! ¡Qué disfrute esto de contar con el aporte (escrito) de más de 100 Líderes formadores representantes del país entero y más de 150 directivos docentes, casi todos rectores de las Escuelas Normales Superiores!
Estamos re-creando juntos un programa nacional con el aprendizaje de cada región del pais, basado en sus necesidades y en las características culturales de cada parte de Colombia. Y digo re-creando en sus dos sentidos más amplios: en el del disfrute y en el de la creación permanente pues en éste proceso se re-escribe el aprendizaje.
Hasta el momento nos hemos librado de aprendizajes quietos, inmóviles, sin alegría; también nos hemos salvado de la avalancha de videos y "presentaciones" que nos ofrece la "contemporaneidad".
En este proceso la palabra cuenta, la voz cuenta, la risa cuenta, la experiencia también cuenta... (también en el doble sentido: de valer y de narrar)
Ahora comprendo que tenemos un proceso vivo que permite realmente hacer una "canción con todos". Tenemos un proceso en el que se aprende con placer, con serenidad, con alegría, con rigor. Tenemos un proceso de aprendizaje que enseña. Para mi ese es un verdadero ejercicio de creatividad en la educación.

sábado, 4 de julio de 2009

Un paseo por los aprendizajes

Hay muchas situaciones relacionadas con la enseñanza y con el aprendizaje, sean o no dentro del marco de lo institucional, que resultan ser verdaderos disfrutes, algo así como ir de paseo a un lugar encantador, con las mejores personas y las mejores condiciones.

En mi historia personal he tenido muchas de esas experiencias-paseos que me permiten re-crearme con el acto de la docencia como un acto que me reporta bastante aprendizaje a la vez. Y eso me pasa quizás porque me veo a mi misma en las preguntas y en las respuestas, me veo con la madurez de poder decir no lo he pensado pero lo voy a pensar, me veo en las posibilidades de hacer múltiples relaciones entre mis fragmentos de historia y el saber que me ha dejado cada parcela de mi vida.

Qué delicia es el acto educativo cuando uno se encuentra con un grupo vivo, lleno de expectativas, de emociones por lo que encuentra, de capacidad de juntar sus mundos con los de uno. Qué delicia los grupos que también ríen, que soportan lecturas en silencio, que buscan, que parecen jugando en el parque porque se disfrutan el aprendizaje. Creo que es en este tipo de grupos donde se puede generar creación e innovación en la educación.

Vuelvo de mis paseos cargada de recuerdos, de paisajes, de historias que contar, de escritos de producción conjunta. Vuelvo como se vuelve de un delicioso paseo.

Mis últimas experiencias de docencia en Manizales (con un seminario de Maestría), o en el Chocó (con un bello grupo de docentes en un proceso de formación), o los encuentros con algunos amigos de la Fundación Universitaria Luis Amigó, me han vuelto al disfrute de mis paseos académicos.

Y esto me hace pensar en la responsabilidad enorme que tiene la educación con el tema de la motivación. ¿Dónde y cuándo un curso se transforma en disfrutar? ¿Qué puede jalonar el placer de aprender?

Mi punto de partida para activar la motivación lo he encontrado en el inter-juego de las preguntas y las respuestas. Disfruto dibujar los caminos en los cuales me planteo preguntas y desde los cuales busco posibilidades de respuestas. Disfruto creando intersecciones entre los caminos que he recorrido en cada parcela de mi historia bajo la luz de una misma pregunta. Disfruto siendo tejedora de las preguntas que han crecido conmigo. Con los años he ido descubriendo que finalmente las respuestas están en todas partes: en un libro, una noticia, un poema, una película, una conversación, un paseo, en la vida misma.

lunes, 29 de junio de 2009

Cuidar que los "buenos" no se vuelvan "malos"

En realidad este no es el título más adecuado pero si quizás uno de los más coloquiales. Me refiero al error que a veces cometemos de abusar de los que hacen bien las cosas, y tienen un alto rendimiento en su desempeño. Cada vez los invitamos más a participar de los procesos y, como son tan buenos y tienen tan amplios conocimientos, contamos con ellos siempre más y más...
Y sin darnos cuenta, los vamos llenando de tareas, les colmamos la vida de nuevos retos, les invadimos su intimidad, les mostramos más mundo, hasta que un día cualquiera, ellos, intentando responder a tantos nuevos mundos dejan de ser tan buenos y retornan de nuevo al lugar de los que no hacen nada o casi nada. Un poco de esto tiene que ver con la sed de reconocimiento, tanto de quien lidera los procesos (porque está seguro que cuenta con los "buenos"), como de los implicados en los mismos.
No se es buen líder (o maestro, o gerente, o ...) si no se sabe detener la catastrofe que les espera a nuestros queridos y buenos: "buenos". Hay que anticiparse a hacer explícitos los peligros de "estar en todo". Hay que saber formar a muchos otros y distribuir las cargas entre muchos otros. Es también un asunto de inclusión.
Esta reflexión me la genera ver a algunos excelentes docentes en una carrera loca de "participar en todos los cursos posibles y en todos los procesos de formación". Es como si disfrutaran acumulando pequeños títulos, fragmentos de reconocimiento que los hace repetirse una y otra vez en lo mismo.
¿Dónde queda la innovación? ¿Dónde quedan las propuestas nuevas, la producción intelectual, dónde la escritura? ¿Cómo están estos docentes aportando su experiencia para mostrar nuevas didácticas, para formalizar su saber en campo, para cruzar conocimientos de ese ir y venir de los procesos de formación?
Hay una especie de "culpa compartida" con los que impulsamos procesos de formación. También nosotros somos culpables de eso que les pasa a los docentes.
Necesitamos idearnos estrategias para salvarlos de esa carrera loca que los pone en varios escenarios a la vez y en ninguno finalmente.
Necesitamos la claridad suficiente para reconocer en otros fortalezas y deseos de aprender. Saber dar oportunidades a muchos. De eso tiene que tratarse. Además porque corremos el riesgo de enseñarle a los maestros a repetir el mismo enfermizo esquema con sus estudiantes en el aula. Y así, de grano en grano, aportamos a la exclusión.
No hay educación si hay exclusión por más "buenos" que seamos.
Ya me encuentro algunos de estos "buenos" diciendo como un poema de Mario Benedetti: "Necesito tiempo sin tiempo".

sábado, 20 de junio de 2009

La evaluación como comunicación creativa

Me encuentro en Manizales invitada por la maestría de creatividad e innovación en las organizaciones de la Universidad Autónoma de Manizales, impartiendo el curso Cultura y Comunicación.
Ha sido toda una experiencia de aprendizaje, incluso he aprendido de la puesta en escena de mis propios aprendizajes. He recurrido para este trabajo a la postura que tiene el psicoanálisis sobre la constitución subjetiva y los procesos de humanización y socialización, para dar lugar al concepto de cultura y del lenguaje como su generador, dinamizador e impulsor. Nos hemos preguntado cómo entender la comunicación en este contexto y qué papel juega la educación en el proceso socializador. Pero al hablar de educación hemos compartido ese interesante punto de vista que traen Joan Ferrés i Prat y Jesús Martín Barbero sobre replantear la "educación desde la comunicación" así como el planteamiento de León Olivé de la comunicación de la ciencia y la tecnología.
Conceptos como imagen, lenguaje, símbolo, ley, cultura, relación al otro, cultura organizacional, emergen del primer momento de formación y conceptos como educación, tecnologías, brecha digital, sociedad de la información y sociedad del conocimiento, emergen del segundo momento.
En el tránsito entre uno y otro eje tratado está la pregunta por la vida y la historia personal, asì como la historia de los aprendizajes en relación a la maestría.
Excelentes resultados. Delicioso el acto de comprensión que se ha ido generando en esta primera puesta en escena de relación con este grupo de investigadores.
Algo de la experiencia estética se hace presente en este ejercicio docente en particular porque me ha permitido ver, a través de la evaluación como comunicación creativa, los actos de comprensión.
Qué bueno esto que me está pasando hoy. Aún nos falta trabajar más a fondo la cultura organizacional y los cambios y transformaciones que cualquier acto creativo jalona en las organizaciones y todo lo que implica la comunicación alrededor de la innovación.

jueves, 18 de junio de 2009

Esa in-comunicación extraña

Después de mucho de tiempo no escribir en este espacio medio privado y medio público en el que sólo expreso lo que voy sintiendo, intuyendo o pensando, y en algunas ocasiones, lo que estoy leyendo, quiero de nuevo escribir sobre el asunto de la in-comunicación, es decir, sobre ambos procesos a la vez. Y lo pienso porque en los espacios cotidianos la comunicación va y viene, discurre y se detiene, se bloquea, un poco deja de ser y se transforma en silencio que no siempre es bueno ni saludable para nadie. Y esto pasa entre vecinos, amigos, familia, entre compañeros de estudio o de trabajo, entre humanos... por el simple hecho de ser "demasiado humanos”.
Pero otras veces cumple su función incluyente y respetuosa, rica y variada, propositiva y viva, cumple esa función que edifica y ayuda a poder ser.
¡Qué vaina todos los problemas que los seres humanos tenemos con la comunicación y qué cosas sorprendentes las que se activan con los silencios, los gestos o las palabras!
Holderlin decía bellamente que la palabra es un bien pero es el bien más peligroso.

Justo por este doble sentido es que no es tan fácil construir y mantener una sociedad que asuma como valor fundamental de la vida cotidiana prácticas de comunicación incluyentes y respetuosas basadas en el diálogo. No es tan fácil, aunque se promulgue en múltiples escenarios, generar en lo social y en lo cultural, en lo institucional o en lo organizacional, espacios y canales de participación que nos permitan ponernos de acuerdo frente a las pequeñas y grandes decisiones o frente a los conflictos que se nos generan a diario. No es tan fácil propiciar diálogos que contemplen el derecho a la opinión, el derecho a equivocarse, el derecho a no saber; el derecho a contar con otros, a argumentar, a disentir, a lograr acuerdos, a reconocer la riqueza de la diferencia y la divergencia y a construir nuevas formas de convivencia que aporten al bien común.

Necesitamos creatividad para reinventarnos nuevos mecanismos de interlocución y nuevas formas de acercamientos incluyentes y productivos para enfrentar los retos y oportunidades de lograr múltiples aprendizajes con otros y de otros.
Las nuevas tecnologías de información y de comunicación nos ponen de cara a la pregunta por los aprendizajes colaborativos y los procesos de participación, es decir, nos ponen frente a la pregunta de cómo imaginar nuevos procesos de comunicación. Tal vez nos propongan un poco menos de soledad si sabemos usarlas o quizá un monto mayor de depresión y sensación de vacío si se usan por fuera de la comunicación.

martes, 2 de junio de 2009

Tres heridas

Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte.
Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.
(Poema de Miguel Hernández)

viernes, 29 de mayo de 2009

¿La "era del conocimiento"?

Andando de turismo por la web me encontré de nuevo esa maravillosa ilusión respecto a que ahora si estamos llegando a la "era del conocimiento".
Supongo que algo parecido se pensó en su momento en la Antigüedad, en la Edad Media o durante el período de la "Ilustración"; por supuesto con seguridad esta ilusión no debió haber sido tan pretenciosa como la de hoy que nos atrevemos a hablar de "era de..." pero de todos modos si ha sido una constante la soberbia enorme de la especie humana.
Pero para pensar en cómo se ha movido el tema alrededor de la producción de conocimiento quiero tener en cuenta un sitio bastante interesante de Dolors Reig Hernández que se encuentra en:
http://www.dreig.eu/caparazon/2009/05/29/google-wave-y-los-multiples-senderos-que-abrira-detalle-sobre-la-aplicacion-del-ano/

jueves, 28 de mayo de 2009

Un saludo de vida poeta Mario Benedetti.

Un saludo de vida poeta Mario Benedetti.
Gracias por los poemas que me regaló en mi juventud y que han perdurado en mi madurez. Gracias por abrirme caminos al diálogo, a la sensación, a nuevos lenguajes de la política y del amor. Siempre quise conocer a ese “Martín Santomé” que tuvo “el sencillo coraje de querer”. Y debo confesarle que… lo conocí y lo sigo conociendo.
Con sus poemas supe que podía haber ”tiempo sin tiempo” y que se podían “tender puentes interoceánicos” entre los otros y yo; aprendí a reconocer lo que “me sirve y no me sirve” y literalmente recité, como todos mis amigos, sus famosas “tácticas y estrategias”. Lo coleccioné, lo canté, lo disfruté, seguí sus pasos, leí gran parte de sus novelas muchos años de mi vida. Sus palabras estuvieron entre mis manos, incluso más tiempo del que hubiera querido… pero fue bueno, querido poeta.
De nuevo un saludo de vida...

Gracias maestros

Antes de finalizar el mes dedicado a los maestros quiero compartir un breve texto escrito para celebrar esta loable profesión.

http://www.colombiaaprende.edu.co/html/home/1592/article-190346.html

jueves, 7 de mayo de 2009

Lecturas que mueven el deseo

Definitivamente leer es un enorme placer y leer buenos libros que se anudan a las preguntas vigentes, todavía lo es más. Ya había hablado de "dos nuevos lugares para mi memoria" en otro comentario anterior. Hoy prefiero decir que son más bien... "dos nuevos lugares para mi deseo".

El buen texto "Educación como industria del deseo. Un nuevo estilo comunicativo" de Joan Ferrés i Prats, me ha tendido un puente maravilloso con un viejo escrito mio en el que hablaba de la educación como una "activación del deseo de saber" pues siempre he creído que es el deseo el que le permite al hombre "ser creador" ya que es "motor e impulsor de nuevas realidades".
El escrito al que hago alusión se titula "Saber y creatividad: un más allá del paraiso" y fue publicado por la Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, hace ya 16 años, como memorias del I Seminario Taller "Educación y efecto social: el compromiso ético del maestro" en mayo de 1993. Mi propuesta de entonces, y sigue igual de vigente, era que para poder "crear" es preciso perder el paraíso, la completud. la total satisfacción, la certeza, la ausencia de deseo. Hay que perder ese cierto sinónimo de "cielo" que es el "Edén" en el que nada falta y por tanto tampoco nada se desea. La capacidad creadora del ser humano requiere "un reconocimiento de la falta" y por supuesto también la educación debe tener en cuenta este requerimiento para "no añorar paraísos o incluso, para no fundarlos".

Mucho de esto me lo sugiere de nuevo Joan Ferrés i Prats en su primera "ruta" (propone dos: la ruta de la neurociencia y la comunicación y la ruta de la innovación educativa), en el delicioso "viaje" que nos invita a hacer para dar una mirada a la educación y su relación con las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Él se pregunta cómo "convertir el objeto de conocimiento en objeto del deseo" concibiendo el acto educativo (aunque él no lo dice de este modo) en medio de una trilogía compuesta por: e-ducere, se-ducere y e-movere que mucho tiene que ver con la comunicación bidireccional y la mediación. Dice: "... los educadores y educadoras deberían recuperar una función primordial: la de despertar el deseo, la de contagiar entusiasmo, la de conseguyir que es estudiante convierta en objeto de deseo aquello que pretende que sea objeto de conocimiento" (2008, p.63)

Me llama la atención que en su exposición hace una interesante relación entre algunos conceptos importantes del psicoanálisis freudiano (como la líbido y el deseo) y conceptos actuales de la neurociencia tales como el de seeking acuñada por el neurobiólogo Jan Panksepp y que alude a un área cerebral situada en el "cerebro emocional" encargada en cierto modo de una especie de producción de deseo. Cita además a otros neurobiólogos tales como Mark Solms, Joseph LeDoux y a Rita Carter, periodista científica norteamericana de amplio prestigio.

Finalmente, creo que el asunto no está en la información ni en los artefactos; no está en la web 2.0 y en todo el despliegue de "hiperestimulación multisensorial". Está, como siempre lo ha estado, en la capacidad que tenemos de vincular deseo de saber y conocimiento, es decir, en una vuelta de mirada sobre el sujeto y las transformaciones sociales y culturales.

Y entonces... ¿qué hay de nuevo, viejo?

miércoles, 15 de abril de 2009

El silencio

En estos momentos recuerdo una bella cita de Lacan: "Allí donde el rio se vuelve silencioso es más profundo".

viernes, 10 de abril de 2009

Acercamiento a León Olivé

Esta semana he estado leyendo el maravilloso texto de León Olivé que citaba en mi anterior comentario. Si bien no he terminado, si quiero comenzar a dejar algunas inquietudes y reflexiones que se me van sembrando al paso de la lectura. Por ejemplo: en la introducción Olivé afirma que "las fronteras del conocimiento se han desbordado" y que "más bien parecen ya no tener límite". Se refiere al sinnúmero de posibilidades que hoy tenemos para conocer e intervenir. Sin embargo jamás había pensado que el conocimiento tuviera límites. Eso fue lo primero que me extrañó. ¿Cuáles pueden ser las fronteras del conocimiento? ¿Quiere decir que esta forma de vida actual, que estos modos de conocer actuales, tienen la característica de quebrar límites que hasta ahora servían para determinar qué es conocimiento y que no lo es?
¿Hacia dónde se ha desbordado el conocimiento? El paso que Olivé sigue en su argumentación es que los "sistemas de producción y aprovechamiento del conocimiento" son diferentes y hoy existe una marcada "competencia por el conocimiento" que genera enormes cambios en la sociedad.
En efecto, desde la segunda mitad del siglo XX, asistimos a grandes cambios en la misma concepción de ciencia y tecnología. Olivé muestra que lo que sirvió a Kuhn como modelo para ayudarnos a comprender la estructura y dinámica de la ciencia "tradicional" o "moderna" y el concepto de "comunidad científica" y de "paradigma" (conceptos tan útiles para explicar "la estructura de las revoluciones científicas" y los procesos de innovación), hoy ya no resulta tan claro debido a que hasta la segunda mitad del siglo XX la ciencia y la tecnología tenían en cierto modo sus propios campos de acción y reflexión, pero de la segunda mitad para acá el tejido entre una y otra es cada vez más tupido y de más difícil diferenciación en sus fronteras.
Su primer capítulo es un bello recorrido por la relación entre ciencia, tecnología y sociedad, señalando con Kuhn que la "ciencia es un fenómeno eminentemente social", y cada vez de mayor complejidad que exige "filiación comunitaria", "formación", "comunicación" y "gestión". Los campos de esta trilogía se entremezclan mutuamente.
También insiste en la "comunicación pública de la ciencia" y en la necesidad de que "el ciudadano y los gobernantes participen en las reflexiones acerca de la naturaleza de la ciencia y de la tecnología, sobre su importancia y sus efectos en la sociedad y en la naturaleza", para que comprendan " más a fondo cómo se genera y se desarrolla el conocimiento científico, con sus virtudes y sus riesgos; que sepa que, en efecto, las comunidades científicas se aglutinan en torno a constelaciones de valores, de creencias, de intereses, de técnicas, de prácticas, de métodos de decisión, de formas racionales de discusión, y que también muchas veces se dan confontaciones irracionales en el seno de esas comunidades, y entre ellas".
La conclusión con la que cierra el primer capítulo es que la filosofía de la ciencia nos permite comprender hoy la urgente necesidad social de contar con "...una enorme cantidad de científicos y tecnólogos conscientes de la responsabilidad social de su trabajo y del efecto social y cultural de sus productos". La sociedad no debe aplazar más la "formación de profesores de ciencias, de comunicadores y de especialistas en gestión y en políticas científicas, al más alto nivel, que tengan una sólida formación en el análisis básico de la ciencia y la tecnología..." como el que ofrece la filosofía de la ciencia.
Esta lectura me genera interrogantes respecto a la manera como estamos abordando los procesos de formación de estudiantes y docentes en el país. Todavía pareciera como si la ciencia y la tecnología fueran algo extraño al "ciudadano de la calle" o a los que están en procesos de formación tanto en Básica y Media como en Educación Superior. No formamos para la interdisciplinariedad y para fomentar diálogos fecundos entre saberes. Aún formamos para los monólogos. No insistimos suficientemente en la responsabilidad de lo que sabemos e incluso sobre la responsabilidad de lo que no sabemos y que debemos saber, para no seguir siendo tan ciegos ante los cambios que nos avasallan. ¿Qué estamos haciendo en las instituciones educativas para instalar esos cuatro pilares (filiación, gestión, comunicación, formación) que garantizan la construcción social de las ciencias? ¿No será desde esta mirada que deben proponerse las llamadas "renovaciones curriculares" y los procesos de mejoramiento?

lunes, 6 de abril de 2009

Dos nuevos lugares para mi memoria

La semana pasada decidi entrar a la librería a ver qué encontraba para leer en esta semana de celebraciones religiosas. Quizá andaba un poco triste porque en los escenarios de la vida cotidiana pasan cosas extrañas y se desbordan muchas pasiones con las personas cercanas con las que uno pasa bastantes horas del día. A veces pienso que vivo entre gente que tiene demasiado miedo a perder-se en sus pequeños y cerrados mundos... y no lo puedo evitar.
Pero bueno... como siempre busco los libros para salvarme, arroparme, protegerme...
Me encontré un título hermoso y sugestivo. Se trata de "la Educación como industria del deseo. Un nuevo estilo comunicativo" de Joan Ferrés i Prats, editorial Gedisa.
También encontré "La ciencia y la Tecnología en la sociedad del conocimiento. Ética, política y epistemología" de León Olivé.
Creo que voy a divertirme bastante en estas lecturas.

jueves, 26 de marzo de 2009

Blogcasitas de cristal con blogvecinos

Este blog es en cierto modo mi otro pequeño barrio, o quizás, sólo mi pequeña casa. Aún no lo decido del todo. Sólo se que en él habito y deshabito según mi parecer. Pasan largos días en que ni escribo, ni leo, ni pasa nada. Tampoco he decidido, si debería afirmar que en los momentos de cero palabras es porque me encuentro encerrada o alejada. No es lo mismo. Lo cierto es que eso mismo me pasa con los otros blogs que he creado (como "Vi-viendo" en el que además de vez en cuando hago vivienda con una amiga de vida que vive en Alemania).
En otros momentos en cambio me ocupo de habitar mi blog con el ejercicio de mis palabras, como es el caso de hoy que en cierto modo quiero jugar con él y en él.
Si pienso este blog como casa entonces el tipo de escritura es personal. Escribo para mi aunque de vez en cuando puedan entrar algunos amigos y uno que otro desconocido. No veo el blog como una casa cerrada y con ventanas de cortinas oscuras. Lo veo casi como aquella casa de cristal diseñada por el arquitecto norteamericano, PHilip Jonson en 1949. Todo puede verse y sin embargo en medio de la visibilidad el vidrio me provee cierta intimidad.
En cambio, si pienso en el blog como barrio creo que la escritura se vuelve más de colectivos, más de otros que miran al otro, unos con rostros y otros sin él.
Ahora pienso que mi blog no sólo es casa sino también barrio; es un lugar desde el que me miro y desde el que veo mirar. Y por eso tengo calles, parques, edificios...
Lo que llamo "mi lista de blog" son las calles por las que circulo como cualquier transeúnte. Voy y vengo a pie, sin hacer mucho ruido, y en ese ir y venir... aprendo, disfruto, descreo y me recreo, en fin, circulo... Allí me encuentro muchos blogjuiciosos corriendo de un lado para otro para "ver mucho" y "contar mucho". A veces me parece que no tienen ratos de sol en un "martes peregrino" aunque me encanta mirarlos y recorrerlos.
Lo que llamo "mis búsquedas" son mis parques. Lugares de recreación y esparcimiento que me vuelven a vincular con mis "pasados" casi lejanos, es decir, como en mi caso, con el psicoanálisis, el arte, la filosofía.
Anoche, caminando por una de mis calles me encontré en "Avetrueno" http://avetrueno.wordpress.com/, una hermosa referencia de Zonzorimá de la Flor que me hizo pensar sobre la escuela y el valor de la ubicuidad. Creo que me llamó la atención porque ando pensando en el concepto de "ambientes de aprendizaje".

sábado, 21 de marzo de 2009

Inventario de aprendizajes en EAFIT

Hoy, 21 de marzo, cumplo tres años de aprendizaje con el grupo de investigación de la Línea I+D en informática educativa de la Universidad EAFIT y me dispongo a hacer un pequeño inventario de mis gratos aprendizajes como un acto simbólico en honor a todo lo que he vivido y conocido.

Al lado de Claudia Zea , he aprendido a tener una visión de país en el ámbito de la educación que antes no podía tener por más que me lo imaginara desde una Facultad de Educación o desde la lectura en mis escritorios. Con ella aprendí y aprendo a encontrar oportunidades en medio de las adversidades y a tener más visión de futuro sobre los procesos que emprendo en la cotidianidad. Su generosidad se muestra claramente en la manera de entregar su "visión y responsabilidad de país". En estos tres últimos años, Claudia me brindó la oportunidad de conocer y trabajar con muchas personas en el Ministerio de Educación Nacional y algunas del Ministerio de Comunicaciones, permitiéndome desempeñar el rol de coordinadora de formación en TIC, primero para Medellín y luego para todo el país. Claro está, también me brindó la oportunidad de conocer por dentro y vivir intensamente, la misma Universidad EAFIT.

Cada una de las personas con las que me encontré en este corto lapso de tiempo, me enseñó a ver una realidad más completa y rica en diversidad de la que imaginaba y comprendí día tras día que la noción de país que uno se forma no se acerca casi en nada a lo que es la realidad. Tampoco la noción de educación, pues son múltiples los sueños que pesan sobre ella y múltiples las complejidades de su conceptualización y su operación. Algunas de las personas que me generaron muchas preguntas para aprender y que incidieron bellamente en mi comprensión de lo que es la vida cotidiana en un Ministerio son por ejemplo Mónica López, Claudia Pedraza, James Valderrama, Ángela Nocua, Yolanda Lemus, Rocío Durán.


He tejido amistades con unos, colegajes con otros, y ahora tengo tres años de vida marcados por nombres que también me han afectado (me refiero al afecto que he recibido de ellos) en lo personal y lo profesional. Hablo por ejemplo de los aprendizajes que he tenido con mis colegas de la Línea de investigación en la Universidad EAFIT. María del Rosario Atuesta se configuró en mi como una maravillosa amiga que se destaca por enseñar cotidianamente el valor de la lealtad, la organización y la rigurosidad; es cálida, visionaria y maestra en lo que hace. John Trujillo es un compañero juguetón y amable, de quien se aprende mucho en medio de la alegría. Diego Leal, Ingrid Lugo, Fernando Díaz del Castillo, son para mi tres grandes personajes de aprendizaje y del afecto, con los que tuve la oportunidad de discutir, construir y escribir una ruta de apropiación de TIC que ya lleva dos años haciendo camino en el país. De los tres aprendí y aprendo de su rigor y su pasión.

También con Patricia Toro, Fabián Hernández, Beatriz Nicholls, John y Roberto construimos, destruimos y volvimos a construir, una y otra vez, una propuesta nacional de Formación en TIC para Directivos docentes (TemáTICas para directivos) que por fortuna ha sido muy bien recibida y evaluada por los rectores y coordinadores de buena parte de las Escuelas Normales Superiores.

Y en este corto inventario, también están Olga, Angelita, Diego, Juan Carlos, Roger, Diana, Francisco, Sharoon, Oscar, Marcela, Johana, Juanita, Betty, Cata, Ramiro, Daniel, Gerardo, y muchos más a los que no nombro pero les debo también un caudal de aprendizajes cotidianos.

Han sido muchos los viajes, las reuniones, las discusiones, las palabras escritas, los silencios, los disfrutes, las posibilidades y oportunidades. De aquí en adelante espero disponer de toda mi creatividad y mi capacidad de sueño y de aprendizaje para seguir creciendo en mi desarrollo profesional como lo he hecho hasta ahora y seguir aportando al desarrollo de la línea de investigación.

Gracias Claudia, gracias EAFIT, gracias mis amigos por este hermoso tiempo de mi vida, que también he podido vivir al lado de mi gran amigo, compañero y esposo, Francisco Correa.