Espacio para opinar y reflexionar sobre la vida, la educación, los tiempos actuales... Marta Inés Tirado Gallego: mitiradog@gmail.com
martes, 23 de marzo de 2010
A propósito de escenarios de innovación educativa
Sobre esto hay mucha tela para cortar. En primer lugar nos debemos preguntar ¿qué implica construir o diseñar un escenario y qué suele pasar en este tipo de espacios? A propósito... ¿se trata de espacios? ¿de clima? ¿de ambientes? Realmente no sabría decirlo con seguridad pues en cierto modo se trata de todo a la vez, en la cual está en juego la re-presentación de algo, en este caso sería el proceso de adquirir conocimiento y las maneras de comunicarlo como resultado de dicho proceso.
Desde una perspectiva “clásica” un espacio escénico (escenario) es aquel donde hay unos actores que representan algo para un público espectador. Desde una perspectiva más de vanguardia, tal como lo propuso el arte en el siglo pasado, el escenario llega hasta el espectador rompiendo las barreras que lo separaban antes del actor. Algo como el paso por la “cuarta pared” de la que se habla en el teatro, el cine, los comics, ect… http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_pared.
También la industria ha hablado mucho de escenarios de innovación un poco más en el sentido de vitrina (presentación de productos) que en el sentido de re-presentación. Desde la perspectiva de la prospectiva estratégica organizacional la noción de escenarios es empleado en el sentido de construcción de representaciones “de los futuros posibles” así como los métodos o caminos que conducen a su consecución. http://www.innovacion.com.es/index.php?option=com_content&task=view&id=175&Itemid=34.
Quiero entender los escenarios de innovación educativa, como una múltiple posibilidad de aprovechamiento, generación, comunicación y circulación de conocimientos, que trasciende la simple disposición de “utilería” o de uso de objetos y herramientas y se instala en la cultura institucional. La innovación ya no es un asunto del aula que cubre los intereses creativos de un docente y sus alumnos, sino una urgencia de la institución en conjunto que requiere idear nuevos modelos o escenarios de innovación en su interior para resolver los problemas que se presentan en la cotidianidad y preparar efectivamente para un futuro más prometedor para todos. Estos escenarios deben preparar a los ciudadanos para enfrentar colaborativa y multidisciplinarmente los nuevos desafíos de las problemáticas globales las cuales implican un alto nivel de preparación para el cambio y para aportar soluciones sociales, económicas, culturales y ambientales con pensamiento crítico, actitud ética, pertinencia y competitividad.
Las instituciones educativas necesitan reflexionar sobre las implicaciones que conlleva la construcción conjunta de escenarios de innovación de manera institucional como futuros posibles y no como pasados anclados... Para ello se deben definir o por lo menos proponer conjuntamente, qué tipo de habilidades y competencias, son necesarias desarrollar en todos los actores de la comunidad y si éstas están previstas en la visión institucional.
sábado, 20 de febrero de 2010
Innovación como aprovechamiento del conocimiento
El punto de partida de esta pregunta ha tenido mucho que ver con mi preocupación por la construcción de "ciudadanía" en un país con tantos conflictos relacionados con la convivencia y el derecho a la vida.
Hoy, creo que todos los profesionales debemos seguir pensando a profundidad el tema de la creatividad y la innovación, porque los modos de enfrentar la educación ya no pueden seguir siendo los mismos del siglo pasado; tampoco lo son la manera de investigar y de comunicar las ciencias y menos las formas de pensar las relaciones sociales y culturales. Hoy sabemos más de las pluralidades y de las diferencias, de los centros y las periferias, de los diferentes modelos de sociedad con sus beneficios y sus atrocidades. Intuimos la amplitud y complejidad de los retos de la educación en la sociedad actual y sabemos que son muchos los factores que desatan enormes desafíos para nuestra comprensión y nuestros actos si queremos orientarnos a proponer soluciones a los problemas que implican la construcción del bien común.
Necesitamos toda nuestra capacidad imaginativa y reflexiva para la construcción de una sociedad más justa, equitativa e incluyente en la que podamos configurar conjuntamente con las nuevas generaciones, una nueva producción de normas, valores, conocimientos y relaciones (sociales, culturales, políticas, económicas, religiosas...).
La participación activa que tienen muchos jóvenes en la "construcción" de sociedad a través de grandes redes sociales, nos obliga a todos los profesionales a pensar dónde debemos activar nuestra capacidad creativa e innovadora. Ese es el gran reto de hoy.
Necesitamos preguntarnos por la construcción de las nuevas "ciudadanías del siglo XXI" con todas las implicaciones que éstas pueden taer consigo. Necesitamos reaprender formas de acompañamiento con las nuevas generaciones desde las que enfrentemos reflexiones relacionadas con esta extraña transición que va desde la "sociedad de la información" a la "sociedad del conocimiento" para aportar en ella nuevas y efectivas soluciones.
El concepto de innovación, debe remitirnos a eso "nuevo" que hay que crear, pero sabiendo aprovechar todo lo que ya sabemos para beneficio de todos.
Innovar no es un producción loca y "autista" de cosas "nuevas" o "novedosas". La innovación implica ser capaz de integrar las nuevas soluciones aprovechando el conocimiento que ya se tiene.
El gran peligro de nuestra época es el carácter migratorio de todo, incluso de las ideas y el no tener un puerto seguro donde dejar reposar serenamente nuestro pensamiento para la producción de nuevos conocimientos.
Con la emergencia de las tecnologías de información y comunicación -TIC- nuestros jóvenes (y quizá muchos adultos "webetizados") han ido aprendiendo una interesante circulación entre culturas pero también una continua migración, que no es del todo benéfica, porque aún no hemos encontrado, o por lo menos parece que no hemos construido del todo, estrategias de aprovechamiento de lo que vamos logrando como conocimiento.
El asunto de la innovación en educación por ejemplo, no es por ello tan sencillo, como formulan algunos. En el mundo de las TIC, se habla de innovación con una ligereza abismal creyendo que se trata de proveer a docentes y estudiantes de múltiples herramientas nuevas.
A veces pienso que se cae en la tentación de invitar a los estudiantes a saltar al vacío bajo las banderas de la web 1.0, 2.0, 3,0 y 4.0. Un poco de ese salto había hablado Gilles Lipovetsky como el culto a la novedad y al cambio. (Ver: La era del vacío, 1983).
¿Qué competencias desarrollamos en los jóvenes para integrar nuevos conocimientos, es decir para articular innovación y tradicion?
Creo que nuestros cibergurus que van de país en país tras el altar de lo nuevo han dejado de pensar la innovación como articulación, generación, uso, apropiación y aprovechamiento. Es verdad que también hay que pensarla como un poco de "errancia" (como dirían los poetas), pero no demasiada.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Reflexionar la bi-mundanidad
Viajan eso si de red en red, de comentario en comentario, de lector en lector, sin encontrar puertos seguros donde asilarse. El mundo de muchos de estos turistas virtuales se vuelve más rápido, más explosivo, quizá más esquizofrénico. Las "verdades" pululan y estallan desde cualquier "escritor" y el pensamiento suele no tener un sitio tranquilo donde descansar.
El mundo de "las redes virtuales" promte acercar por la facilidad de sus formatos y sin embargo, extrañamente hay demasiada soledad en los "enredados". Saltar de una conferencia a otra, seguir una baraja de blogs y coleccionar pequeños videos en un delirante reciclaje de las palabras, no deja mucho espacio para escuchar los latidos del corazón.
Tanto ir y venir, tanto turismo "virtual" y tan poco tiempo para sentir y pensar plácidamente. Se está más con los suyos que con "mi gente".
Particularmente creo que hay que "enredarse" la vida con la bi-mundanidad, pero también creo hay que estar alerta, bastante alerta. Esta reflexión la hago justamente porque pienso en mis amigos cibermundanos.
De nuevo cobran sentido las bellas palabras de Heidegger, cuando dice que podemos simultáneamente "dar el si" a los objetos técnicos porque es inevitable hacer un uso de ellos, pero debemos también darles un no y de esa manera evitar que su uso nos confunda, nos "invada" y por último nos devaste.
Debemos tener cuidado de no perdernos en uno solo de los mundos. Ambos hay que aprender a habitarlos con la misma ilusión de construcción de convivencia, ética y calidad de vida para todos.
El "otro mundo", el de la virtualidad, también nos exige la construcción de nuevas reglas civilizadoras. Se presta del mismo modo al amor o a la agresión, a la construcción o a la destrucción. Allí igual somos, como diría Nietzsche: "humanos, demasiado humanos", quizás incluso en la "virtualidad" se evidencia más fácilmente alguna parte confusa de nuestra humanidad porque de algún modo nos sentimos "ocultos", con posibilidad de mutar de "identidad" y eso da rienda suelta a cualquier capacidad humana de transgresión; como si nos encontráramos el anillo de Giges del que nos habla Platón.
Justamente ayer explotó el asunto de las amenazas a la vida personal a través del Facebook y con esta "explosión" se activó una interesante discusión alrededor de los "derechos" y la "libertad de expresión" en las redes sociales, la cual, está por cierto bastante "enredada".
Al margen de lo que dice la prensa, los noticieros, los grupos de discusión, creo que lo que debemos reflexionar es en torno a la ética y a las normas de convivencia que debemos replantearnos para la bimundanidad. Ya no es suficiente la ética de un solo mundo. Ahora hay que pensar en esa otra de las "redes sociales" y en cómo no perder de vista el mundo de la vida...
viernes, 4 de diciembre de 2009
El deber de hacerse escuchar
El profe propone este escrito como una especie de "manifiesto ético". Hace alusión al "silencio de los profesores" y afirma: "Acaso estemos presos en la red de los proyectos, embelesados con la producción de indicadores, atraidos por el canto de sirenas de un nuevo conocimiento". Hay allí una queja por el tiempo, quizás por ese que en otro momento Mario Benedetti nombró en sus poemas como un tiempo sin tiempo.
El profe nos invitaba en cierto modo a añorar momentos pasados en que la universidad se vivía de maneras quizás más simples pero también más productivas para una construcción colectiva, más enmarcada dentro de una "ética del conocimiento" en el que éste era pertinente. Y dice: "...creemos por momentos estar inventando otra forma de universidad sin reparar de dónde venimos, lo que hemos sido hasta el presente. Hubo un tiempo en que enseñar era escribir y estudiar, dialogar y volver desde ahí a lo que importa. Hubo un tiempo en que el profesor pasaba con entera naturalidad de lo que escribía a lo que enseñaba", "En medio de la algarabía de los lugares comunes, muchos profesores no dicen casi nada, hacen y hacen cosas. Y esas cosas no tienen voz o no dejan que se oiga la de sus hacedores".
Creo que las palabras del profe deben ser escuchadas.
Un paseo por la música
Pareciera que Carolina no comprendiera todo lo que desata en esa "inocente selección". Su voz es hermosa. Se parece un poco a la voz de Marta Victoria cuando cantaba desde el fondo del alma llena de amor y vida.
En estos momentos Carolina Romero se va y yo me quedo sumida en el pasado que sigo amando y espero no dejar de amar jamás.
viernes, 9 de octubre de 2009
Gracias Mercedes por lo que cantó tu voz
A su voz, a sus historias de vida, a su vida misma... un homenaje y mi agradecimiento por haberme dado tanto en tantos años de juventud.
domingo, 19 de julio de 2009
Pasamos “Al Tablero”
Supe que había salido la edición N° 50 por la emoción de Nubia Solano, una excelente profe de Sahagún, Córdoba, que nos escribió a muchos por correo electrónico, para contarnos que "salimos en Altablero".
"Salimos" significa que salió la voz de la Ministra de Educación insistiendo en conceptos como revolución educativa, calidad, mejoramiento,innovación y competitividad; significa que salió la voz de las instituciones educativas haciendo visibles sus esfuerzos colectivos y contando sus pequeñas o grandes transformaciones conjuntas; salió la voz orgullosa de los docentes de cada ricón del país, contando lo bueno que hacen con sus alumnos en la cotidianidad (como los tutores virtuales y los que trabajan día a día en proyectos colaborativos) y narrando línea por línea cómo crecen, cómo sueñan y cómo construyen lentamente otra nueva realidad con apoyo de nuevas herramientas para la educación.
En este mismo periódico escribí un breve artículo titulado repensar el acto educativo con apoyo de las TIC (http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-195864.html). Al final del mismo afirmo que falta mucho aún para hablar de una apropiación de las TIC en la educación, que nos permita mejorar cada vez más los procesos de enseñanza y de aprendizaje, pero también afirmo que hemos avanzado mucho en estos pocos años.
Cada vez somos muchos más los que pasamos "Al tablero" a contar lo bueno que nos pasa en nuestro quehacer cotidiano y esta versión N° 50 es una buena muestra de ello.
Hoy pensaba que nos falta contar lo que estamos haciendo en TemáTICas que es el proceso de formación en TIC para Directivos Docentes (http://www.colombiaaprende.edu.co/html/docentes/1596/article-193557.html), desde el cual venimos aprendiendo con una emoción descomunal porque es un aprendizaje de país para el país. Falta contar lo que estamos haciendo en la consolidación de una gran red nacional de formadores de formadores en la que estamos CREANDO colaborativamente con la diferencia y juntando muchos aportes de saberes y didácticas locales para generar aprendizajes que tengan en cuenta la intimidad de la realidad nacional.
Falta contar que hay muchas voces válidas que estamos escuchando, que vivimos la ciudadanía desde el proceso de enseñanza y de aprendizaje, y que estamos construyendo nuevas formas de convivencia, compartiendo sueños, temores, logros y experiencias que nos acercan en una dimensión profundamente humana: el reconocimiento del otro y de lo otro.
Falta contar que también nos hemos juntado en la risa y en los abrazos, en lo lúdico y en otros asuntos igual de serios; nos hemos acercado fraternalmente en las fotografías, en los foros, en los chat, en la mensajería instantánea, en los blog, en las búsquedas conjuntas; falta contar que nos miramos y que compartimos descansos y anécdotas, en medio del sabor de un refrigerio o de un almuerzo. Falta contar que día tras día estamos aprendiendo nuevas formas de habitar juntos con responsabilidad en comunidades (presenciales y virtuales).
Queremos entre todos volver a pasar "Al Tablero" para poder contar estas experiencias.
martes, 14 de julio de 2009
Creando una "canción con todos"...
Con el proceso de formación de directivos docentes que soñamos y creamos en la Universidad EAFIT para el Ministerio de Educación Nacional (TemáTICas para Directivos), he tenido la oportunidad de ir a muchos lugares y escuchar prácticamente un sin número de expectativas, temores, retos y oportunidades expresadas por los equipos directivos sobre el aprendizaje de las TIC, que luego puedo, en el silencio de mis reflexiones, anudar a los sueños y necesidades de algunos de los mejores docentes del pais en formación de formadores para la apropiación de TIC.
¡Qué oportunidad esta que me está dando la vida de aprender! ¡Qué disfrute esto de contar con el aporte (escrito) de más de 100 Líderes formadores representantes del país entero y más de 150 directivos docentes, casi todos rectores de las Escuelas Normales Superiores!
Estamos re-creando juntos un programa nacional con el aprendizaje de cada región del pais, basado en sus necesidades y en las características culturales de cada parte de Colombia. Y digo re-creando en sus dos sentidos más amplios: en el del disfrute y en el de la creación permanente pues en éste proceso se re-escribe el aprendizaje.
Hasta el momento nos hemos librado de aprendizajes quietos, inmóviles, sin alegría; también nos hemos salvado de la avalancha de videos y "presentaciones" que nos ofrece la "contemporaneidad".
En este proceso la palabra cuenta, la voz cuenta, la risa cuenta, la experiencia también cuenta... (también en el doble sentido: de valer y de narrar)
Ahora comprendo que tenemos un proceso vivo que permite realmente hacer una "canción con todos". Tenemos un proceso en el que se aprende con placer, con serenidad, con alegría, con rigor. Tenemos un proceso de aprendizaje que enseña. Para mi ese es un verdadero ejercicio de creatividad en la educación.
sábado, 4 de julio de 2009
Un paseo por los aprendizajes
Hay muchas situaciones relacionadas con la enseñanza y con el aprendizaje, sean o no dentro del marco de lo institucional, que resultan ser verdaderos disfrutes, algo así como ir de paseo a un lugar encantador, con las mejores personas y las mejores condiciones.
En mi historia personal he tenido muchas de esas experiencias-paseos que me permiten re-crearme con el acto de la docencia como un acto que me reporta bastante aprendizaje a la vez. Y eso me pasa quizás porque me veo a mi misma en las preguntas y en las respuestas, me veo con la madurez de poder decir no lo he pensado pero lo voy a pensar, me veo en las posibilidades de hacer múltiples relaciones entre mis fragmentos de historia y el saber que me ha dejado cada parcela de mi vida.
Qué delicia es el acto educativo cuando uno se encuentra con un grupo vivo, lleno de expectativas, de emociones por lo que encuentra, de capacidad de juntar sus mundos con los de uno. Qué delicia los grupos que también ríen, que soportan lecturas en silencio, que buscan, que parecen jugando en el parque porque se disfrutan el aprendizaje. Creo que es en este tipo de grupos donde se puede generar creación e innovación en la educación.
Vuelvo de mis paseos cargada de recuerdos, de paisajes, de historias que contar, de escritos de producción conjunta. Vuelvo como se vuelve de un delicioso paseo.
Mis últimas experiencias de docencia en Manizales (con un seminario de Maestría), o en el Chocó (con un bello grupo de docentes en un proceso de formación), o los encuentros con algunos amigos de la Fundación Universitaria Luis Amigó, me han vuelto al disfrute de mis paseos académicos.
Y esto me hace pensar en la responsabilidad enorme que tiene la educación con el tema de la motivación. ¿Dónde y cuándo un curso se transforma en disfrutar? ¿Qué puede jalonar el placer de aprender?
Mi punto de partida para activar la motivación lo he encontrado en el inter-juego de las preguntas y las respuestas. Disfruto dibujar los caminos en los cuales me planteo preguntas y desde los cuales busco posibilidades de respuestas. Disfruto creando intersecciones entre los caminos que he recorrido en cada parcela de mi historia bajo la luz de una misma pregunta. Disfruto siendo tejedora de las preguntas que han crecido conmigo. Con los años he ido descubriendo que finalmente las respuestas están en todas partes: en un libro, una noticia, un poema, una película, una conversación, un paseo, en la vida misma.
lunes, 29 de junio de 2009
Cuidar que los "buenos" no se vuelvan "malos"
Y sin darnos cuenta, los vamos llenando de tareas, les colmamos la vida de nuevos retos, les invadimos su intimidad, les mostramos más mundo, hasta que un día cualquiera, ellos, intentando responder a tantos nuevos mundos dejan de ser tan buenos y retornan de nuevo al lugar de los que no hacen nada o casi nada. Un poco de esto tiene que ver con la sed de reconocimiento, tanto de quien lidera los procesos (porque está seguro que cuenta con los "buenos"), como de los implicados en los mismos.
No se es buen líder (o maestro, o gerente, o ...) si no se sabe detener la catastrofe que les espera a nuestros queridos y buenos: "buenos". Hay que anticiparse a hacer explícitos los peligros de "estar en todo". Hay que saber formar a muchos otros y distribuir las cargas entre muchos otros. Es también un asunto de inclusión.
Esta reflexión me la genera ver a algunos excelentes docentes en una carrera loca de "participar en todos los cursos posibles y en todos los procesos de formación". Es como si disfrutaran acumulando pequeños títulos, fragmentos de reconocimiento que los hace repetirse una y otra vez en lo mismo.
¿Dónde queda la innovación? ¿Dónde quedan las propuestas nuevas, la producción intelectual, dónde la escritura? ¿Cómo están estos docentes aportando su experiencia para mostrar nuevas didácticas, para formalizar su saber en campo, para cruzar conocimientos de ese ir y venir de los procesos de formación?
Hay una especie de "culpa compartida" con los que impulsamos procesos de formación. También nosotros somos culpables de eso que les pasa a los docentes.
Necesitamos idearnos estrategias para salvarlos de esa carrera loca que los pone en varios escenarios a la vez y en ninguno finalmente.
Necesitamos la claridad suficiente para reconocer en otros fortalezas y deseos de aprender. Saber dar oportunidades a muchos. De eso tiene que tratarse. Además porque corremos el riesgo de enseñarle a los maestros a repetir el mismo enfermizo esquema con sus estudiantes en el aula. Y así, de grano en grano, aportamos a la exclusión.
No hay educación si hay exclusión por más "buenos" que seamos.
Ya me encuentro algunos de estos "buenos" diciendo como un poema de Mario Benedetti: "Necesito tiempo sin tiempo".
sábado, 20 de junio de 2009
La evaluación como comunicación creativa
Ha sido toda una experiencia de aprendizaje, incluso he aprendido de la puesta en escena de mis propios aprendizajes. He recurrido para este trabajo a la postura que tiene el psicoanálisis sobre la constitución subjetiva y los procesos de humanización y socialización, para dar lugar al concepto de cultura y del lenguaje como su generador, dinamizador e impulsor. Nos hemos preguntado cómo entender la comunicación en este contexto y qué papel juega la educación en el proceso socializador. Pero al hablar de educación hemos compartido ese interesante punto de vista que traen Joan Ferrés i Prat y Jesús Martín Barbero sobre replantear la "educación desde la comunicación" así como el planteamiento de León Olivé de la comunicación de la ciencia y la tecnología.
Conceptos como imagen, lenguaje, símbolo, ley, cultura, relación al otro, cultura organizacional, emergen del primer momento de formación y conceptos como educación, tecnologías, brecha digital, sociedad de la información y sociedad del conocimiento, emergen del segundo momento.
En el tránsito entre uno y otro eje tratado está la pregunta por la vida y la historia personal, asì como la historia de los aprendizajes en relación a la maestría.
Excelentes resultados. Delicioso el acto de comprensión que se ha ido generando en esta primera puesta en escena de relación con este grupo de investigadores.
Algo de la experiencia estética se hace presente en este ejercicio docente en particular porque me ha permitido ver, a través de la evaluación como comunicación creativa, los actos de comprensión.
Qué bueno esto que me está pasando hoy. Aún nos falta trabajar más a fondo la cultura organizacional y los cambios y transformaciones que cualquier acto creativo jalona en las organizaciones y todo lo que implica la comunicación alrededor de la innovación.
jueves, 18 de junio de 2009
Esa in-comunicación extraña
Pero otras veces cumple su función incluyente y respetuosa, rica y variada, propositiva y viva, cumple esa función que edifica y ayuda a poder ser.
¡Qué vaina todos los problemas que los seres humanos tenemos con la comunicación y qué cosas sorprendentes las que se activan con los silencios, los gestos o las palabras!
Holderlin decía bellamente que la palabra es un bien pero es el bien más peligroso.
Justo por este doble sentido es que no es tan fácil construir y mantener una sociedad que asuma como valor fundamental de la vida cotidiana prácticas de comunicación incluyentes y respetuosas basadas en el diálogo. No es tan fácil, aunque se promulgue en múltiples escenarios, generar en lo social y en lo cultural, en lo institucional o en lo organizacional, espacios y canales de participación que nos permitan ponernos de acuerdo frente a las pequeñas y grandes decisiones o frente a los conflictos que se nos generan a diario. No es tan fácil propiciar diálogos que contemplen el derecho a la opinión, el derecho a equivocarse, el derecho a no saber; el derecho a contar con otros, a argumentar, a disentir, a lograr acuerdos, a reconocer la riqueza de la diferencia y la divergencia y a construir nuevas formas de convivencia que aporten al bien común.
Necesitamos creatividad para reinventarnos nuevos mecanismos de interlocución y nuevas formas de acercamientos incluyentes y productivos para enfrentar los retos y oportunidades de lograr múltiples aprendizajes con otros y de otros.
Las nuevas tecnologías de información y de comunicación nos ponen de cara a la pregunta por los aprendizajes colaborativos y los procesos de participación, es decir, nos ponen frente a la pregunta de cómo imaginar nuevos procesos de comunicación. Tal vez nos propongan un poco menos de soledad si sabemos usarlas o quizá un monto mayor de depresión y sensación de vacío si se usan por fuera de la comunicación.
martes, 2 de junio de 2009
Tres heridas
Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte.
Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.
(Poema de Miguel Hernández)
viernes, 29 de mayo de 2009
¿La "era del conocimiento"?
Supongo que algo parecido se pensó en su momento en la Antigüedad, en la Edad Media o durante el período de la "Ilustración"; por supuesto con seguridad esta ilusión no debió haber sido tan pretenciosa como la de hoy que nos atrevemos a hablar de "era de..." pero de todos modos si ha sido una constante la soberbia enorme de la especie humana.
Pero para pensar en cómo se ha movido el tema alrededor de la producción de conocimiento quiero tener en cuenta un sitio bastante interesante de Dolors Reig Hernández que se encuentra en:
http://www.dreig.eu/caparazon/2009/05/29/google-wave-y-los-multiples-senderos-que-abrira-detalle-sobre-la-aplicacion-del-ano/
jueves, 28 de mayo de 2009
Un saludo de vida poeta Mario Benedetti.
Gracias por los poemas que me regaló en mi juventud y que han perdurado en mi madurez. Gracias por abrirme caminos al diálogo, a la sensación, a nuevos lenguajes de la política y del amor. Siempre quise conocer a ese “Martín Santomé” que tuvo “el sencillo coraje de querer”. Y debo confesarle que… lo conocí y lo sigo conociendo.
Con sus poemas supe que podía haber ”tiempo sin tiempo” y que se podían “tender puentes interoceánicos” entre los otros y yo; aprendí a reconocer lo que “me sirve y no me sirve” y literalmente recité, como todos mis amigos, sus famosas “tácticas y estrategias”. Lo coleccioné, lo canté, lo disfruté, seguí sus pasos, leí gran parte de sus novelas muchos años de mi vida. Sus palabras estuvieron entre mis manos, incluso más tiempo del que hubiera querido… pero fue bueno, querido poeta.
De nuevo un saludo de vida...
Gracias maestros
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/home/1592/article-190346.html
jueves, 7 de mayo de 2009
Lecturas que mueven el deseo
El buen texto "Educación como industria del deseo. Un nuevo estilo comunicativo" de Joan Ferrés i Prats, me ha tendido un puente maravilloso con un viejo escrito mio en el que hablaba de la educación como una "activación del deseo de saber" pues siempre he creído que es el deseo el que le permite al hombre "ser creador" ya que es "motor e impulsor de nuevas realidades".
El escrito al que hago alusión se titula "Saber y creatividad: un más allá del paraiso" y fue publicado por la Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, hace ya 16 años, como memorias del I Seminario Taller "Educación y efecto social: el compromiso ético del maestro" en mayo de 1993. Mi propuesta de entonces, y sigue igual de vigente, era que para poder "crear" es preciso perder el paraíso, la completud. la total satisfacción, la certeza, la ausencia de deseo. Hay que perder ese cierto sinónimo de "cielo" que es el "Edén" en el que nada falta y por tanto tampoco nada se desea. La capacidad creadora del ser humano requiere "un reconocimiento de la falta" y por supuesto también la educación debe tener en cuenta este requerimiento para "no añorar paraísos o incluso, para no fundarlos".
Mucho de esto me lo sugiere de nuevo Joan Ferrés i Prats en su primera "ruta" (propone dos: la ruta de la neurociencia y la comunicación y la ruta de la innovación educativa), en el delicioso "viaje" que nos invita a hacer para dar una mirada a la educación y su relación con las nuevas tecnologías de información y comunicación.
Él se pregunta cómo "convertir el objeto de conocimiento en objeto del deseo" concibiendo el acto educativo (aunque él no lo dice de este modo) en medio de una trilogía compuesta por: e-ducere, se-ducere y e-movere que mucho tiene que ver con la comunicación bidireccional y la mediación. Dice: "... los educadores y educadoras deberían recuperar una función primordial: la de despertar el deseo, la de contagiar entusiasmo, la de conseguyir que es estudiante convierta en objeto de deseo aquello que pretende que sea objeto de conocimiento" (2008, p.63)
Me llama la atención que en su exposición hace una interesante relación entre algunos conceptos importantes del psicoanálisis freudiano (como la líbido y el deseo) y conceptos actuales de la neurociencia tales como el de seeking acuñada por el neurobiólogo Jan Panksepp y que alude a un área cerebral situada en el "cerebro emocional" encargada en cierto modo de una especie de producción de deseo. Cita además a otros neurobiólogos tales como Mark Solms, Joseph LeDoux y a Rita Carter, periodista científica norteamericana de amplio prestigio.
Finalmente, creo que el asunto no está en la información ni en los artefactos; no está en la web 2.0 y en todo el despliegue de "hiperestimulación multisensorial". Está, como siempre lo ha estado, en la capacidad que tenemos de vincular deseo de saber y conocimiento, es decir, en una vuelta de mirada sobre el sujeto y las transformaciones sociales y culturales.
Y entonces... ¿qué hay de nuevo, viejo?
miércoles, 15 de abril de 2009
El silencio
viernes, 10 de abril de 2009
Acercamiento a León Olivé
¿Hacia dónde se ha desbordado el conocimiento? El paso que Olivé sigue en su argumentación es que los "sistemas de producción y aprovechamiento del conocimiento" son diferentes y hoy existe una marcada "competencia por el conocimiento" que genera enormes cambios en la sociedad.
En efecto, desde la segunda mitad del siglo XX, asistimos a grandes cambios en la misma concepción de ciencia y tecnología. Olivé muestra que lo que sirvió a Kuhn como modelo para ayudarnos a comprender la estructura y dinámica de la ciencia "tradicional" o "moderna" y el concepto de "comunidad científica" y de "paradigma" (conceptos tan útiles para explicar "la estructura de las revoluciones científicas" y los procesos de innovación), hoy ya no resulta tan claro debido a que hasta la segunda mitad del siglo XX la ciencia y la tecnología tenían en cierto modo sus propios campos de acción y reflexión, pero de la segunda mitad para acá el tejido entre una y otra es cada vez más tupido y de más difícil diferenciación en sus fronteras.
Su primer capítulo es un bello recorrido por la relación entre ciencia, tecnología y sociedad, señalando con Kuhn que la "ciencia es un fenómeno eminentemente social", y cada vez de mayor complejidad que exige "filiación comunitaria", "formación", "comunicación" y "gestión". Los campos de esta trilogía se entremezclan mutuamente.
También insiste en la "comunicación pública de la ciencia" y en la necesidad de que "el ciudadano y los gobernantes participen en las reflexiones acerca de la naturaleza de la ciencia y de la tecnología, sobre su importancia y sus efectos en la sociedad y en la naturaleza", para que comprendan " más a fondo cómo se genera y se desarrolla el conocimiento científico, con sus virtudes y sus riesgos; que sepa que, en efecto, las comunidades científicas se aglutinan en torno a constelaciones de valores, de creencias, de intereses, de técnicas, de prácticas, de métodos de decisión, de formas racionales de discusión, y que también muchas veces se dan confontaciones irracionales en el seno de esas comunidades, y entre ellas".
La conclusión con la que cierra el primer capítulo es que la filosofía de la ciencia nos permite comprender hoy la urgente necesidad social de contar con "...una enorme cantidad de científicos y tecnólogos conscientes de la responsabilidad social de su trabajo y del efecto social y cultural de sus productos". La sociedad no debe aplazar más la "formación de profesores de ciencias, de comunicadores y de especialistas en gestión y en políticas científicas, al más alto nivel, que tengan una sólida formación en el análisis básico de la ciencia y la tecnología..." como el que ofrece la filosofía de la ciencia.
Esta lectura me genera interrogantes respecto a la manera como estamos abordando los procesos de formación de estudiantes y docentes en el país. Todavía pareciera como si la ciencia y la tecnología fueran algo extraño al "ciudadano de la calle" o a los que están en procesos de formación tanto en Básica y Media como en Educación Superior. No formamos para la interdisciplinariedad y para fomentar diálogos fecundos entre saberes. Aún formamos para los monólogos. No insistimos suficientemente en la responsabilidad de lo que sabemos e incluso sobre la responsabilidad de lo que no sabemos y que debemos saber, para no seguir siendo tan ciegos ante los cambios que nos avasallan. ¿Qué estamos haciendo en las instituciones educativas para instalar esos cuatro pilares (filiación, gestión, comunicación, formación) que garantizan la construcción social de las ciencias? ¿No será desde esta mirada que deben proponerse las llamadas "renovaciones curriculares" y los procesos de mejoramiento?
lunes, 6 de abril de 2009
Dos nuevos lugares para mi memoria
Pero bueno... como siempre busco los libros para salvarme, arroparme, protegerme...
Me encontré un título hermoso y sugestivo. Se trata de "la Educación como industria del deseo. Un nuevo estilo comunicativo" de Joan Ferrés i Prats, editorial Gedisa.
También encontré "La ciencia y la Tecnología en la sociedad del conocimiento. Ética, política y epistemología" de León Olivé.
Creo que voy a divertirme bastante en estas lecturas.