Di-versiones en mis aprendizajes

martes, 31 de mayo de 2011

Para la construcción de una mirada advertida sobre la infancia

A propósito de la Cátedra abierta que se realiza en la Facultad de Educación para compartir saberes y prácticas, tuvimos ayer 30 de mayo la sesión de las miradas sobre la infancia que emanan desde los proyectos de Extensión. Este fue el pequeño texto que construí para introducir la sesión:
 
El Departamento de Extensión de la Facultad de Educación busca ganar una mirada advertida sobre la infancia y la educación que se ejerce sobre ella, dado que desde los proyectos se está teniendo injerencia importante en el medio y como Facultad de Educación es nuestro deber ocuparnos de estas problemáticas para generar lineamientos de políticas públicas que aporten en la formación de los niños y las niñas en nuestra ciudad.

¿A qué nos referimos hoy con la educación de la infancia? ¿Debemos aprender a pluralizar lo que siempre estuvo en singular? ¿Debemos hablar ahora de "las infancias" para referirnos con ello a los contextos y las realidades sociales y culturales que determinan maneras de comprender y de actuar sobre la educación de los niños y las niñas?  

Es cierto que en países como el nuestro es difícil sostener “una idea clásica y romántica sobre la infancia” ya que muchos niños trabajan, son maltratados, abandonados, reclutados, abusados, y en virtud de nuestra gran diversidad social y cultural, nos vemos llamados a construir otros modos de abordajes educativos que sean capaces de ir más allá de aquellos que aún evocan imágenes de niños y niñas con miradas inocentes.

Alguien decía: Hay que derrocar la idea de una infancia como mundo mágico y paraíso de ensueños e imaginación, porque en la infancia también se sufre, también hay ausencia, también hay enfermedades terminales, también hay miedo, también hay horror. Creo que la infancia no puede ser vista como ausencia de humanidad. ¡Por el contrario! Es el tiempo de aprendizaje de lo humano, que implica aprendizaje de lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto, es decir, implica constitución de la subjetividad en el marco del ingreso a lo social mediado por las relaciones interhumanas y la sujeción a la ley que nos crea el referente de la cultura.

Desde los proyectos de Extensión nos hemos preguntado, en el marco de las políticas públicas y las normativas, por asuntos tales como el Plan de Atención Integral a la Infancia, que nos permite interrogar ese concepto de “atención integral” que circula en los grandes proyectos de carácter local, regional y nacional. ¿Qué implica esa integralidad? ¿Qué tan consistentes son las políticas públicas y a partir de qué se configuran? ¿La atención es prestada bajo un enfoque de servicio o bajo un enfoque de derechos?

También nos hemos preguntado por la inclusión educativa y los problemas que se generan en torno a la escolarización “en sectores con alta vulnerabilidad social y escolar, reconociendo que los procesos escolares de inclusión por sí solos no garantizan la restitución de los derechos de los niños y las niñas, si no van de la mano de políticas institucionales adecuadas y pertinentes que identifiquen los factores que perturban las trayectorias escolares de los niños, niñas y adolescentes” y evidencian múltiples posturas subjetivas frente a la vida y a la muerte,  frente al desarrollo social y cultural. ¿Qué hace que los niños permanezcan en la escuela y la vean como un espacio para su desarrollo afectivo y su aprendizaje? “¿Qué visión tienen ellos de su proceso de escolarización?” y “¿qué percepciones tienen los maestros y maestras de las políticas de inclusión que se construyen en las instituciones donde ejercen su práctica?”

Sabemos también de la importancia de “dar la palabra a las voces de los niños y niñas” para hacer un énfasis en el sujeto que educamos tanto como en los saberes que lo introducen en la cultura. ¿Cómo abordan los proyectos los conceptos de infancia en medio de la diversidad cultural?

Finalmente, sabemos también que la calidad de la educación no se decreta sino que se construye en el aula “implementando modelos pedagógicos y didácticos que promuevan el desarrollo del pensamiento” de los niños y las niñas y los acercan a otros modos de aprender y por qué no… de ser.

Es responsabilidad de la universidad lograr que las palabras no dichas  o silenciadas, como las que tienen que ver con los derechos, operen en el medio aunque se espere de nosotros una labor de veedores y verificadores en la prestación del servicio. Nuestra responsabilidad es poder llevar al debate académico lo que nos estamos encontrando para seguir aportando en la consolidación de las políticas públicas, la recuperación de las palabras, los discursos y las reflexiones que retornan a las aulas.

martes, 17 de mayo de 2011

De una conferencia sobre Educación Superior...

Ayer estuve en una conferencia sobre la Educación Superior, desarrollada por el dr. César Augusto Hernández, a propósito de la celebración del día del maestro en la Facultad de Educación de la UdeA, y quisiera acopiar algunas de las cosas que allí se dijeron. El conferencista habló de esa evolución en la idea de universidad que ha transitado desde la universidad francesa napoleónica en la que se hablaba de las profesiones de cara al "servicio social", a  la universidad alemana centrada en profesiones y disciplinas (donde las primeras aplican el conocimiento y las segundas lo producen). En esta las comunidades disciplinares se acercan cada vez más a las profesiones para aplicar su saber en lo social.
Cita un texto de Claudio Rama sobre la Reforma de la Universidad Latinoamericana, para hacer alusión a tres tipos de reformas en los que lista conceptos como "autonomía, gratuidad, libertad, hegemonía; desregulación, pluralidad de ofertas y de niveles de calidad, educación diversificada, mercantilización de la educación, ampliación de cobertura...; mayor inversión privada en la Educación Superior, diversificación de institutos y programas, ciclos cortos, colegios universitarios, educación virtual, tutorías remotas, certificación de saberes prácticos, competencias, flexibilización curricular, internacionalización, nuevas áreas de conocimiento interdisciplinario, evaluación, acreditación, sistemas de aseguramiento de la calidad, alianzas estratégicas,  nuevas fuentes de financiamiento de las IES, créditos académicos, nuevas leyes de Educación Superior ...;"
Vistos estos conceptos en secuencia lineal de alguna manera parecen marcar una especie de ruta que permite hacer un seguimiento de los cambios en la Educación Superior Latinoamericana pero que también permiten pensar para dónde van las discusiones y las normativas.
De todo esto me quedaron varias inquietudes. Por ejemplo.... quiero saber en qué momento la universidad propone una articulación entre docencia, investigación y extensión; si esa articulación sucede en el concepto genérico de universidad o sólo pasa en algunas universidades. De qué manera se mantiene o no esa idea de "servicio" social y cuál es el concepto actual de "servicio" porque eso tiene mucho que ver con el eje misional de Extensión. En qué momento histórico surge de hecho este concepto.
En fin...  la conferencia me permitió reflexionar sobre algunas cosas que no había tenido en cuenta y adicionalmente me dejó dos afirmaciones dadas por el conferencista que me dejan mucho qué pensar. La primera de ellas cuando afirma: "Hemos resuelto los problemas de cobertura, pero ayudados por la estadística". Vale. La segunda de ellas tiene que ver con su punto de vista sobre el tema de las competencias y dice así: "Pasamos de la formación a las competencias. Ya no hay ese compromiso de formar un universitario como líder social sino como trabajador especializado. La formación integral se cambia por una formación para lo específico" ¿Será que si?  Quiero resistirme a pensar el tema bajo esa perspectiva.

viernes, 13 de mayo de 2011

Feliz día maestos y maestras

Este escrito le he compartido en otros momentos a propósito de la celebración del día de los maestros y las maestras que creen y trabajan con dignidad y ética por ejercer su deber y derecho a la educación de si y de otros.  Hoy quiero volverlo a compartir con imágenes y afectos por amigos que conocí en casi todo el país y en mi propia región, y que se pasean por nombres como Pacho, Luisa, Carmen Alexandra, Ernesto, Luz Marina, Edwin, Beatriz, Fabián, Lucero,  Diana, Claudia, Fernando, Olga... en fin buenas gentes que vibran al frente de sus alumnos porque respetan sus vidas y su crecimiento intelectual y social.

Para celebrar el día del educador, propongo reflexionar sobre lo que cada uno tiene que ver con el acto de educar, y por supuesto, con el acto de educar-se. Educar y educarse para la vida, es cultivar (se) para habitar el mundo que a cada instante surge y se reinventa con los otros.
El mundo humano tiene la fortuna de poder ser imaginado, soñado, idealizado porque está constituido por símbolos que amplían horizontes para la sensibilidad y la comprensión humana. El mundo es mundo, no  tanto por lo que ya está dado, sino por lo que está por darse. El mundo es una posibilidad inagotable de cambio y creación para el hombre. De hecho, el mundo que presenció Platón no es el mismo que habitó Galileo, ni el que reflexionó Freud, el que ideó García Márquez o el que pintó Botero. Ni siquiera el mundo de la infancia es el mismo que se conserva en la adultez.
Todo cambia… y la realidad humana está marcada por transformaciones provenientes  de desarrollos científicos, tecnológicos, culturales... El mundo “actual” ofrece al campo educativo una enorme cantidad de retos y oportunidades para la enseñanza y el aprendizaje, que implica desarrollar nuevas competencias para desempeñarse innovadora y competitivamente en el siglo XXI. El gran reto de la educación actual está en ser capaz de ir con el mundo y habitar dignamente en él; ser capaz de actualizarse, asomarse a lo nuevo, construir y proponer; ver el cambio sin miedos pero con asombro, con gusto, como una oportunidad más para crecer.
La facilidad para acceder a la información y las múltiples dinámicas de intercambio y comunicación con los que cuenta hoy la sociedad, interrogan al maestro de hoy por su capacidad de innovación. Le exigen reformular de nuevo, qué entiende por calidad y pertinencia de sus procesos educativos y le plantean exigencias para generar diálogos fecundos que lo acerquen al complejo mundo de sus estudiantes. Le demandan  reflexiones sobre los efectos -subjetivos y objetivos- que se desencadenan con los desarrollos e innovaciones tecnológicas, en particular con las tecnologías de información y comunicación, para construir desde el aula, nuevas formas de acompañar a niños y jóvenes de maneras más lúdicas, más colaborativas, más integradoras, más plenas de sueños con posibilidad de realización.
Justamente la tarea socializadora de la educación implica preparar a los ciudadanos para los cambios venideros en los que haya muchos futuros posibles y se vivan presentes más acordes con el deseo.
De esto se trata educar para la vida y la realidad. De educar para vivir-se, pensar-se y sentir-se en el fluir constante de las acciones humanas. De asumir la responsabilidad de continuar la tarea, profundamente ética, de humanizar y socializar para habitar mundos tal como nos los soñamos, en los que sea cada vez más posible la autorrealización, la autonomía, el gusto por el saber, el amor, el arte y las experiencias de libertad. Educar para hacernos responsables de construir un mundo mejor que aporte soluciones reales de bienestar para todos.
De ahí el valor de un maestro creativo e innovador que desde su convicción personal y desde su deseo de ser maestro, ayude a sus estudiantes a reconocer el reto y la satisfacción de sentir y conocer mundos nuevos;  que estimule el gusto por el aprendizaje desde su propia confianza para adquirir el hábito y la pasión por aprender. Que ayude con su imaginación y su razón a inventar caminos de mucha riqueza para el aprendizaje y a conquistar metas en compañía de muchos; que no se avergüence de su no saber sino que se enorgullezca de su capacidad permanente de aprender; que ame los procesos tanto como los resultados; que enfrente esa maravillosa responsabilidad que cada hombre tiene de aportar algo al universo humano, y de dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontró.
Que active en la relación pedagógica, la pregunta por el deseo de saber, de tal forma que sea posible aprender a vincular los proyectos, intereses e ideales individuales, con los proyectos, intereses e ideales colectivos y cooperativos en aras de construir un bien-estar común que es lo que confiere una dimensión ética al proceso creador de la educación.
Que no se embriague con la ilusión de la completud en el saber, ni crea que sus conocimientos y sus métodos de enseñanza, son fijos, inalterables, finalizados, resueltos. Por el contrario, que sea capaz de soñarse a los niños y jóvenes desde su propia infancia o juventud y escuche  los cambios radicales que ellos se plantean frente a la vida, la moral, la sociedad o la ilusión, para no obligarlos a soñar una vida que ya el maestro se soñó. Que permita abrir un abanico de modos de ser, de pensar y de actuar y se niegue a aferrarse en las seguridades conocidas. Que crea seriamente que es posible sembrar las aulas de proyectos, sueños, ideales y utopías, pero que se cuide de perderse en espejismos de paraísos perdidos.
Que recupere y reconstruya una ética y una poética del vivir recobrando  el derecho y el deber a la palabra para mejorar la convivencia. 
El mundo actual necesita pensar una educación que prepare para enfrentar la dificultad, que recupere el derecho al error, al olvido y de nuevo haga emerger la pregunta por el ser en medio de todas las oportunidades que esta sociedad “del conocimiento” nos plantea. Una educación que incluya la humanización como su principal camino. Que ``acompañe'' en el terrible sentimiento de soledad que puede llegarse a vivir en la sociedad “global” contemporánea. Que recupere la fortuna del antagonismo, el pluralismo y la diferencia y enfrente desde la reflexión el ancestral dilema entre lo que se puede hacer teóricamente y lo que realmente puede llevar hacia la acción; que concilie el poder con el deber y comprenda que el modo de concebir hoy la realidad da como resultado un modo de estar en el mundo y un modo de comportarse éticamente en él. Una educación responsable de incidir en la construcción de la sociedad para mejorar la convivencia y dignificar la vida humana.
Para un tipo de educación como esta se requiere de un tipo de maestros preocupados por la formación humana y con mucha visión de futuro; que comprenda que el ejercicio docente lo revela a si mismo muy por fortuna suya, o muy a su pesar. En ese ir y venir de las palabras, los conceptos y los discursos, en ese devenir extraño de las lecturas, las escrituras, las discusiones, las argumentaciones y las ``evaluaciones'', en el uso que hace de las nuevas herramientas que tiene a su disposición para acercar a sus estudiantes a la realidad social, cada docente y alumno, se pone en juego y en cada juego se pone en evidencia.
A gritos habla del maestro la manera como funda su “relación” pedagógica. En su palabra hecha discurso, silencio o gesto, se desliza quién es, en qué cree, cómo piensa, cómo aprende. En ella se muestra el sentido que ha dado a su vida. Porque nadie es tanto libro abierto como el docente; él es espejo en el que otros se ven.
El educador, el maestro, el docente, el instructor, el dinamizador, el asesor, el tutor, el profe del siglo XXI..., llamémoslo como queramos, está convocado hoy más que nunca, a reconstruir su propia ética y su propia poética del vivir para que el mundo  que habita y lo habita sea cada vez más una buena morada para sus estudiantes.

lunes, 9 de mayo de 2011

Talleres de creatividad para Expouniversidad 2011

Con varios profes de diferentes unidades académicas (Educación, Microbiología, Química Farmacéutica, Enfermería, Ciencias Sociales y Humanas, Derecho y Ciencias Políticas, Artes, Nutrición y Dietética) de la Universidad de Antioquia, nos estamos soñando los talleres de creatividad para compartir en Expouniversidad 2011 con participación de estudiantes de segundo semestre de las mismas unidades académicas. Sólo el tema de la convocatoria a los estudiantes me parece ya un ejercicio maravilloso porque invita a pensar en cómo mejorar la calidad de vida de los ciudadanos como eje articulador, introduciendo para la motivación, elementos que parecen no tener ninguna conexión entre sí.  La riqueza de esta experiencia radica en cómo disciplinas tan diferentes podemos juntarnos a pensar el tema de la creatividad y la innovación en la realización de tres talleres básicos. Ya en 2010 se había realizado una primera experiencia y ahora la estamos potenciando entre otras unidades académicas. La verdad... es un disfrute enorme desarollar esta experiencia y acercarnos entre todos a pensar en estos asuntos. ¿Qué se podría hacer con estos siete elementos?

Portafolio de Extensión UdeA

El Portafolio de Extensión de la Universidad de Antioquia permite reconocer las ofertas de formación continua y de servicios que tienen todas las unidades académicas de la Universidad. Comparto su enlace para cualquier consulta.

viernes, 29 de abril de 2011

Un excelente mapa para compartir

Bastante útil y entretanidas pueden resultar algunas herramientas que se comparten en internet. Una de ellas el mapa mundi interactivo que me encontré a través de un "amigored" en facebook.

domingo, 10 de abril de 2011

¿Invitación o incitación al debate?

Quería escribir desde la semana pasada sobre la reunión a la que asistí en la universidad EAFIT en la que estaban invitadas las Instituciones de Educación Superior de Medellín, las Secretarías de Educación de Antioquia y Medellín, los empresarios y los representantes a la cámara, entre otros. Se trataba del "Foro Regional de reforma a la Ley 30", que abrió la Ministra de Educación Nacional, doctora María Fernanda Campo Saavedra, acompañada del viceministro de Educación Superior, Javier Botero Álvarez.

El Foro inició afirmando que luego de 18 años de funcionamiento esta Ley ya no se ajusta al contexto actual “de internet y globalización”. Señala que de las 286 instituciones de Educación Superior que hay en el país, 80 son públicas (32 de ellas son  universidades) y 206 privadas (48 universidades). Entre todas se ofrecen 10.415 programas (lo cual a primera vista sugiere una cifra bastante compleja pues podría pensarse que es significativa en términos de oportunidades para un país tan diverso, pero también. que hablamos de una oferta demasiado dispersa).

  Los cuatro objetivos generales  de la propuesta fueron presentados así:
  1. Calidad: mejor oferta de educación superior.
  2. Cobertura: generar condiciones para que más colombianos se gradúen en educación  superior.
  3. Ingreso de recursos privados: adecuar el sistema de Educación Superior a la realidad                  nacional y armonizarlo con las tendencias regionales e internacionales.
  4. Autonomía: fortalecer el buen gobierno y la transparencia en el sector.


Se dijo que con esta reforma se espera que la Educación Superior cuente con programas de “alta calidad”. "más oferta = más acceso"; "más condiciones" que garanticen que los estudiantes puedan finalizar sus estudios "mayor adecuación del sistema de Educación Superior a las realidades nacionales para armonizarlo con las tendencias mundiales"; "mejoramiento continuo de la calidad de la oferta"; "nuevas instituciones de educación superior con ánimo de lucro como "sociedades de Educación Superior (SES)" "; mayor inversión privada" en el sector educativo; "seguridad jurídica para que haya innovación en las universidades financiadas por la empresa privada"; "más  proyectos de inversión y crédito", etc...

Se abre con esta discusión un camino que va más por la vía del mercado de la educación superior que del derecho a ella. Se pone énfasis en el sentido de la educación como servicio y no como derecho fundamental, tal como reposa en la constitución colombiana.

Cuando se cedió la palabra al público asistente al Foro citado, la gran mayoría de las intervenciones fueron de estudiantes de la UdeA que se habían ilustrado bien sobre los objetivos e impactos que dicha reforma puede tener sobre la educación pública. Creo que eso fue una enseñanza para muchos asistentes que no tenían ni la más mínima idea de lo que se está discutiendo en materia de Educación Superior en Colombia. (Quiero aclarar que no hago aquí referencia al modo de participación  de los estudiantes  pues con una de las últimas intervenciones no estoy de acuerdo en su manera de participar y de hacerse escuchar-, sino al contenido de la misma que es lo que me me admiró de ellos  por la formación del juicio crítico frente a los cambios en la "realidad" educativa). En particular veo que la Universidad de Antioquia ha activado con responsabilidad las reflexiones sobre este tema para la educación del juicio de la comunidad en general y los estudiantes fueron clara muestra de ello.

Otras universidades e instituciones de educación superior del país (mucho más las públicas que las privadas por supuesto) también  han activado reflexiones alrededor de la Reforma señalando asuntos tan interesantes como diversos; algunos encuentran que esta es una oportunidad para introducir nuevas reflexiones sobre el sentido de la educación superior, sobre la misión de la universidad pública en su responsabilidad de inversión y de "rentabilidad" social, sobre la investigación no al servicio de mercados privados que ponen dineros para que la universidad "venda" su conocimiento -en una competencia no necesariamente equitativa-, sino que lo ofrezca como bien público al servicio de la sociedad; sobre cómo la universidad pública y privada debe estar efectivamente más de cara a las realidades del país y del planeta, para responder con un sentido ético a las necesidades reales de la sociedad. Otros en cambio encuentran muchas amenazas en esta reforma por la manera como pueden verse reducidas significativamente las oportunidades de educación superior para los sectores más pobres de la sociedad, o bien por la amenaza  que recaería sobre la autonomía de las universidades; sobre las maneras de financiación que hacen pensar en la privatización de la universidad pública.

Pero el tema rebasa la discusión local (bastante instalada a nivel nacional con marchas incluídas) y se entronca en  discusiones internacionales sobre ciencia e innovación, tal como sucedió con el reciente Foro Internacional sobre reformas de educación superior en el que participaron España, Chile, Francia, Colombia, Uruguay, Corea, el 5 y 6 de abril. Las conferencias se pueden consultar en el portal educativo Colombia Aprende del Ministerio de Educación Nacional y los comentarios en los portales de algunas universidades.

viernes, 1 de abril de 2011

Entre "Acuerdate de abril" y "La mitad del amor"

Por un viejo amigo a quien quise mucho en mi adultez temprana o en mi infancia insistente tal vez, no lo se, pude recordar hoy, día de mi cumpleaños, esta bella canción de abril que quiero tener cerca de mis afectos. Miro hacia atrás y veo que han cambiado muchas cosas en mi ser. Él me recuerda como una niña con una flauta que le metió música "a dúo" en el corazón. Yo recuerdo de inmediato a esa niña con un vestido blanco con bolsillos pintados de girasol.
La verdad con estas palabras volví de una tajo al pasado y pensé en esa bella época de vitalidad total, de aprendizaje de la música popular y conocimiento del folclor colombiano, de amigos  como Chucho Mejía,  Juan Guillermo Rúa, el juglar y teatrero más noble que conocí, Juan Juan, el Tortugo y su tortuga, el conseguido y la conseguida,  los Canchimalos, en fin, una época de explosión de afectos y descubrimientos de músicas del alma que jamás se pueden olvidar. Ahí siguen esos recuerdos esperando que alguien toque levemente la puerta para salir de nuevo a la luz y mostrar de qué están hechas las historias personales.
Una historia, o por lo menos la mía,  es un sin fin de momentos tejidos en bellas filigranas, que se ayudan de la memoria de los afectos y las razones. A este momento bello de mi vida pertenece la canción "acuerdate de abril" que mi viejo amigo me hizo recordar.



Hoy que miro hacia atrás recuerdo que de esas épocas tengo pocas fotografías de papel pero demasiadas en los rincones de mi alma.

Después de ese momento, la vida me siguió trayendo días, meses, años y hasta décadas. A ratos fui más bella y más plena en todos los sentidos y a ratos también dejé de serlo. Una de esas plenitudes la puedo narrar también a través de la música, con otra canción de Amaury y que nace del profundo amor que he sentido por mi Francisco. Recuerdo que en los primeros años de nuestra pareja yo me sorprendía de que fuera posible amar más de lo que yo había leído en la literatura. Creía que el amor básicamente se escribía. Pero descubrí con asombro que también se vive. No me refiero al enamoramiento sino al amor, pero por supuesto no será este el espacio para escribir al respecto pues no le pienso competir a los poetas y menos a lo que el mismo Amaury cuenta en sus bellas canciones.



Su letra es:

La mitad del amor

La mitad de tu amor me ennoblece y levanta
la mitad de tu azul resplandece mi mal corazón
la mitad de tu voz como cascabel
aligera mi firma brutal de sonar
y enternece mi norma indulgente de ser.

La mitad de tu amor descontrola mis ganas
me mejora, me eleva, me acoge y arrima color
la mitad de tu olor me convida a humedad
la mitad de tu nube me incita a llover
y a asaltar la pasión hasta no respirar.

La mitad de tu amor me revuelve la risa y la piel,
la mitad de tu amor me regresa de la oscuridad
sólo un tanto y de a poco conforma ese don de fe
que faltaba a mis ojos para no claudicar del sol.

La mitad de tu amor me transforma y anuncia volver
desde el fondo de un mundo terrible de corto soñar
sólo un poco y de a tanto quisieras amarme bien
porque basta de ti sólo con la mitad del amor.

La mitad de tu amor organiza mi paso
burlará los atajos, de lodo me urdió mi bregar
me da un modo seguro de asir el timón
y deshace el hechizo como si no más
porque un trozo de brisa me espanta el horror.
(1986)


¿Qué hay hoy de esa niña lúdica y loca que jugaba a escribir poesía en honor al amor, que iba a las aulas de clase con sus sueños en sandalias y sus escritos tan críticos como ingenuos, tan cítricos como dulces, tan colmados y tan vacíos a la vez?
¿Qué hay de esa mujer en la que me transformé y que ha desatado amores y desamores en rincones azules, verdes, rojos, negros y hasta incoloros? ¿Cuántos amigos de pelos largos y cortos, de palabras tiernas y fuertes, amigos flacos y gordos, feos y hermosos... de climas frios, templados y  calientes... cuántos he ganado y perdido en esta historia de vida que hoy veo detenerse ante mis pies?

No lo se.... Sólo se que hoy no tengo un vestido blanco con bolsillos de girasoles para ponerme pero me deseo un cumpleaños muy feliz de lo que tengo y que he logrado construir..

viernes, 4 de marzo de 2011

Un hermoso video que me gustaría conservar

Hay dias en los que buscar las palabras de otros nos ayuda a vivir y a encontrar lo que necesitamos. En facebook me encontré, referenciado por uno de mis amigos, un bello video de Eduardo Galeano que quiero conservar por su belleza y la reivindicación del "derecho de soñar"


miércoles, 9 de febrero de 2011

De la infancia a las infancias

Hace dias estoy aprendiendo a pluralizar lo que para mi siempre había estado en singular. Se trata de la infancia y "las infancias". Ahora las miradas a la infancia se pasean alborotadamente por las políticas públicas y construyen discursos en guiño con la educación. Enhorabuena que esto nos esté pasando en un pais como el nuestro donde muchos niños trabajan, son maltratados, son abandonados, son reclutados, son... y en poco tiempo pierden su mirada de niños inocentes.
Alguien me decía: Hay que derrocar esa idea sobre la infancia como mundo mágico y paraiso de ensueños e imaginación, porque en la infancia también se sufre, también hay ausencia, tambien hay enfermedades terminales, también hay miedo, también hay horror.
La verdad... no comprendo del todo esta afirmación puesto que jamás vi la infancia como ausencia de humanidad. ¡Por el contrario! Siempre comprendí la infancia como el tiempo de aprendizaje de lo humano, que implica aprendizaje de lo bueno y lo malo, de lo bello y lo feo, de lo justo y lo injusto.
Siempre comprendí que el juego da cuenta de todo lo que implica cruzar la infancia y de su particular manera de evidenciar aquello que hemos "sido" o vamos "siendo", esto que "somos" o la infinitud de cosas que podemos llegar a "ser".
Claro que me interesaré es esas nuevas miradas a la infancia, porque de algún modo me permiten comprender los giros que se están produciendo en educación.

martes, 11 de enero de 2011

¿Educar desde el juego para cual realidad?

Por esas cosas maravillosas de la vida uno conoce gente que le ayuda a pensar en los temas que le apasionan. En este caso se trata de una mujer encantadora que tuve la oportunidad de conocer en el III Encuentro Internacional de Ludotecas y Educación que se llevó a cabo del 1 al 3 de septiembre en la biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá, y con quien compartí el gusto de hablar sobre los temas del juego y el desarrollo humano.

Hoy, al abrir mi correo encontré una entrevista sobre los videojuegos que ella, Imma Marín de Barcelona, comparte conmigo y otras dos amigas más: María Regina Ofële de Argentina y Cecilia González de el Salvador. Las cuatro (incluyéndome por Colombia), venimos acariciando desde finales del año pasado el sueño de trabajar conjuntamente el tema del juego mediado por las tecnologías de información y comunicación, y en especial buscamos acercarnos, entre otros, al tema de los videojuegos desde una perspectiva investigativa que nos de luces para pensar el lugar de éstos en la educación. La idea es reconocer algunos asuntos desde los cuatro paises mencionados.

La entrevista que Imma ha compartido se encuentra bajo el sugestivo título: "no me molestes mamá que estoy aprendiendo".

La entrevista tiene asuntos interesantes en relación con "la educación para el futuro" (aunque creo que toda educación siempre es para el futuro). De entrada uno la lee y escucha, y encuentra ideas sugestivas que generan puntos de vista interesantes sobre los nuevos retos que debe enfrentar hoy la educación. Así mismo, los planteamientos que Imma hace en este video nos muestra que los videojuegos implican diversión, reto, nuevas posibilidades, comunicación e interacción con otros, aprendizaje, retos, desarrollo de competencias, libertad, creatividad, etc.

Pero quizá lo que más me llama la atención de esta entrevista, son los comentarios hechos por los lectores pues producen un quiebre en esa ilusión primera que generan las preguntas y la presentación de Eduard Punsets y las respuestas de Marc Prensky a cada una de ellas. Los comentarios son un poco ese "cable a tierra" que aportan los lectores a la discusión que a veces da tintes de bastante optimismo frente al uso de las tecnologías en la educación.

Todo esto me hace recordar una entrevista de radio en la que participé en el programa Aulas al micrófono de la Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, en octubre del 2006. En ella le decía a mi amiga y entrevistadora Marina Quintero Quintero, que los niños y jóvenes de hoy "han cambiado" drásticamente en relación a las formas de manejar el espacio-tiempo de unas maneras como parece que no se habían desarrollado antes. Hay una capacidad enorme en los niños y jóvenes para experimentar la simultaneidad y la multiplicidad, y la diversidad está más a la vista, tal como se vive en las redes sociales.

También hay una extraña pero hermosa posibilidad de "modificar" (por ejemplo a través de los avatares), el cuerpo, el rostro, el nombre, la "identidad" personal y cultural, o de reinventar permanentemente las maneras de dar-nos a conocer, como quizás sólo el teatro y el arte lo han permitido a través de la historia, sin que se pisen los terrenos del delirio.

En este sentido, creo que ahora se ve con mayor fuerza aquello que Gadamer señalaba como una de las grandes características del juego, en las que experimentamos más nuestro "ser" en la medida en que seamos capaces de explorar nuestras múltiples posibilidades de "ser". Es como si cada uno pudiera “crear-se” a sí mismo en diferentes roles y activar estos roles en nuevas relaciones. Podemos jugar a ser “otros”, a construir una nueva realidad y a organizarla dentro de un orden propio, a crear mundos nuevos, todo esto hace parte de la esencia del juego. En el juego cada uno de nosotros encuentra potenciadas las posibilidades de ser, es decir, se puede ser bailarina y dentro de un rato ser pintor, científico, nube, pájaro o cuaderno. Se puede "ser" porque el juego permite la posibilidad de crearnos nuevas “realidades” “como si” fueran reales.

Creo que los videojuegos y los "juegos en línea" permiten y potencian una preparación para las múltiples "realidades" temporales (presentes y futuros) de niños y adolescentes, quizá un poco de manera más contundente que como lo ha permitido durante toda la vida del ser humano, el juego en solitario o el juego en los parques, en las ludotecas o en los patios de recreo de las escuelas. No se trata pues de ensalzarlos sino más bien de integralos en los procesos educativos igual que deben permanecer todas las otras formas de juego. Es claro que ha cambiado el medio o la forma o el formato, incluso el espacio de juego ha integrado la virtualidad, pero no ha cambiado ni la capacidad de imaginación humana ni su capacidad de fantasía. Esa es la verdadera realidad en la que debemos estar educando para dar lugar a la creatividad, tan necesaria para proponer soluciones a nuestros problemas reales del presente y del futuro.

Pensando en activar este tema a nivel nacional (en Colombia) estoy invitando a unos grandes amigos que trabajan en la educación pero que se relacionan profundamente con el tema de las TIC, para que nos ayuden a explorar con sus estudiantes este tema en diferentes partes del territorio nacional.

miércoles, 5 de enero de 2011

Comunicación creativa

¿Puede hablarse de comunicación creativa? ¿Cuándo la comunicación es creativa?
En efecto, pareciera que todo acto comunicativo es de por sí un acto creador, máxime si se tiene en cuenta lo que el filósofo alemán Hans Georg Gadamer nos dice en su texto Verdad y Método II: "Cuando se encuentran dos personas y cambiam impresiones hay en cierto modo dos mundos, dos visiones del mundo y dos forjadores de mundo que se confrontan".
Comunicarse con otros es siempre un riesgo interesante que compromete la sensibilidad y la inteligencia.
Nunca se sabe a dónde irán a parar las palabras y los silencios o qué fantasmas desatarán unos y otros en los demás. Nunca sabemos del todo qué tanto decimos desde nuestros gestos, desde nuestras miradas, desde nuestra sonrisa, desde nuestro cuerpo en general. Somos hablados pero también somos interpretados. Nos jugamos la convivencia entre el bien-decir y el mal-decir. Con la comunicación verbal y no verbal, creamos mundos, escenarios, climas... Desatamos amores y desamores, nos acercamos y nos alejamos. Cuando logramos acuerdos es que hemos activado lo común entre el otro y nosotros, es decir, hemos logrado un proceso de comunicación. Nada fácil por cierto, pero hermoso cuando sucede. Se me ocurre pensar en estos momentos en los fenómenos de la fiesta, del juego, de los rituales, de las ceremonias, en los cuales se presentan procesos comunicativos que no necesariamente están mediados por la palabra hablada pero si por una especie de "comunicabilidad universal" como aquella de la que hablaba Inmanuel Kant en sus textos estéticos (Crítica de la Facultad de Juzgar). Allí hay un encuentro con el otro, con el semejante que rompe con la rutina y configura espacios para la creación y las palabras plenas. También pienso en las comunicaciones informales de pasillos donde nos permitimos vivir el mundo al lado del otro y no en contra del otro.
Efectivamente la comunicación creativa es aquella que se produce al lado del otro (no arriba ni abajo, ni lejos, ni demasiado cerca). Para estar al lado hay que saber que el otro es otro y que además se nos parece. Es todo lo diferente a mi y puede llegar a ser casi igual que yo, tan benigno como maligno, tan justo como injusto. La creación en la comunicación radica justamente en el logro de los acuerdos, cuando esos "forjadores de mundo" logran hacerlo de manera conjunta, en la risa, en el amor, en los proyectos o en la vida.

Videojuegos, juegos "sociales" y educación

Hace poco les contaba a unas amigas que me sorprendió saber que en Medellín, se han diseñado "casinos" para niños en un prestigioso centro comercial como una de las grandes atracciones del mismo. Yo creo que el tema de los videojuegos y de los juegos "en línea" son temas demasiado descuidados, por no decir que desconocidos, por el común de los educadores, y no debería ser así. ¿Qué sabemos de eso? ¿Qué indagamos hoy del tema desde la educación? ¿Hemos pensado cuál es el impacto que eso tiene en los niños y en las niñas en un futuro cercano? ¿Porqué en las aulas de clase donde se forma a los maestros no hay reflexiones serias, sistemáticas y profundas al respecto? ¿No estaremos demasiado embelesados en educar más desde los autores y desde la tradición que desde la realidad que se vive en los barrios, en las ofertas comerciales, en los juegos "en línea" y en los ahora llamados "juegos sociales"? Esta bien que nos ocupemos mucho de trabajar el desarrollo de competencias para el aprendizaje de las áreas básicas del saber humano; que hablamos de convivencia y de sexualidad; que los niños y las niñas reconozcan y respeten la diversidad... el problema es que no nos ocupamos aún de lo que pasa en varios escenarios de la realidad del niño y del joven mientras ellos sí desarrollan otras competencias y otras habilidades que trascienden lo local, que activan el asunto de la identidad personal y cultural, y dan cuenta de unas nuevas formas de comprender el mundo y lo "social".
Yo defiendo el juego como posibilidad de aprendizaje, como desarrollo de la creatividad, como libertad, como horizonte de futuro, como ética y estética, como posibilidad de múltiples relaciones interpersonales... Pero aún no comprendo cómo es posible invitar a los niños pequeños al mundo del juego para transformarlo en "vicio" bajo la oferta de un casino en el que se ganan chocolates y muñecos...
Tanto que en este pais se habla de "disminuir las brechas"... y sin embargo creo que jamás fue tan grande la distancia entre el juego del niño y lo que el adulto sabe del mundo "real" de sus juegos.
Urge que las ciencias sociales y la educación pongamos la mirada sobre lo que pasa en las ofertas de juego de nuestrsos centros comerciales y sobre la oferta de juguetes para los niños y los jóvenes de hoy.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La creatividad del maestro en los talleres de creatividad

Sigue siendo un asunto curioso que hablemos de creatividad en el aula, y sin embargo, el discurso mismo se haga de la forma menos creativa. El mismo tablero, la misma diapositiva reflejada en el tablero, el mismo uso del espacio en donde hay un docente relativamente quieto, al frente de un grupo de estudiantes igualmente quieto y temeroso de equivocarse; las mismas notas en el cuaderno, la misma forma de configurar equipos de trabajo, la misma estructura de talleres para "fomentar la creatividad", la misma distribución de los estudiantes en el aula, el mismo ambiente de aprendizaje, la misma forma de dar la palabra y la misma forma de "socializar los aprendizajes". El docente suele pontificar que se deben evadir los esterotipos "porque cualquiera de ellos va en contra de la creatividad", pero su modo de trabajar la docencia es en sí misma esterotipada. Se parece a ese común aviso que dice "prohibido fijar avisos en este lugar".
¿Qué es lo que debe cambiar primero? El primer cambio debe provenir del ser del maestro y de su postura frente a la docencia para autorizarse a hablar de creatividad e innovación.
El asunto va más allá de invitar a los estudiantes al cambio, a la espontaneidad, a la producción de ideas, a no casarse con estructuras fijas, a producir contenidos sin censurar las ideas... en fin... y debe lograr sobre todo diversión y comprensión, es decir, disfrute y generación de reflexiones y construcciones discursivas propias en los estudiantes. Insisto en que la creatividad se juega entre el asombro y la comprensión.
El problema es que la gran mayoría de talleres le van mostrando al otro todo lo que no sabe, lo que no fue capaz de captar, lo que no pudo descubrir y poco se incentiva el trabajo colaborativo en donde se descubre que la mirada del otro siempre es enriquecedora.
Se producen demasiados silencios y poca creación de escenarios posibles.
¿Qué debe hacer el docente entonces?
Es útil que conciba el espacio de la creatividad como un campo abierto que por supuesto está mucho más allá de los linderos del aula, lo que no significa necesariamente que deba "salir" de los muros reales sino más bien de los "imaginarios".
Debe soltar-se en su capacidad de lograr multilecturas de la realidad, la virtualidad y la ficción para intentar todas las interpretaciones que le sean posibles, porque la resolución de problemas no tiene una cara, ni dos, ni tres, sino una multiplicidad enorme de formas de generarse.
Debe ser todo lo lúdico posible para sentir un placer estético en lo que hace, piensa, propone, sueña...
Debe ser todo lo ético posible para vincular las creatividad a la vida y a aportar soluciones para ser mejores seres humanos.
Y debe saberse aprendiz más que maestro para poder enseñar lo que significa la creatividad como oportunidad de crecimiento humano.

Cuando Pedro habla de Juan...

Hace 32 años escuché a un maravilloso maestro de filosofía (Gustavo es su nombre) citar la siguiente frase: "Cuando Pedro habla de Juan se sabe más de Pedro que de Juan". Desde ese momento vuelvo sobre esa cita cada vez que me encuentro de frente con el despliegue de altas capacidades humanas para la agresión en sus múltiples modalidades.
A veces me resulta fácil entender el desborde de la agresión en algunas profesiones por lo lejos que podrían llegarse a encontrar respecto a la reflexión y las prácticas relacionadas con el desarrollo humano. Se que la agresividad es constitutiva de lo humano y que es un enorme logro de la civilización comparado con la violencia. Ya Freud lo decía metafóricamente: "El primer hombre que en vez de arrojar una piedra contra su enemigo, arrojó un insulto... ese fue el creador de la cultura".
Sin embargo, en profesiones como la del maestro es bien difícil de aceptar el desbordamiento imparable de la agresión. Para el maestro la palabra debe ser una herramienta para construir y no un arma para destruir. La academia no puede ser nunca un arma, desde la que se apuñala al otro con el filo de las citas ajenas. Las nuevas tecnologías tampoco pueden ser la plaza pública para apedrear al otro como en épocas remotas.
¿Que pasa con los que se deliran a sí mismos como los "duros" de la educación, o como los formadores de formadores? En nombre de los autores creen enunciar crudas verdades, pero olvidan que se enuncian a sí mismos, se ponen en evidencia, no dejan su alma en paz y por supuesto... no pueden dedicarse a la loable y necesaria tarea de educar. Demasiado embelesados con su agresión como para pensar en el sentido y el valor de la educación.
¿Recuperan estos docentes la fe en la educación?
¿Volverán al lugar que les corresponde y hablarán de futuro, de esperanza, de fe, de sueños?
Me gustaría mucho que eso pasara.

Lo social como aprendizaje fundante y vínculo vital

Si algo hay fundante en los aprendizajes es la dimensión de lo social. Poder pensarse en relación al "otro" como semejantes y reconocer lo que nos estructura e identifica como seres humanos; ver lo que nos acerca y nos diferencia; saber de nuestra capacidad inmensa de amar o de odiar, de construir o destruir, de ser aliados o enemigos. Identificar las maneras como tramitamos nuestras frustraciones, nuestros miedos, los dolores, las iras, las pobrezas, las miserias, las imposibilidades, los logros o las oportunidades... eso es de lo que me quiero volver a ocupar en este momento de mi vida.
Hace más de cuatro meses dejé de escribir en este blog porque quería reabrir otros temas más allá de las Tecnologías de información y comunicación que me mantuvieron ocupada durante los tres años anteriores.
Ahora quiero reorientar mi mirada de nuevo hacia una preocupación más detenida en la vida humana que se pone en juego en lo social y en esas relaciones intersubjetivas que se cultivan en la calle, en la casa, en las instituciones educativas, en los barrios y en las comunas, en los espacios de trabajo... en esa gran porción de vida "real" que a veces siento que he descuidado por otras preocupaciones provenientes del gran espejo de la "virtualidad".
Siento que crece demasiado la escisión entre el mundo de la vida y el mundo que nos prefiguramos en los escritorios o en los proyectos, en las teorías, en las políticas públicas y hasta en en los problemas que abordamos en las aulas en la educación. Creo que hay que retomar los aprendizajes fundantes en cada una de las formas de hacerse "realidad".
Por eso vuelvo mi mirada sobre las maneras como nos estamos relacionando con los "otros", sobre el tipo de acciones personales y profesionales que tienen carácter de responsabilidad social; sobre lo que podría entenderse hoy por educación, por juego, por creatividad e innovación, en fin, quiero desde hace ya mucho tiempo volver sobre cuestiones que me vienen formando o reactualizando al interior de mi ser, otras preocupaciones que se suman a las que ya desde hace tiempos vengo transitando.

viernes, 2 de abril de 2010

Aprendizajes que enseñan desde TemáTICas para Directivos

En este mismo espacio de reflexión y lúdica que me he construído para investigar el uso placentero de los blog, he comentado varias veces sobre el proceso que he liderado desde la Línea I+D en Informática Educativa de la Universidad EAFIT para el Ministerio de Educación Nacional, relacionado con la formación de Directivos docentes (Ver: 14 de julio del 2009 y 26 de febrero del 2009 de este mismo blog).
Hemos aprendido mucho de los aprendizajes que permanentemente nos reportan los Líderes Formadores y los Directivos Docentes de todo el país. Hemos aprendido de los logros, los errores, las omisiones, los miedos, los silencios y de la enorme cantidad de información que se genera en cada uno de los procesos de formación (presencial y virtual) en las regiones. Hemos aprendido mucho del sentido de la diferencia cultural relacionado con las formas de recibir el aprendizaje en las aulas por parte de los directivos y los modos de dinamizarlo en las Instituciones educativas.
Hemos conocido la voz de los directivos docentes en su rol de aprendices, la cual es muy diferente a la que suelen tener en calidad de funcionarios.
Hemos incidido sobre los procesos de comunicación y visibilización de los aprendizajes colectivos en las Instituciones educativas.
Hemos reconocido el valor de aprender a aprender con otros.
Ganamos en escucha, en inclusión, en acompañamientos, en la construcción de redes y comunidades. Hemos logrado que los sujetos se sientan "re-conocidos" y "valorados". Hemos comenzado a encontrar al otro, al par, al próximo...
En Colombia este proceso de formación ha tenido un alto impacto en las instituciones educativas y en algunas Secretarías de Educación, ya que ha logrado reactivar muchas relaciones entre ellas y ha generado posibilidades nuevas de diálogo interinsticional. Esto muestra que este proceso es mucho más que un aprendizaje de TIC ya que el énfasis está puesto en el uso y apropiación de estas herramientas para mejorar y dinamizar los procesos de Gestión (directiva, académica, administrativa y financiera y de comunidad)y no en las herramientas mismas. Ellas son un pre-texto importante y nada más.
Hemos aprendido el valor enorme de la reescritura permanente de un proceso de formación en la que circulan, por no decir que danzan, aprendizaje y enseñanza, individualidad y colectividad... confundiéndose en un sólo y armónico movimiento.
Tenemos muchas expectativas a futuro para imaginar escenarios de innovación con la inclusión de estos Directivos Docentes generando una fuerza crítica y reflexiva para pensar la calidad de la educación en el país.
También hemos logrado consolidar una gran red viva de Líderes Formadores pertenecientes a casi todas las regiones del país desde la cual aprendemos con afecto, nuevas didácticas para mejorar el proceso de formación e incidir en la vida diaria de las instituciones a las que ellos pertenecen.

!Qué maravillosos aprendizajes de país!

martes, 23 de marzo de 2010

A propósito de escenarios de innovación educativa

Hay un asunto interesante de cual se viene hablando con cierta frecuencia referido al tema de los escenarios de innovación que se precisa construir en el contexto educativo, y especialmente se habla de ello asociado generalmente al uso de las TIC.
Sobre esto hay mucha tela para cortar. En primer lugar nos debemos preguntar ¿qué implica construir o diseñar un escenario y qué suele pasar en este tipo de espacios? A propósito... ¿se trata de espacios? ¿de clima? ¿de ambientes? Realmente no sabría decirlo con seguridad pues en cierto modo se trata de todo a la vez, en la cual está en juego la re-presentación de algo, en este caso sería el proceso de adquirir conocimiento y las maneras de comunicarlo como resultado de dicho proceso.
Desde una perspectiva “clásica” un espacio escénico (escenario) es aquel donde hay unos actores que representan algo para un público espectador. Desde una perspectiva más de vanguardia, tal como lo propuso el arte en el siglo pasado, el escenario llega hasta el espectador rompiendo las barreras que lo separaban antes del actor. Algo como el paso por la “cuarta pared” de la que se habla en el teatro, el cine, los comics, ect… http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_pared.
También la industria ha hablado mucho de escenarios de innovación un poco más en el sentido de vitrina (presentación de productos) que en el sentido de re-presentación. Desde la perspectiva de la prospectiva estratégica organizacional la noción de escenarios es empleado en el sentido de construcción de representaciones “de los futuros posibles” así como los métodos o caminos que conducen a su consecución. http://www.innovacion.com.es/index.php?option=com_content&task=view&id=175&Itemid=34.
Quiero entender los escenarios de innovación educativa, como una múltiple posibilidad de aprovechamiento, generación, comunicación y circulación de conocimientos, que trasciende la simple disposición de “utilería” o de uso de objetos y herramientas y se instala en la cultura institucional. La innovación ya no es un asunto del aula que cubre los intereses creativos de un docente y sus alumnos, sino una urgencia de la institución en conjunto que requiere idear nuevos modelos o escenarios de innovación en su interior para resolver los problemas que se presentan en la cotidianidad y preparar efectivamente para un futuro más prometedor para todos. Estos escenarios deben preparar a los ciudadanos para enfrentar colaborativa y multidisciplinarmente los nuevos desafíos de las problemáticas globales las cuales implican un alto nivel de preparación para el cambio y para aportar soluciones sociales, económicas, culturales y ambientales con pensamiento crítico, actitud ética, pertinencia y competitividad.
Las instituciones educativas necesitan reflexionar sobre las implicaciones que conlleva la construcción conjunta de escenarios de innovación de manera institucional como futuros posibles y no como pasados anclados... Para ello se deben definir o por lo menos proponer conjuntamente, qué tipo de habilidades y competencias, son necesarias desarrollar en todos los actores de la comunidad y si éstas están previstas en la visión institucional.

sábado, 20 de febrero de 2010

Innovación como aprovechamiento del conocimiento

Desde hace años he planteado respecto al tema de la creatividad que debemos enfrentar primero la pregunta: ¿creatividad para qué? La primera respuesta que se me ha ocurrido siempre es que la creatividad debe servirnos para ofrecernos cotidianamente un sentido para vivir y para lograr que la vida valga la pena de ser vivida. Nuestra capacidad creativa debe estar puesta al servicio del mejoramiento de la calidad de vida en común y al desarrollo y progreso del país desde cada una de nuestras profesiones. Creatividad para contribuir a la formación de hombres que conciban nuevos ideales de paz y convivencia, que ayuden a construir una visión de mundo que logre dignificar cotidianamente la vida humana.
El punto de partida de esta pregunta ha tenido mucho que ver con mi preocupación por la construcción de "ciudadanía" en un país con tantos conflictos relacionados con la convivencia y el derecho a la vida.
Hoy, creo que todos los profesionales debemos seguir pensando a profundidad el tema de la creatividad y la innovación, porque los modos de enfrentar la educación ya no pueden seguir siendo los mismos del siglo pasado; tampoco lo son la manera de investigar y de comunicar las ciencias y menos las formas de pensar las relaciones sociales y culturales. Hoy sabemos más de las pluralidades y de las diferencias, de los centros y las periferias, de los diferentes modelos de sociedad con sus beneficios y sus atrocidades. Intuimos la amplitud y complejidad de los retos de la educación en la sociedad actual y sabemos que son muchos los factores que desatan enormes desafíos para nuestra comprensión y nuestros actos si queremos orientarnos a proponer soluciones a los problemas que implican la construcción del bien común.
Necesitamos toda nuestra capacidad imaginativa y reflexiva para la construcción de una sociedad más justa, equitativa e incluyente en la que podamos configurar conjuntamente con las nuevas generaciones, una nueva producción de normas, valores, conocimientos y relaciones (sociales, culturales, políticas, económicas, religiosas...).
La participación activa que tienen muchos jóvenes en la "construcción" de sociedad a través de grandes redes sociales, nos obliga a todos los profesionales a pensar dónde debemos activar nuestra capacidad creativa e innovadora. Ese es el gran reto de hoy.
Necesitamos preguntarnos por la construcción de las nuevas "ciudadanías del siglo XXI" con todas las implicaciones que éstas pueden taer consigo. Necesitamos reaprender formas de acompañamiento con las nuevas generaciones desde las que enfrentemos reflexiones relacionadas con esta extraña transición que va desde la "sociedad de la información" a la "sociedad del conocimiento" para aportar en ella nuevas y efectivas soluciones.
El concepto de innovación, debe remitirnos a eso "nuevo" que hay que crear, pero sabiendo aprovechar todo lo que ya sabemos para beneficio de todos.
Innovar no es un producción loca y "autista" de cosas "nuevas" o "novedosas". La innovación implica ser capaz de integrar las nuevas soluciones aprovechando el conocimiento que ya se tiene.
El gran peligro de nuestra época es el carácter migratorio de todo, incluso de las ideas y el no tener un puerto seguro donde dejar reposar serenamente nuestro pensamiento para la producción de nuevos conocimientos.
Con la emergencia de las tecnologías de información y comunicación -TIC- nuestros jóvenes (y quizá muchos adultos "webetizados") han ido aprendiendo una interesante circulación entre culturas pero también una continua migración, que no es del todo benéfica, porque aún no hemos encontrado, o por lo menos parece que no hemos construido del todo, estrategias de aprovechamiento de lo que vamos logrando como conocimiento.
El asunto de la innovación en educación por ejemplo, no es por ello tan sencillo, como formulan algunos. En el mundo de las TIC, se habla de innovación con una ligereza abismal creyendo que se trata de proveer a docentes y estudiantes de múltiples herramientas nuevas.
A veces pienso que se cae en la tentación de invitar a los estudiantes a saltar al vacío bajo las banderas de la web 1.0, 2.0, 3,0 y 4.0. Un poco de ese salto había hablado Gilles Lipovetsky como el culto a la novedad y al cambio. (Ver: La era del vacío, 1983).
¿Qué competencias desarrollamos en los jóvenes para integrar nuevos conocimientos, es decir para articular innovación y tradicion?
Creo que nuestros cibergurus que van de país en país tras el altar de lo nuevo han dejado de pensar la innovación como articulación, generación, uso, apropiación y aprovechamiento. Es verdad que también hay que pensarla como un poco de "errancia" (como dirían los poetas), pero no demasiada.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Reflexionar la bi-mundanidad

Dos mundos paralelos corren como rios en las vidas de algunas personas. El de la presencialidad y el de la "virtualidad". Eso es bueno pero hay demasiados inconvenientes cuando uno deja de diferenciar en cual de los mundos se juega los afectos, las relaciones, los conocimientos, el reconocimiento, la vida misma. Hay quienes se mueren para "el mundo de la vida" y sus "avatares" no se han dado cuenta. Quizás no tienen un otro real para decírselos y entonces van olvidando las caricias, las miradas, las palabras gentiles que se dicen en un corredor, una sala de cine, un parque, una casa vecina, un hospital o un cementario.
Viajan eso si de red en red, de comentario en comentario, de lector en lector, sin encontrar puertos seguros donde asilarse. El mundo de muchos de estos turistas virtuales se vuelve más rápido, más explosivo, quizá más esquizofrénico. Las "verdades" pululan y estallan desde cualquier "escritor" y el pensamiento suele no tener un sitio tranquilo donde descansar.
El mundo de "las redes virtuales" promte acercar por la facilidad de sus formatos y sin embargo, extrañamente hay demasiada soledad en los "enredados". Saltar de una conferencia a otra, seguir una baraja de blogs y coleccionar pequeños videos en un delirante reciclaje de las palabras, no deja mucho espacio para escuchar los latidos del corazón.
Tanto ir y venir, tanto turismo "virtual" y tan poco tiempo para sentir y pensar plácidamente. Se está más con los suyos que con "mi gente".
Particularmente creo que hay que "enredarse" la vida con la bi-mundanidad, pero también creo hay que estar alerta, bastante alerta. Esta reflexión la hago justamente porque pienso en mis amigos cibermundanos.
De nuevo cobran sentido las bellas palabras de Heidegger, cuando dice que podemos simultáneamente "dar el si" a los objetos técnicos porque es inevitable hacer un uso de ellos, pero debemos también darles un no y de esa manera evitar que su uso nos confunda, nos "invada" y por último nos devaste.
Debemos tener cuidado de no perdernos en uno solo de los mundos. Ambos hay que aprender a habitarlos con la misma ilusión de construcción de convivencia, ética y calidad de vida para todos.
El "otro mundo", el de la virtualidad, también nos exige la construcción de nuevas reglas civilizadoras. Se presta del mismo modo al amor o a la agresión, a la construcción o a la destrucción. Allí igual somos, como diría Nietzsche: "humanos, demasiado humanos", quizás incluso en la "virtualidad" se evidencia más fácilmente alguna parte confusa de nuestra humanidad porque de algún modo nos sentimos "ocultos", con posibilidad de mutar de "identidad" y eso da rienda suelta a cualquier capacidad humana de transgresión; como si nos encontráramos el anillo de Giges del que nos habla Platón.
Justamente ayer explotó el asunto de las amenazas a la vida personal a través del Facebook y con esta "explosión" se activó una interesante discusión alrededor de los "derechos" y la "libertad de expresión" en las redes sociales, la cual, está por cierto bastante "enredada".
Al margen de lo que dice la prensa, los noticieros, los grupos de discusión, creo que lo que debemos reflexionar es en torno a la ética y a las normas de convivencia que debemos replantearnos para la bimundanidad. Ya no es suficiente la ética de un solo mundo. Ahora hay que pensar en esa otra de las "redes sociales" y en cómo no perder de vista el mundo de la vida...

viernes, 4 de diciembre de 2009

El deber de hacerse escuchar

Este comentario es algo que me debo a mi misma desde hace algún tiempo. Me encontraba en la sala de espera del aeropuerto de Bogotá cuando me encontré el periódico Alma Mater Nª 579 de la Universidad de Antioquia (agosto del 2009) y en él, un texto bastante interesante del profe Carlos Vásquez titulado ¿Qué se hizo la universidad?
El profe propone este escrito como una especie de "manifiesto ético". Hace alusión al "silencio de los profesores" y afirma: "Acaso estemos presos en la red de los proyectos, embelesados con la producción de indicadores, atraidos por el canto de sirenas de un nuevo conocimiento". Hay allí una queja por el tiempo, quizás por ese que en otro momento Mario Benedetti nombró en sus poemas como un tiempo sin tiempo.
El profe nos invitaba en cierto modo a añorar momentos pasados en que la universidad se vivía de maneras quizás más simples pero también más productivas para una construcción colectiva, más enmarcada dentro de una "ética del conocimiento" en el que éste era pertinente. Y dice: "...creemos por momentos estar inventando otra forma de universidad sin reparar de dónde venimos, lo que hemos sido hasta el presente. Hubo un tiempo en que enseñar era escribir y estudiar, dialogar y volver desde ahí a lo que importa. Hubo un tiempo en que el profesor pasaba con entera naturalidad de lo que escribía a lo que enseñaba", "En medio de la algarabía de los lugares comunes, muchos profesores no dicen casi nada, hacen y hacen cosas. Y esas cosas no tienen voz o no dejan que se oiga la de sus hacedores".
Creo que las palabras del profe deben ser escuchadas.

Un paseo por la música

Hace rato que no me siento exclusivamente a escuchar música en vivo. Estoy en San Andrés escuchando una hermosa mujer, sensual y segura de si y de su voz, que se pasea por diferentes géneros de la música como si nada. Y pasa de "Alfonsina del Mar" a "Nosotros" y de "ser mejor", al "día que me quieras", a ¨Yolanda", a "somos novios", a "contigo aprendí" o a "perfidia"... y yo no comprendo esta mezcla extraña... pero Carolina la canta cono si nada pasara, como si cada canción no arrastrara una buena porción de vida y una gran cantidad de recuerdos de risas, dolores, amigos, aprendizajes, épocas de estudios, en fin... de vida plena galopan dentro de mi. Para ella son canciones y para mi recuerdos y olor y sabor a vida.
Pareciera que Carolina no comprendiera todo lo que desata en esa "inocente selección". Su voz es hermosa. Se parece un poco a la voz de Marta Victoria cuando cantaba desde el fondo del alma llena de amor y vida.
En estos momentos Carolina Romero se va y yo me quedo sumida en el pasado que sigo amando y espero no dejar de amar jamás.

viernes, 9 de octubre de 2009

Gracias Mercedes por lo que cantó tu voz

No he vuelto a escribir de nuevo en mi blog porque he querido tener un tiempo de silencio en mi escritura pública. Sin embargo la muerte de Mercedes Sosa me hace volver a poner mi voz en honor de su voz. Ella hizo parte bastante importante de mi historia personal.
A su voz, a sus historias de vida, a su vida misma... un homenaje y mi agradecimiento por haberme dado tanto en tantos años de juventud.